שָׁעָה
shaa · momento
Palabra aramea · número de Strong H8160 · aparece 5 veces en la Biblia
¿Qué es el número de Strong?
El número de Strong identifica esta palabra: sirve para encontrarla en otras herramientas de estudio.Qué significa
shaa (שָׁעָה) es una palabra aramea de la Biblia que significa «momento».
«Shaá» (arameo): momento.
Cómo se pronuncia
sha·a
Pronunciación aproximada. Las vocales suenan como en español; la sílaba en negrita lleva el acento. La voz es la del dispositivo.
Sus sentidos en la Biblia
- Un instante breve (arameo).
Según Brown-Driver-Briggs (1906)
Cómo se traduce
Las palabras con que esta traducción la dice, de la más frecuente a la menos.
- aquel mismo momento ×2
- ese mismo momento ×2
- como por un momento ×1
Palabras relacionadas
Viene de
Palabras de la misma familia, según la numeración de Strong.
Dónde aparece
- Daniel 3:6
Y el que no caiga y se incline, en ese mismo momento será echado en medio del horno de fuego ardiente».
- Daniel 3:15
Ahora, si están dispuestos, en el momento en que oigan el sonido del cuerno, de la flauta y la cítara, de la sambuca, del salterio y de la zampoña, y de toda clase de música, a caer y a inclinarse ante la imagen que hice, bien; pero si no se inclinan, en ese mismo momento serán echados en medio del horno de fuego ardiente; ¿y quién es el Elah que los librará de mis manos?».
- Daniel 4:19
Entonces Daniel, cuyo nombre era Beltsasar, quedó atónito como por un momento, y sus pensamientos lo turbaban. Respondió el rey y dijo: «Beltsasar, el sueño y su interpretación no te turben». Respondió Beltsasar y dijo: «Señor mío, el sueño sea para los que te aborrecen y su interpretación para tus adversarios.
- Daniel 4:33
En aquel mismo momento se cumplió la palabra sobre Nabucodonosor: fue echado de entre los hombres, y comía hierba como los bueyes, y su cuerpo era mojado con el rocío de los cielos, hasta que su cabello creció como el de las águilas, y sus uñas como las de las aves.
- Daniel 5:5
En aquel mismo momento salieron los dedos de una mano de hombre, y escribían delante del candelabro sobre el yeso de la pared del palacio del rey; y el rey veía la palma de la mano que escribía.