El reyהַמֶּלֶךְSalomónשְׁלֹמֹהfue más grandeוַיִּגְדַּלque todosמִכֹּלlos reyesמַלְכֵיde la tierraהָאָרֶץen riquezaלְעֹשֶׁרy en sabiduría.וּלְחָכְמָה
1 Reyes 10:23
Estudiarlo en la app«El rey Salomón fue más grande que todos los reyes de la tierra en riqueza y en sabiduría.»
Con el hebreo debajo
1 Reyes 10:23, palabra por palabra
- El reyמֶּלֶךְmelej
rey
Un rey que gobierna un pueblo.
Dónde más aparece «melej»- Salomónשְׁלֹמֹהshelomo
Salomón
Salomón: hijo de David y Betsabé, que reinó después de él y construyó el templo. Su nombre viene de «paz» (shalom).
Dónde más aparece «shelomo»- fue más grandeיִּגְדַּלyigdal
engrandecer
Dar a alguien importancia; hacer obras admirables.
Dónde más aparece «yigdal»- de la tierraאָרֶץarets
mundo
La tierra entera, el mundo.
Dónde más aparece «arets»- en riquezaעֹשֶׁרosher
riqueza
Riqueza.
Dónde más aparece «osher»- y en sabiduríaחָכְמָהjajma
sabiduría
Saber vivir bien; empieza con respetar a YHWH.
Dónde más aparece «jajma»
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
La gloria de Salomón
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1 Reyes 10:14-25
14El peso del oro que venía a Salomón en un año era de seiscientos sesenta y seis talentos de oro, 15además del de los hombres que recorrían la tierra y del comercio de los traficantes, y de todos los reyes de Arabia y de los gobernadores de la tierra. 16El rey Salomón hizo doscientos escudos grandes de oro batido; seiscientos siclos de oro ponía en cada escudo grande; 17y trescientos escudos de oro batido; tres minas de oro ponía en cada escudo. El rey los puso en la casa del Bosque del Líbano. 18El rey hizo un gran trono de marfil y lo recubrió de oro refinado. 19El trono tenía seis gradas, y la cabeza del trono era redonda por detrás; tenía brazos a un lado y a otro del lugar del asiento, y dos leones estaban de pie junto a los brazos. 20Doce leones estaban de pie allí sobre las seis gradas, a un lado y a otro; no se había hecho cosa así para ningún reino. 21Todos los vasos de beber del rey Salomón eran de oro, y todos los utensilios de la casa del Bosque del Líbano eran de oro fino; no había plata: no se la tenía por nada en los días de Salomón. 22Porque el rey tenía en el mar naves de Tarsis con las naves de Hiram; una vez cada tres años venían las naves de Tarsis, que llevaban oro y plata, marfil, monos y pavos reales. 23El rey Salomón fue más grande que todos los reyes de la tierra en riqueza y en sabiduría. 24Toda la tierra buscaba el rostro de Salomón para oír su sabiduría, la que Elohim había puesto en su corazón. 25Ellos traían cada uno su tributo: utensilios de plata y utensilios de oro, mantos, armas, especias, caballos y mulos, lo de cada año en su año.
13El peso del oro que venía a Salomón en un año era de seiscientos sesenta y seis talentos de oro, 14además de lo que traían los hombres que recorrían la tierra y los mercaderes; y todos los reyes de Arabia y los gobernadores de la tierra traían oro y plata a Salomón. 15El rey Salomón hizo doscientos escudos grandes de oro batido; seiscientos siclos de oro batido ponía en cada escudo grande; 16y trescientos escudos de oro batido; trescientos siclos de oro ponía en cada escudo. El rey los puso en la casa del Bosque del Líbano. 17El rey hizo un gran trono de marfil y lo recubrió de oro puro. 18El trono tenía seis gradas y un escabel de oro, sujetos al trono; tenía brazos a un lado y a otro del lugar del asiento, y dos leones estaban de pie junto a los brazos. 19Doce leones estaban de pie allí sobre las seis gradas, a un lado y a otro; no se había hecho cosa así para ningún reino. 20Todos los vasos de beber del rey Salomón eran de oro, y todos los utensilios de la casa del Bosque del Líbano eran de oro fino; a la plata no se la tenía por nada en los días de Salomón. 21Porque el rey tenía naves que iban a Tarsis con los siervos de Huram; una vez cada tres años venían las naves de Tarsis, que llevaban oro y plata, marfil, monos y pavos reales. 22El rey Salomón fue más grande que todos los reyes de la tierra en riqueza y en sabiduría. 23Todos los reyes de la tierra buscaban el rostro de Salomón para oír su sabiduría, la que Elohim había puesto en su corazón. 24Ellos traían cada uno su tributo: utensilios de plata y utensilios de oro, mantos, armas, especias, caballos y mulos, lo de cada año en su año.
El contexto
22Porque el rey tenía en el mar naves de Tarsis con las naves de Hiram; una vez cada tres años venían las naves de Tarsis, que llevaban oro y plata, marfil, monos y pavos reales.
23 · Este versículo (arriba)
24Toda la tierra buscaba el rostro de Salomón para oír su sabiduría, la que Elohim había puesto en su corazón.