Yκαὶnoοὐκpudieronἴσχυσανsorprenderloἐπιλαβέσθαιen su palabraτοῦ ῥήματοςdelante del pueblo;ἐναντίον τοῦ λαοῦyκαὶmaravilladosθαυμάσαντεςde su respuesta,ἐπὶ τῇ αὐτοῦ ἀποκρίσειcallaron.ἐσίγησαν
Lucas 20:26
Estudiarlo en la app«Y no pudieron sorprenderlo en su palabra delante del pueblo; y maravillados de su respuesta, callaron.»
Con el griego debajo
Lucas 20:26, palabra por palabra
- pudieronἴσχυσανísjysan
poder
Tener la fuerza o la capacidad para hacer algo.
Dónde más aparece «ísjysan»- sorprenderloἐπιλαβέσθαιepilabésthai
sorprender
Atrapar a alguien en sus palabras.
Dónde más aparece «epilabésthai»- en su palabraῥήματοςrématos
palabra
Lo que sale de la boca de alguien: un dicho, una frase, un mensaje.
Dónde más aparece «rématos»- delante del puebloἐναντίονenantíon
delante de
Delante de, frente a.
Dónde más aparece «enantíon»- delante del puebloλαοῦlaú
multitud
La gente reunida que escucha.
Dónde más aparece «laú»- maravilladosθαυμάσαντεςthaumásantes
maravillarse
Maravillarse, asombrarse.
Dónde más aparece «thaumásantes»- de su respuestaἀποκρίσειapokrísei
respuesta
Respuesta.
Dónde más aparece «apokrísei»- callaronἐσίγησανesígesan
callar, guardar silencio
Callar, guardar silencio.
Dónde más aparece «esígesan»
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
El tributo al César
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Lucas 20:20-26
20Y acechándolo, enviaron espías que fingían ser justos, para sorprenderlo en alguna palabra, a fin de entregarlo al poder y a la autoridad del gobernador. 21Y le preguntaron, diciendo: «Maestro, sabemos que hablas y enseñas rectamente, y no te fijas en las apariencias, sino que enseñas el camino de Dios con verdad. 22¿Nos está permitido dar tributo al César, o no?». 23Pero, percibiendo su astucia, les dijo: 24«Muéstrenme un denario. ¿De quién tiene la imagen y la inscripción?». Y respondiendo, dijeron: «Del César». 25Y él les dijo: «Pues bien, devuelvan al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios». 26Y no pudieron sorprenderlo en su palabra delante del pueblo; y maravillados de su respuesta, callaron.
15Entonces los fariseos fueron e hicieron planes para atraparlo en alguna palabra. 16Y le envían sus discípulos con los herodianos, diciendo: «Maestro, sabemos que eres veraz y que enseñas el camino de Dios en verdad, y no te importa nadie, porque no te fijas en la apariencia de los hombres. 17Dinos, pues, ¿qué te parece? ¿Está permitido dar tributo al César, o no?». 18Pero Jesús, conociendo su malicia, dijo: «¿Por qué me ponen a prueba, hipócritas? 19Muéstrenme la moneda del tributo». Y ellos le trajeron un denario. 20Y les dice: «¿De quién es esta imagen y la inscripción?». 21Le dicen: «Del César». Entonces les dice: «Devuelvan, pues, al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios». 22Y al oírlo, se maravillaron; y dejándolo, se fueron.
13Y le envían a algunos de los fariseos y de los herodianos, para cazarlo en una palabra. 14Y viniendo, le dicen: «Maestro, sabemos que eres veraz y no te importa nadie, porque no te fijas en la apariencia de los hombres, sino que enseñas el camino de Dios en verdad. ¿Está permitido dar tributo al César, o no? ¿Pagamos, o no pagamos?». 15Pero él, conociendo su hipocresía, les dijo: «¿Por qué me ponen a prueba? Tráiganme un denario para que lo vea». 16Y ellos lo trajeron. Y les dice: «¿De quién es esta imagen y la inscripción?». Y ellos le dijeron: «Del César». 17Y Jesús les dijo: «Devuelvan al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios». Y se maravillaban de él.
El contexto
25Y él les dijo: «Pues bien, devuelvan al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios».
26 · Este versículo (arriba)
27Y acercándose algunos de los saduceos, los que niegan que haya resurrección, le preguntaron,
Para estudiar Lucas 20 en grupo
1. Qué dice
¿Cómo responde Jesús cuando le preguntan si se debe pagar tributo al César? (vv. 22-25)
2. Qué significa
Jesús contesta a los sumos sacerdotes con otra pregunta sobre la inmersión de Juan (vv. 1-8). ¿Por qué ellos no pueden responder?
3. Cómo lo vivo
Jesús advierte contra los que aparentan piedad y desean los primeros puestos (vv. 46-47). ¿Cómo puedes cuidar que tu fe sea sincera?