Entoncesτότεle escupieronἐνέπτυσανen el rostroεἰς τὸ πρόσωπον αὐτοῦyκαὶle dieron puñetazos;ἐκολάφισαν αὐτόνy otrosδὲ οἱlo abofetearon,ἐράπισαν
Mateo 26:67
Estudiarlo en la app«Entonces le escupieron en el rostro y le dieron puñetazos; y otros lo abofetearon,»
Con el griego debajo
Mateo 26:67, palabra por palabra
- Entoncesτότεtóte
entonces
Entonces, en aquel momento.
Dónde más aparece «tóte»- le escupieronἐνέπτυσανenéptysan
escupir
Escupir.
Dónde más aparece «enéptysan»- en el rostroπρόσωπονprósopon
rostro
La parte delantera de la cabeza, donde se ven los ojos y el gesto.
Dónde más aparece «prósopon»- le dieron puñetazosἐκολάφισανekoláfisan
dar puñetazos
Dar puñetazos.
Dónde más aparece «ekoláfisan»- lo abofetearonἐράπισανerápisan
abofetear
Abofetear, dar una bofetada.
Dónde más aparece «erápisan»
Nota de traducción
Recuerda Isaías 50:6.
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
Jesús ante el Sanedrín
Marcos 14:53-65Lucas 22:63-71Juan 18:13-24
Juan 18 cuenta la audiencia ante Anás; se discute cómo encaja con los otros relatos.
Ver uno al lado del otro
Mateo 26:57-68
57Y los que prendieron a Jesús lo llevaron ante Caifás, el sumo sacerdote, donde estaban reunidos los escribas y los ancianos. 58Y Pedro lo seguía de lejos hasta el patio del sumo sacerdote; y entrando, se sentó con los guardias para ver el final. 59Y los sumos sacerdotes y todo el Sanedrín buscaban un falso testimonio contra Jesús para darle muerte, 60y no lo encontraron, aunque se presentaron muchos testigos falsos. Pero al final se presentaron dos 61y dijeron: «Este dijo: “Puedo derribar el santuario de Dios, y en tres días edificarlo”». 62Y levantándose el sumo sacerdote, le dijo: «¿No respondes nada? ¿Qué testifican estos contra ti?». 63Pero Jesús callaba. Y el sumo sacerdote le dijo: «Te conjuro por el Dios vivo que nos digas si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios». 64Jesús le dice: «Tú lo has dicho. Pero les digo que desde ahora verán al Hijo del Hombre sentado a la derecha del Poder, y viniendo sobre las nubes del cielo». 65Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestidos, diciendo: «Ha blasfemado. ¿Qué más necesidad tenemos de testigos? Miren, ahora han oído la blasfemia. 66¿Qué les parece?». Y ellos respondieron: «Es reo de muerte». 67Entonces le escupieron en el rostro y le dieron puñetazos; y otros lo abofetearon, 68diciendo: «Profetízanos, Mesías: ¿quién es el que te golpeó?».
53Y llevaron a Jesús ante el sumo sacerdote; y se reúnen todos los sumos sacerdotes, los ancianos y los escribas. 54Y Pedro lo siguió de lejos hasta dentro del patio del sumo sacerdote, y estaba sentado con los guardias y calentándose junto a la lumbre. 55Y los sumos sacerdotes y todo el Sanedrín buscaban testimonio contra Jesús para darle muerte, y no lo encontraban; 56porque muchos daban falso testimonio contra él, pero los testimonios no coincidían. 57Y algunos, levantándose, daban falso testimonio contra él, diciendo: 58«Nosotros lo oímos decir: “Yo derribaré este santuario hecho por manos humanas, y en tres días edificaré otro no hecho por manos humanas”». 59Y ni aun así coincidía su testimonio. 60Y levantándose el sumo sacerdote en medio, preguntó a Jesús, diciendo: «¿No respondes nada? ¿Qué testifican estos contra ti?». 61Pero él callaba, y no respondió nada. Otra vez el sumo sacerdote le preguntaba, y le dice: «¿Eres tú el Mesías, el Hijo del Bendito?». 62Y Jesús dijo: «Yo soy; y verán al Hijo del Hombre sentado a la derecha del Poder y viniendo con las nubes del cielo». 63Y el sumo sacerdote, rasgando sus vestidos, dice: «¿Qué más necesidad tenemos de testigos? 64Han oído la blasfemia. ¿Qué les parece?». Y todos lo condenaron como reo de muerte. 65Y algunos comenzaron a escupirle, y a cubrirle el rostro, y a darle puñetazos, y a decirle: «Profetiza». Y los guardias lo recibieron a bofetadas.
63Y los hombres que lo custodiaban se burlaban de él, golpeándolo; 64y cubriéndole los ojos, le preguntaban, diciendo: «Profetiza: ¿quién es el que te golpeó?». 65Y decían contra él muchas otras cosas, blasfemando. 66Y cuando se hizo de día, se reunió el consejo de ancianos del pueblo, sumos sacerdotes y escribas, y lo llevaron a su Sanedrín, 67diciendo: «Si tú eres el Mesías, dínoslo». Y les dijo: «Si se lo digo, de ningún modo creerán; 68y si pregunto, de ningún modo responderán. 69Pero desde ahora el Hijo del Hombre estará sentado a la derecha del poder de Dios». 70Y todos dijeron: «¿Entonces tú eres el Hijo de Dios?». Y él les dijo: «Ustedes dicen que yo soy». 71Y ellos dijeron: «¿Qué necesidad tenemos ya de testimonio? Porque nosotros mismos lo hemos oído de su boca».
13y lo llevaron primero ante Anás; porque era suegro de Caifás, que era sumo sacerdote aquel año. 14Y Caifás era el que había aconsejado a los judíos que convenía que un solo hombre muriera por el pueblo. 15Y Simón Pedro seguía a Jesús, y otro discípulo. Y ese discípulo era conocido del sumo sacerdote, y entró con Jesús al patio del sumo sacerdote; 16pero Pedro estaba fuera, junto a la puerta. Salió, pues, el otro discípulo, el conocido del sumo sacerdote, y habló a la portera, e hizo entrar a Pedro. 17Entonces la criada portera dice a Pedro: «¿Acaso también tú eres de los discípulos de este hombre?». Él dice: «No lo soy». 18Y los esclavos y los guardias estaban de pie, habiendo hecho una fogata, porque hacía frío, y se calentaban; y Pedro también estaba con ellos, de pie y calentándose. 19El sumo sacerdote, pues, preguntó a Jesús acerca de sus discípulos y acerca de su enseñanza. 20Jesús le respondió: «Yo he hablado abiertamente al mundo; yo siempre enseñé en la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos, y nada he hablado en secreto. 21¿Por qué me preguntas? Pregunta a los que han oído qué les he hablado; mira, estos saben lo que yo dije». 22Al decir él esto, uno de los guardias que estaba allí dio una bofetada a Jesús, diciendo: «¿Así respondes al sumo sacerdote?». 23Jesús le respondió: «Si he hablado mal, da testimonio de lo malo; pero si bien, ¿por qué me golpeas?». 24Entonces Anás lo envió atado a Caifás, el sumo sacerdote.
El contexto
66¿Qué les parece?». Y ellos respondieron: «Es reo de muerte».
67 · Este versículo (arriba)
68diciendo: «Profetízanos, Mesías: ¿quién es el que te golpeó?».
Para estudiar Mateo 26 en grupo
1. Qué dice
¿Qué hizo la mujer con el frasco de perfume, y qué dijo Jesús de ello (vv. 7, 10-13)?
2. Qué significa
¿Qué dice Jesús de su sangre al dar la copa a los discípulos (vv. 27-28)?
3. Cómo lo vivo
Pedro dijo que nunca lo negaría y luego lo hizo (vv. 33-35, 69-75). ¿Cómo puedes volver a empezar tras fallar a alguien?