Yκαὶlevantándoseἀναστὰςel sumo sacerdote,ὁ ἀρχιερεὺςleαὐτῷdijo:εἶπεν«¿No respondes nada?Οὐδὲν ἀποκρίνῃ¿Quéτίtestificanκαταμαρτυροῦσινestosοὗτοίcontra ti?».σου
Mateo 26:62
Estudiarlo en la app«Y levantándose el sumo sacerdote, le dijo: «¿No respondes nada? ¿Qué testifican estos contra ti?».»
Con el griego debajo
Mateo 26:62, palabra por palabra
- levantándoseἀναστὰςanastás
levantarse
Ponerse de pie, o salir hacia un lugar.
Dónde más aparece «anastás»- el sumo sacerdoteἀρχιερεὺςarjiereús
sumo sacerdote
El jefe de los sacerdotes; Jesús lo es para siempre.
Dónde más aparece «arjiereús»- dijoεἶπενeípen
decir
Expresar algo con palabras a otros.
Dónde más aparece «eípen»- «¿No respondes nadaἀποκρίνῃapokríne
responder
Decir algo de vuelta a quien habló o preguntó.
Dónde más aparece «apokríne»- testificanκαταμαρτυροῦσινkatamartyrúsin
testificar contra
Testificar contra alguien.
Dónde más aparece «katamartyrúsin»
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
Jesús ante el Sanedrín
Marcos 14:53-65Lucas 22:63-71Juan 18:13-24
Juan 18 cuenta la audiencia ante Anás; se discute cómo encaja con los otros relatos.
Ver uno al lado del otro
Mateo 26:57-68
57Y los que prendieron a Jesús lo llevaron ante Caifás, el sumo sacerdote, donde estaban reunidos los escribas y los ancianos. 58Y Pedro lo seguía de lejos hasta el patio del sumo sacerdote; y entrando, se sentó con los guardias para ver el final. 59Y los sumos sacerdotes y todo el Sanedrín buscaban un falso testimonio contra Jesús para darle muerte, 60y no lo encontraron, aunque se presentaron muchos testigos falsos. Pero al final se presentaron dos 61y dijeron: «Este dijo: “Puedo derribar el santuario de Dios, y en tres días edificarlo”». 62Y levantándose el sumo sacerdote, le dijo: «¿No respondes nada? ¿Qué testifican estos contra ti?». 63Pero Jesús callaba. Y el sumo sacerdote le dijo: «Te conjuro por el Dios vivo que nos digas si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios». 64Jesús le dice: «Tú lo has dicho. Pero les digo que desde ahora verán al Hijo del Hombre sentado a la derecha del Poder, y viniendo sobre las nubes del cielo». 65Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestidos, diciendo: «Ha blasfemado. ¿Qué más necesidad tenemos de testigos? Miren, ahora han oído la blasfemia. 66¿Qué les parece?». Y ellos respondieron: «Es reo de muerte». 67Entonces le escupieron en el rostro y le dieron puñetazos; y otros lo abofetearon, 68diciendo: «Profetízanos, Mesías: ¿quién es el que te golpeó?».
53Y llevaron a Jesús ante el sumo sacerdote; y se reúnen todos los sumos sacerdotes, los ancianos y los escribas. 54Y Pedro lo siguió de lejos hasta dentro del patio del sumo sacerdote, y estaba sentado con los guardias y calentándose junto a la lumbre. 55Y los sumos sacerdotes y todo el Sanedrín buscaban testimonio contra Jesús para darle muerte, y no lo encontraban; 56porque muchos daban falso testimonio contra él, pero los testimonios no coincidían. 57Y algunos, levantándose, daban falso testimonio contra él, diciendo: 58«Nosotros lo oímos decir: “Yo derribaré este santuario hecho por manos humanas, y en tres días edificaré otro no hecho por manos humanas”». 59Y ni aun así coincidía su testimonio. 60Y levantándose el sumo sacerdote en medio, preguntó a Jesús, diciendo: «¿No respondes nada? ¿Qué testifican estos contra ti?». 61Pero él callaba, y no respondió nada. Otra vez el sumo sacerdote le preguntaba, y le dice: «¿Eres tú el Mesías, el Hijo del Bendito?». 62Y Jesús dijo: «Yo soy; y verán al Hijo del Hombre sentado a la derecha del Poder y viniendo con las nubes del cielo». 63Y el sumo sacerdote, rasgando sus vestidos, dice: «¿Qué más necesidad tenemos de testigos? 64Han oído la blasfemia. ¿Qué les parece?». Y todos lo condenaron como reo de muerte. 65Y algunos comenzaron a escupirle, y a cubrirle el rostro, y a darle puñetazos, y a decirle: «Profetiza». Y los guardias lo recibieron a bofetadas.
63Y los hombres que lo custodiaban se burlaban de él, golpeándolo; 64y cubriéndole los ojos, le preguntaban, diciendo: «Profetiza: ¿quién es el que te golpeó?». 65Y decían contra él muchas otras cosas, blasfemando. 66Y cuando se hizo de día, se reunió el consejo de ancianos del pueblo, sumos sacerdotes y escribas, y lo llevaron a su Sanedrín, 67diciendo: «Si tú eres el Mesías, dínoslo». Y les dijo: «Si se lo digo, de ningún modo creerán; 68y si pregunto, de ningún modo responderán. 69Pero desde ahora el Hijo del Hombre estará sentado a la derecha del poder de Dios». 70Y todos dijeron: «¿Entonces tú eres el Hijo de Dios?». Y él les dijo: «Ustedes dicen que yo soy». 71Y ellos dijeron: «¿Qué necesidad tenemos ya de testimonio? Porque nosotros mismos lo hemos oído de su boca».
13y lo llevaron primero ante Anás; porque era suegro de Caifás, que era sumo sacerdote aquel año. 14Y Caifás era el que había aconsejado a los judíos que convenía que un solo hombre muriera por el pueblo. 15Y Simón Pedro seguía a Jesús, y otro discípulo. Y ese discípulo era conocido del sumo sacerdote, y entró con Jesús al patio del sumo sacerdote; 16pero Pedro estaba fuera, junto a la puerta. Salió, pues, el otro discípulo, el conocido del sumo sacerdote, y habló a la portera, e hizo entrar a Pedro. 17Entonces la criada portera dice a Pedro: «¿Acaso también tú eres de los discípulos de este hombre?». Él dice: «No lo soy». 18Y los esclavos y los guardias estaban de pie, habiendo hecho una fogata, porque hacía frío, y se calentaban; y Pedro también estaba con ellos, de pie y calentándose. 19El sumo sacerdote, pues, preguntó a Jesús acerca de sus discípulos y acerca de su enseñanza. 20Jesús le respondió: «Yo he hablado abiertamente al mundo; yo siempre enseñé en la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos, y nada he hablado en secreto. 21¿Por qué me preguntas? Pregunta a los que han oído qué les he hablado; mira, estos saben lo que yo dije». 22Al decir él esto, uno de los guardias que estaba allí dio una bofetada a Jesús, diciendo: «¿Así respondes al sumo sacerdote?». 23Jesús le respondió: «Si he hablado mal, da testimonio de lo malo; pero si bien, ¿por qué me golpeas?». 24Entonces Anás lo envió atado a Caifás, el sumo sacerdote.
El contexto
61y dijeron: «Este dijo: “Puedo derribar el santuario de Dios, y en tres días edificarlo”».
62 · Este versículo (arriba)
63Pero Jesús callaba. Y el sumo sacerdote le dijo: «Te conjuro por el Dios vivo que nos digas si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios».
Para estudiar Mateo 26 en grupo
1. Qué dice
¿Qué hizo la mujer con el frasco de perfume, y qué dijo Jesús de ello (vv. 7, 10-13)?
2. Qué significa
¿Qué dice Jesús de su sangre al dar la copa a los discípulos (vv. 27-28)?
3. Cómo lo vivo
Pedro dijo que nunca lo negaría y luego lo hizo (vv. 33-35, 69-75). ¿Cómo puedes volver a empezar tras fallar a alguien?