Salmos 128:1–2

Es una bendición comer del trabajo de tus propias manos

1Cántico de las subidas. Dichoso todo el que teme a YHWH, el que anda en sus caminos.

2El trabajo de tus manos, cuando lo comas, dichoso tú, y bien para ti.

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En su contexto

…

3Tu mujer, como vid fecunda en lo interior de tu casa; tus hijos, como renuevos de olivos alrededor de tu mesa.

4Mira, así será bendecido el hombre que teme a YHWH.

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Sus palabras en el original

Trabajo y descansoPadres e hijos