y deוּמִןlos netineos,הַנְּתִינִיםqueשֶׁDavidדָּוִידy los jefesוְהַשָּׂרִיםhabían dadoנָּתַןpara el servicioלַעֲבֹדַתde los levitas,הַלְוִיִּםdoscientos veinteמָאתַיִם וְעֶשְׂרִיםnetineos;נְתִינִיםtodos ellosכֻּלָּםfueron designadosנִקְּבוּpor nombre.בְשֵׁמוֹת
Esdras 8:20
Estudiarlo en la app«y de los netineos, que David y los jefes habían dado para el servicio de los levitas, doscientos veinte netineos; todos ellos fueron designados por nombre.»
Con el hebreo debajo
Esdras 8:20, palabra por palabra
- los netineosנְּתִינִיםnetinim
servidores del templo
Netineos: servidores del santuario. El nombre viene del hebreo netinim, «dados»: fueron dados para ayudar a los levitas en los trabajos de la casa de Elohim (Esdras 8:20).
Dónde más aparece «netinim»- Davidדָּוִידdavid
David
David, hijo menor de Isaí, de Belén; segundo rey de Israel. El nombre significa «amado».
Dónde más aparece «david»- y los jefesשָּׂרִיםsarim
jefe
Alguien que manda a otros, en el ejército o en el gobierno.
Dónde más aparece «sarim»- habían dadoנָּתַןnatan
dar
Entregar algo a alguien: un regalo, un pago, un encargo o una tierra.
Dónde más aparece «natan»- para el servicioעֲבֹדַתavodat
servicio
Las tareas sagradas de los levitas en el tabernáculo y en el templo.
Dónde más aparece «avodat»- de los levitasלְוִיִּםleviyim
levita
Levita: de la tribu de Leví.
Dónde más aparece «leviyim»- doscientos veinteמָאתַיִםmatayim
cien
La cantidad de cien; con otras cifras forma doscientos, trescientos y los demás.
Dónde más aparece «matayim»- doscientos veinteעֶשְׂרִיםesrim
veinte
Veinte.
Dónde más aparece «esrim»- fueron designadosנִקְּבוּnikvu
designar
Señalar a alguien o algo por su nombre, o fijar una cantidad.
Dónde más aparece «nikvu»- por nombreשֵׁמוֹתshemot
nombre
La palabra con que se llama y se reconoce a una persona, un lugar o una cosa.
Dónde más aparece «shemot»
El contexto
19y a Hasabías, y con él a Jesaías, de los hijos de Merari, sus hermanos y sus hijos, veinte;
20 · Este versículo (arriba)
21Proclamé allí un ayuno, junto al río Ahava, para afligirnos delante de nuestro Elohim, para buscar de él un camino recto para nosotros, para nuestros pequeños y para todos nuestros bienes.