Yκαὶtomando consigoπαραλαβὼνa Pedroτὸν Πέτρονyκαὶa los dos hijosτοὺς δύο υἱοὺςde Zebedeo,Ζεβεδαίουcomenzóἤρξατοa entristecerseλυπεῖσθαιyκαὶa angustiarse.ἀδημονεῖν
Mateo 26:37
Estudiarlo en la app«Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse.»
En Getsemaní, angustiado, Jesús ora: que se haga la voluntad del PadreLa cruz
Con el griego debajo
Mateo 26:37, palabra por palabra
- tomando consigoπαραλαβὼνparalabón
tomar consigo
Tomar a alguien y llevarlo junto a sí, bajo su cuidado o compañía.
Dónde más aparece «paralabón»- a PedroΠέτρονpétron
Pedro
Pedro, «piedra»: el nombre que Jesús dio a Simón.
Dónde más aparece «pétron»- a los dos hijosδύοdýo
dos
Dos.
Dónde más aparece «dýo»- a los dos hijosυἱοὺςhyiús
hijo
Un hijo varón.
Dónde más aparece «hyiús»- de ZebedeoΖεβεδαίουzebedaíu
Zebedeo
Zebedeo, pescador de Galilea, padre de Jacobo y Juan.
Dónde más aparece «zebedaíu»- comenzóἤρξατοérxato
comenzar
Empezar a hacer algo.
Dónde más aparece «érxato»- a entristecerseλυπεῖσθαιlypeísthai
entristecer
Entristecer; entristecerse.
Dónde más aparece «lypeísthai»- a angustiarseἀδημονεῖνademoneín
angustiarse
Angustiarse.
Dónde más aparece «ademoneín»
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
Getsemaní
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Mateo 26:36-46
36Entonces Jesús llega con ellos a un lugar llamado Getsemaní, y dice a los discípulos: «Siéntense aquí, mientras voy allí a orar». 37Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse. 38Entonces les dice: «Mi alma está profundamente triste, hasta la muerte; quédense aquí y velen conmigo». 39Y adelantándose un poco, cayó sobre su rostro, orando y diciendo: «Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa; pero no como yo quiero, sino como tú quieres». 40Y viene a los discípulos y los encuentra durmiendo, y dice a Pedro: «¿Así que no pudieron velar conmigo una hora? 41Velen y oren, para que no entren en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil». 42De nuevo, por segunda vez, se fue y oró, diciendo: «Padre mío, si esto no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad». 43Y volviendo otra vez, los encontró durmiendo, porque sus ojos estaban cargados de sueño. 44Y dejándolos, se fue otra vez y oró por tercera vez, diciendo de nuevo las mismas palabras. 45Entonces viene a los discípulos y les dice: «¿Siguen durmiendo y descansando? Miren, ha llegado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores. 46Levántense, vamos; miren, se ha acercado el que me entrega».
32Y llegan a un lugar cuyo nombre es Getsemaní; y dice a sus discípulos: «Siéntense aquí mientras oro». 33Y toma consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y comenzó a sentirse lleno de espanto y a angustiarse. 34Y les dice: «Mi alma está profundamente triste, hasta la muerte; quédense aquí y velen». 35Y adelantándose un poco, caía en tierra y oraba que, si era posible, pasara de él la hora. 36Y decía: «Abbá, Padre, todo te es posible; aparta de mí esta copa; pero no lo que yo quiero, sino lo que tú quieres». 37Y viene y los encuentra durmiendo, y dice a Pedro: «Simón, ¿duermes? ¿No pudiste velar una hora? 38Velen y oren, para que no entren en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil». 39Y se fue otra vez y oró, diciendo las mismas palabras. 40Y volviendo otra vez, los encontró durmiendo, porque sus ojos estaban cargados de sueño; y no sabían qué responderle. 41Y viene la tercera vez, y les dice: «¿Siguen durmiendo y descansando? Basta. Ha llegado la hora; miren, el Hijo del Hombre es entregado en manos de los pecadores. 42Levántense, vamos; miren, el que me entrega se ha acercado».
39Y saliendo, fue, según su costumbre, al monte de los Olivos; y los discípulos también lo siguieron. 40Y al llegar al lugar, les dijo: «Oren para no entrar en tentación». 41Y él se apartó de ellos como a un tiro de piedra, y puesto de rodillas, oraba, 42diciendo: «Padre, si quieres, aparta de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya». 43Y se le apareció un ángel del cielo, que lo fortalecía. 44Y estando en angustia, oraba con más intensidad; y su sudor era como grandes gotas de sangre que caían sobre la tierra. 45Y levantándose de la oración, vino a los discípulos y los halló dormidos a causa de la tristeza, 46y les dijo: «¿Por qué duermen? Levántense y oren, para que no entren en tentación».
El contexto
36Entonces Jesús llega con ellos a un lugar llamado Getsemaní, y dice a los discípulos: «Siéntense aquí, mientras voy allí a orar».
37 · Este versículo (arriba)
38Entonces les dice: «Mi alma está profundamente triste, hasta la muerte; quédense aquí y velen conmigo».
Para estudiar Mateo 26 en grupo
1. Qué dice
¿Qué hizo la mujer con el frasco de perfume, y qué dijo Jesús de ello (vv. 7, 10-13)?
2. Qué significa
¿Qué dice Jesús de su sangre al dar la copa a los discípulos (vv. 27-28)?
3. Cómo lo vivo
Pedro dijo que nunca lo negaría y luego lo hizo (vv. 33-35, 69-75). ¿Cómo puedes volver a empezar tras fallar a alguien?