Daniel 3:16–18

Tres jóvenes confían en Dios, «y si no», también

16Respondieron Sadrac, Mesac y Abed-nego y dijeron al rey Nabucodonosor: «No necesitamos nosotros responderte sobre este asunto.

17Si es así, nuestro Elah, a quien nosotros servimos, puede librarnos del horno de fuego ardiente; y de tu mano, oh rey, nos librará.

18Y si no, sea sabido por ti, oh rey, que a tus dioses no servimos, y a la imagen de oro que levantaste no nos inclinaremos».

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14Respondió Nabucodonosor y les dijo: «¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que a mis dioses no sirven, y a la imagen de oro que levanté no se inclinan?

15Ahora, si están dispuestos, en el momento en que oigan el sonido del cuerno, de la flauta y la cítara, de la sambuca, del salterio y de la zampoña, y de toda clase de música, a caer y a inclinarse ante la imagen que hice, bien; pero si no se inclinan, en ese mismo momento serán echados en medio del horno de fuego ardiente; ¿y quién es el Elah que los librará de mis manos?».

…

19Entonces Nabucodonosor se llenó de furor, y la expresión de su rostro se alteró contra Sadrac, Mesac y Abed-nego; respondió y dijo que calentaran el horno siete veces más de lo que se acostumbraba calentar.

20Y a unos hombres valientes de su ejército dijo que ataran a Sadrac, Mesac y Abed-nego, para echarlos en el horno de fuego ardiente.

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Sus palabras en el original

FeValor