Efesios 1:13–14
Quien cree es sellado con el Espíritu, las arras de la herencia prometida
Estudiar palabra por palabra13En él también ustedes, habiendo oído la palabra de verdad, la buena noticia de su salvación, en él también, habiendo creído, fueron sellados con el Espíritu Santo de la promesa,
14que es las arras de nuestra herencia, para la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.
En su contexto
11en quien también recibimos herencia, habiendo sido destinados de antemano conforme al propósito del que hace todas las cosas según el consejo de su voluntad,
12a fin de que seamos para alabanza de su gloria nosotros, los que antes esperábamos en el Mesías.
…
15Por esto también yo, habiendo oído de la fe que hay entre ustedes en el Señor Jesús y del amor para con todos los santos,
16no ceso de dar gracias por ustedes, haciendo mención de ustedes en mis oraciones,
Sus palabras en el original
- ἀκούσαντεςakúsantes· oír, escuchar
Oír, escuchar; también hacer caso.
- λόγονlógon· palabra, mensaje
Palabra, dicho, mensaje; también razón, causa, cuenta.
- ἀληθείαςaletheías· verdad
Verdad.
- εὐαγγέλιονeuangélion· buena noticia
Buena noticia: un anuncio de victoria o de alegría. Es la palabra que se suele traducir «evangelio».
- σωτηρίαςsoterías· salvación
Salvación.
- πιστεύσαντεςpisteúsantes· creer
Creer, confiar.
- ἐσφραγίσθητεesfragísthete· sellar
Sellar.
- πνεύματιpneúmati· espíritu, viento
Espíritu; también viento y aliento. Con «santo», el Espíritu Santo de Dios.
- ἐπαγγελίαςepangelías· promesa
Promesa.
- ἁγίῳhagío· santo
Santo: apartado para Dios, puro, que le pertenece.
- ἐστινestin· ser, estar
Ser, estar, existir.
- ἀρραβὼνarrabón· arras
arras; anticipo que garantiza el pago completo.
- κληρονομίαςkleronomías· herencia
Herencia.
- ἀπολύτρωσινapolýtrosin· redención
Redención, liberación por rescate.
- περιποιήσεωςperipoiéseos· posesión, obtención
Posesión, lo que uno adquiere y guarda como suyo.
- ἔπαινονépainon· alabanza
alabanza; elogio, reconocimiento.
- δόξηςdóxes· gloria
Gloria: esplendor, honra, el peso de la presencia de Dios.