Romanos 3:10–12
Pablo reúne antiguas palabras: nadie, por sí solo, busca a Dios
Estudiar palabra por palabra10como está escrito: No hay justo, ni siquiera uno;
11no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios;
12todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
En su contexto
8¿Y por qué no decir —como se nos calumnia, y como algunos afirman que decimos—: Hagamos males para que vengan bienes? La condena de los tales es justa.
9¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores? En absoluto; porque ya hemos acusado antes tanto a judíos como a griegos de que todos están bajo el pecado,
…
13Sepulcro abierto es su garganta; con sus lenguas engañan; veneno de áspides hay bajo sus labios;
14su boca está llena de maldición y amargura;
Sus palabras en el original
- γέγραπταιgégraptai· escribir
Escribir. «Está escrito»: así lo dicen las Escrituras.
- ἔστινéstin· ser, estar
Ser, estar, existir.
- δίκαιοςdíkaios· justo
Justo: el que vive conforme a lo que es recto ante Dios.
- εἷςheís· uno
Uno, una.
- συνίωνsyníon· entender
Entender, comprender.
- ἐκζητῶνekzetón· buscar con diligencia
Pedir cuentas; buscar con empeño.
- θεόνtheón· Dios
Dios. En plural o con otro sentido, «dioses».
- ἐξέκλινανexéklinan· apartarse, desviarse
desviarse; apartarse del buen camino.
- ἅμαháma· a una, al mismo tiempo
A la vez, junto con.
- ἠχρεώθησανejreóthesan· hacerse inútil
hacerse inútil; volverse algo que no sirve.
- ποιῶνpoión· hacer
Hacer, realizar, producir.
- χρηστότηταjrestóteta· bondad
bondad; amabilidad generosa.