2 Timoteo 1:6–7

Pablo le recuerda a Timoteo que avive el don: Dios da poder, amor y sensatez

6Por esta razón te recuerdo que avives el don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.

7Porque no nos dio Dios un espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de sensatez.

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En su contexto

4anhelando verte, al acordarme de tus lágrimas, para llenarme de gozo,

5trayendo a la memoria la fe sincera que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida y en tu madre Eunice, y estoy convencido de que también en ti.

…

8Así que no te avergüences del testimonio de nuestro Señor, ni de mí, su prisionero, sino sufre conmigo por la buena noticia, según el poder de Dios,

9que nos salvó y nos llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino conforme a su propio propósito y gracia, que nos fue dada en el Mesías Jesús antes de los tiempos eternos,

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Sus palabras en el original

El Espíritu Santo