Peroἀλλὰ¿quéτίsalieronἐξήλθατεa ver?ἰδεῖν¿Un hombreἄνθρωπονvestidoἠμφιεσμένονde ropas finas?ἐν μαλακοῖςMiren,ἰδοὺlos que llevanοἱ φοροῦντεςropas finasτὰ μαλακὰestánεἰσίνen las casasἐν τοῖς οἴκοιςde los reyes.τῶν βασιλέων
Mateo 11:8
Estudiarlo en la app«Pero ¿qué salieron a ver? ¿Un hombre vestido de ropas finas? Miren, los que llevan ropas finas están en las casas de los reyes.»
Con el griego debajo
Mateo 11:8, palabra por palabra
- salieronἐξήλθατεexélthate
salir
Dejar el lugar donde uno estaba y pasar afuera o a otro sitio.
Dónde más aparece «exélthate»- a verἰδεῖνideín
ver
Percibir algo con la vista, mirar y notar lo que está delante.
Dónde más aparece «ideín»- ¿Un hombreἄνθρωπονánthropon
persona
Una persona, hombre o mujer.
Dónde más aparece «ánthropon»- vestidoἠμφιεσμένονemfiesménon
vestir
Vestir.
Dónde más aparece «emfiesménon»- de ropas finasμαλακοῖςmalakoís
fino
Suave y delicado: ropas de lujo.
Dónde más aparece «malakoís»- los que llevanφοροῦντεςforúntes
llevar puesto
Llevar puesto, vestir.
Dónde más aparece «forúntes»- estánεἰσίνeisín
estar
Estar en un lugar o con alguien.
Dónde más aparece «eisín»- en las casasοἴκοιςoíkois
casa
El lugar donde se vive; también el templo, la morada de Dios.
Dónde más aparece «oíkois»- de los reyesβασιλέωνbasiléon
rey
El que gobierna un pueblo con la autoridad más alta.
Dónde más aparece «basiléon»
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
La pregunta de Juan desde la cárcel
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Mateo 11:2-19
2Y Juan, al oír en la cárcel las obras del Mesías, envió por medio de sus discípulos 3y le dijo: «¿Eres tú el que viene, o esperamos a otro?». 4Y respondiendo Jesús, les dijo: «Vayan y cuenten a Juan lo que oyen y ven: 5los ciegos ven, y los cojos andan, los leprosos son limpiados, y los sordos oyen, y los muertos son resucitados, y a los pobres se les anuncia la buena noticia. 6Y dichoso es el que no tropieza por causa de mí». 7Y mientras ellos se iban, comenzó Jesús a decir a las multitudes acerca de Juan: «¿Qué salieron a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? 8Pero ¿qué salieron a ver? ¿Un hombre vestido de ropas finas? Miren, los que llevan ropas finas están en las casas de los reyes. 9Pero ¿qué salieron a ver? ¿A un profeta? Sí, les digo, y más que profeta. 10Este es aquel de quien está escrito: Mira, yo envío a mi mensajero delante de tu rostro, que preparará tu camino delante de ti. 11En verdad les digo: entre los nacidos de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Sumergidor; pero el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que él. 12Y desde los días de Juan el Sumergidor hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan. 13Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan; 14y si quieren aceptarlo, él es Elías, el que había de venir. 15El que tiene oídos, que oiga. 16Pero ¿a qué compararé esta generación? Es semejante a niños sentados en las plazas, que gritan a los otros, 17diciendo: Les tocamos la flauta, y no bailaron; entonamos lamentos, y no se golpearon el pecho. 18Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: Tiene un demonio. 19Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: Miren, un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de recaudadores de impuestos y de pecadores. Pero la sabiduría es declarada justa por sus obras».
18Y sus discípulos informaron a Juan de todas estas cosas. Y Juan, llamando a dos de sus discípulos, 19los envió al Señor, diciendo: «¿Eres tú el que viene, o esperamos a otro?». 20Y cuando los hombres llegaron a él, dijeron: «Juan el Sumergidor nos ha enviado a ti, diciendo: ¿Eres tú el que viene, o esperamos a otro?». 21En aquella hora sanó a muchos de enfermedades y de dolencias y de espíritus malos, y a muchos ciegos les concedió ver. 22Y respondiendo, les dijo: «Vayan y cuenten a Juan lo que han visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, a los pobres se les anuncia la buena noticia. 23Y dichoso es el que no tropiece por causa de mí». 24Y cuando se fueron los mensajeros de Juan, comenzó a decir a las multitudes acerca de Juan: «¿Qué salieron a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? 25Pero ¿qué salieron a ver? ¿Un hombre vestido de ropas finas? Miren, los que viven con ropa espléndida y en lujos están en los palacios reales. 26Pero ¿qué salieron a ver? ¿Un profeta? Sí, les digo, y más que profeta. 27Este es aquel de quien está escrito: Mira, envío a mi mensajero delante de tu rostro, que preparará tu camino delante de ti. 28Les digo: entre los nacidos de mujer no hay nadie mayor que Juan; pero el más pequeño en el reino de Dios es mayor que él». 29Y todo el pueblo, al oírlo, y los recaudadores de impuestos declararon justo a Dios, habiendo sido sumergidos con la inmersión de Juan; 30pero los fariseos y los expertos en la ley rechazaron para sí mismos el propósito de Dios, no habiendo sido sumergidos por él. 31«¿A qué, pues, compararé a la gente de esta generación, y a qué son semejantes? 32Son semejantes a niños sentados en la plaza, y se gritan unos a otros, diciendo: Les tocamos la flauta, y no bailaron; entonamos lamentos, y no lloraron. 33Porque ha venido Juan el Sumergidor, que no come pan ni bebe vino, y dicen: Tiene un demonio. 34Ha venido el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: Miren, un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de recaudadores de impuestos y de pecadores. 35Y la sabiduría ha sido declarada justa por todos sus hijos».
El contexto
7Y mientras ellos se iban, comenzó Jesús a decir a las multitudes acerca de Juan: «¿Qué salieron a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento?
8 · Este versículo (arriba)
9Pero ¿qué salieron a ver? ¿A un profeta? Sí, les digo, y más que profeta.
Para estudiar Mateo 11 en grupo
1. Qué dice
¿Qué mandó Jesús decir a Juan sobre lo que se oye y se ve (vv. 4-5)?
2. Qué significa
¿Por qué Jesús dice que su yugo es suave y su carga ligera (vv. 28-30)?
3. Cómo lo vivo
Jesús invita a los fatigados y cargados a venir a él (v. 28). ¿Qué carga podrías llevarle hoy?