¿Yδὲquiénτίςde ustedes,ἐξ ὑμῶνpreocupándose,μεριμνῶνpuedeδύναταιañadirπροσθεῖναιun codoπῆχυνa la duración de su vida?ἐπὶ τὴν ἡλικίαν αὐτοῦ
Lucas 12:25
Estudiarlo en la app«¿Y quién de ustedes, preocupándose, puede añadir un codo a la duración de su vida?»
Jesús pide fijarse en los cuervos y los lirios para no vivir angustiadosDios cuida y gobiernaJesús pide no preocuparse por comida ni ropa: Dios alimenta a los cuervosPaz y ansiedad
Con el griego debajo
Lucas 12:25, palabra por palabra
- preocupándoseμεριμνῶνmerimnón
preocuparse
Andar inquieto por algo, con el corazón dividido.
Dónde más aparece «merimnón»- puedeδύναταιdýnatai
poder
Poder, ser capaz.
Dónde más aparece «dýnatai»- añadirπροσθεῖναιprostheínai
añadir
Sumar algo a lo que ya hay.
Dónde más aparece «prostheínai»- un codoπῆχυνpéjyn
codo (medida)
Codo, medida de unos 45 centímetros.
Dónde más aparece «péjyn»- a la duración de su vidaἡλικίανhelikían
edad
Los años vividos; «es mayor»: ya creció.
Dónde más aparece «helikían»
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
No afanarse
Dicho parecido; los estudiosos discuten si es el mismo dicho en otro contexto o uno repetido.
Ver uno al lado del otro
Lucas 12:22-32
22Y dijo a sus discípulos: «Por eso les digo: no se preocupen por su vida, qué comerán, ni por el cuerpo, qué vestirán. 23Porque la vida es más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido. 24Fíjense en los cuervos: no siembran ni cosechan, no tienen despensa ni granero, y Dios los alimenta. ¡Cuánto más valen ustedes que las aves! 25¿Y quién de ustedes, preocupándose, puede añadir un codo a la duración de su vida? 26Pues si ni siquiera lo más pequeño pueden, ¿por qué se preocupan por lo demás? 27Fíjense en los lirios, cómo crecen: no se fatigan ni hilan; pero les digo que ni Salomón, en toda su gloria, se vistió como uno de estos. 28Y si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana es echada al horno, Dios la viste así, ¡cuánto más a ustedes, gente de poca fe! 29Y ustedes, no busquen qué comerán ni qué beberán, y no estén inquietos. 30Porque todas estas cosas las buscan con afán las naciones del mundo; pero su Padre sabe que ustedes las necesitan. 31Más bien, busquen su reino, y estas cosas les serán añadidas. 32No temas, pequeño rebaño, porque a su Padre le ha agradado darles el reino.
25Por eso les digo: no se preocupen por su vida, qué comerán, ni por su cuerpo, qué vestirán. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? 26Miren las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros; y su Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas? 27¿Y quién de ustedes, preocupándose, puede añadir un solo codo a la duración de su vida? 28Y por el vestido, ¿por qué se preocupan? Observen los lirios del campo, cómo crecen: no se fatigan ni hilan; 29pero les digo que ni Salomón, en toda su gloria, se vistió como uno de estos. 30Y si a la hierba del campo, que hoy es y mañana es echada al horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca fe? 31No se preocupen, pues, diciendo: ¿Qué comeremos?, o: ¿Qué beberemos?, o: ¿Con qué nos vestiremos? 32Porque todas estas cosas las buscan con afán las naciones; y su Padre celestial sabe que ustedes necesitan todas ellas. 33Busquen primero el reino y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. 34Así que no se preocupen por el mañana, porque el mañana se preocupará por sí mismo. Le basta a cada día su propio mal.
El contexto
24Fíjense en los cuervos: no siembran ni cosechan, no tienen despensa ni granero, y Dios los alimenta. ¡Cuánto más valen ustedes que las aves!
25 · Este versículo (arriba)
26Pues si ni siquiera lo más pequeño pueden, ¿por qué se preocupan por lo demás?
Para estudiar Lucas 12 en grupo
1. Qué dice
En el campo del hombre rico, ¿qué planea hacer con su cosecha y qué le dice Dios? (vv. 16-21)
2. Qué significa
Jesús dice: «No se preocupen por su vida» y señala a los cuervos y los lirios. ¿Qué razón da para no inquietarse? (vv. 22-31)
3. Cómo lo vivo
Jesús dice que donde está nuestro tesoro, allí está el corazón (v. 34). ¿Qué cosa ocupa hoy más tu tiempo y tu atención?