Salmos 24:3–5
Sube al monte de Dios quien tiene manos inocentes y corazón limpio
Estudiar palabra por palabra3¿Quién subirá al monte de YHWH? ¿Y quién estará en pie en su lugar santo?
4El de manos inocentes y limpio de corazón, que no ha alzado a la falsedad su alma ni ha jurado con engaño.
5Alcanzará bendición de parte de YHWH, y justicia del Elohim de su salvación.
En su contexto
1De David. Salmo. De YHWH es la tierra y lo que la llena, el mundo y los que habitan en él.
2Porque él sobre los mares la fundó, y sobre los ríos la estableció.
…
6Esta es la generación de los que lo buscan, de los que buscan tu rostro, Jacob. Selah.
7Alcen, puertas, sus cabezas, y álcense, entradas eternas, y entrará el Rey de la gloria.
Sus palabras en el original
- יַעֲלֶהyaale· subir
Subir, ascender. Se usa también para «ofrecer» un sacrificio (hacerlo subir).
- הַרhar· monte, montaña
Monte, montaña; región montañosa.
- יְהוָהyehva· YHWH (el nombre propio de Dios)
Es el nombre propio del Dios de Israel. En hebreo se escribe con cuatro letras, Y-H-W-H, sin vocales. Por respeto, los judíos dejaron de pronunciarlo y al leer decían «Adonai» (Señor); por eso muchas Biblias ponen «el SEÑOR» o «Jehová» en su lugar. Esta traducción deja las cuatro letras como están en el texto. El nombre se relaciona con el verbo «ser» (Éxodo 3:14-15). No es un dios distinto de Elohim: Génesis 2 lo llama «YHWH Elohim», es decir, el mismo Dios creador, ahora nombrado por su nombre.
- יָקוּםyakum· levantarse; establecer
Levantarse; también establecer o cumplir algo. «Levantarse contra» es atacar.
- מְקוֹםmekom· lugar
Lugar, sitio; el espacio que ocupa algo o alguien.
- קָדְשׁkadsh· santidad; lugar santo
Santidad: lo que está apartado para Dios. También, lugar santo o cosa santa.
- נְקִיneki· inocente
Libre de culpa o de obligación; inocente.
- כַפַּיִםjapayim· palma; cuchara
La palma de la mano o la planta del pie; también cuchara o recipiente pequeño.
- בַרvar· puro, limpio
Limpio, puro; también claro, brillante.
- לֵבָבlevav· corazón
Corazón: el interior de la persona, donde piensa, siente y decide.
- נָשָׂאnasa· levantar, llevar, cargar
Levantar, llevar, cargar. «Cargar con el pecado» es sufrir sus consecuencias; dicho de Dios, «llevarse» el pecado es perdonarlo.
- שָּׁוְאshav· falsedad, vacío; en vano
Lo falso, lo vacío, lo que no vale nada. «En vano» es usar algo para la falsedad o sin sentido.
- נַפְשִׁnafshi· ser vivo; vida; alma
Ser que respira, ser vivo. Según el pasaje se traduce: «ser viviente» (personas y animales, como en Génesis 1 y 2:7), «vida» (cuando está en juego vivir o morir), «persona» (en recuentos y leyes), «alma» (la persona en lo más íntimo: sus deseos, su alegría, su angustia) o «yo mismo». En el Antiguo Testamento la palabra nombra al ser vivo entero, no solo una parte de él.
- נִשְׁבַּעnishba· jurar
Jurar: comprometerse solemnemente poniendo a Dios por testigo. En hebreo el verbo se parece a la palabra «siete».
- מִרְמָהmirma· engaño
Engaño, trampa.
- בְרָכָהveraja· bendición
Bendición: el bien que Dios da (vida, hijos, prosperidad) y las palabras con que se pide o se declara. También un regalo.
- צְדָקָהtsedaka· justicia
Justicia: estar bien con Dios y actuar de manera recta con los demás.
- אֱלֹהֵיelohe· Elohim: Dios; dioses
Es la palabra hebrea que normalmente se traduce «Dios». En esta traducción se deja como «Elohim» cuando habla del único Dios verdadero: el Creador, el Dios de Israel. La palabra termina como un plural, y eso puede confundir, pero no significa que sean varios: cuando se refiere a Él, el verbo va en singular («Elohim creó», no «crearon»). En hebreo esa forma plural sirve también para expresar grandeza. La misma palabra, usada como nombre común, sirve para hablar de los «dioses» que adoraban otros pueblos; ahí sí es un plural de verdad, y esta traducción escribe «dioses». La Biblia misma aclara que esos dioses no son Dios: «todos los dioses de los pueblos son ídolos» (Salmo 96:5); «fuera de mí no hay Dios» (Isaías 44:6). En resumen: «Elohim» = el único Dios; «dioses» = los ídolos de las naciones.
- יִשְׁעyish· salvación
Salvación, liberación; la seguridad y el bienestar de quien ha sido librado. De la misma raíz que «salvar».