אֲמַר

amar · decir

Palabra aramea · número de Strong H560 · aparece 71 veces en la Biblia

¿Qué es el número de Strong?El número de Strong identifica esta palabra: sirve para encontrarla en otras herramientas de estudio.

Qué significa

amar (אֲמַר) es una palabra aramea de la Biblia que significa «decir».

(arameo). Misma palabra que el hebreo «amar».

Cómo se pronuncia

a·mar

Pronunciación aproximada. Las vocales suenan como en español; la sílaba en negrita lleva el acento. La voz es la del dispositivo.

Sus sentidos en la Biblia

  1. Hablar a alguien con palabras, responderle o ponerse a decir lo que se piensa (arameo).
  2. Dar una orden con autoridad (arameo).

Según Brown-Driver-Briggs (1906)

Estudio de la palabra

Decir (arameo). Es la misma palabra que el hebreo אָמַר (H559), con su nota propia, y se usa igual: introduce lo que alguien dice y, a veces, una orden. Solo aparece en las partes arameas de Esdras y Daniel.

Cómo la traducimos

«Dijo» 37 veces, «dijeron» 9 y otras formas de «decir»; «mandó» cuando el rey dice algo que debe cumplirse (Daniel 2:46; 3:13); «relató» en Daniel 7:1. Como en hebreo, se respeta la fórmula repetida «respondió y dijo».

Cómo se traduce

Las palabras con que esta traducción la dice, de la más frecuente a la menos.

  • dijo ×37
  • dijeron ×9
  • Diga ×3
  • Di ×2
  • decía ×2
  • decían ×2
  • dije ×2
  • le decían ×2
  • les dijimos ×2
  • decir ×1
  • otras ×9

Palabras relacionadas

Palabras de la misma familia, según la numeración de Strong.

Dónde aparece

  • Esdras 5:3

    En ese tiempo vinieron a ellos Tatnai, gobernador del otro lado del río, y Setar-boznai y sus compañeros, y así les decían: «¿Quién les dio orden de construir esta casa y de terminar esta estructura?».

  • Esdras 5:4

    Entonces les dijimos así: «¿Cuáles son los nombres de los hombres que construyen este edificio?».

  • Esdras 5:9

    Entonces preguntamos a esos ancianos; así les dijimos: “¿Quién les dio orden de construir esta casa y de terminar esta estructura?”.

  • Esdras 5:11

    Y así nos devolvieron respuesta, diciendo: “Nosotros somos siervos del Elah de los cielos y de la tierra, y construimos la casa que estuvo construida muchos años antes de esto; un gran rey de Israel la construyó y la terminó.

  • Esdras 5:15

    Y le dijo: ‘Toma estos utensilios, ve, deposítalos en el templo que está en Jerusalén, y que la casa de Elah sea construida en su lugar’.

  • Jeremías 10:11

    Así les dirán: «Los dioses que no hicieron los cielos y la tierra perecerán de la tierra y de debajo de estos cielos».

  • Daniel 2:4

    Y hablaron los caldeos al rey en arameo: «Rey, vive para siempre. Di el sueño a tus siervos, y declararemos la interpretación».

  • Daniel 2:5

    Respondió el rey y dijo a los caldeos: «La palabra, de mi parte, es firme: si no me hacen conocer el sueño y su interpretación, serán hechos pedazos, y sus casas serán convertidas en muladar.

  • Daniel 2:7

    Respondieron por segunda vez y dijeron: «Diga el rey el sueño a sus siervos, y su interpretación declararemos».

  • Daniel 2:8

    Respondió el rey y dijo: «De cierto sé yo que tiempo están comprando ustedes, porque han visto que firme es la palabra de mi parte:

  • Daniel 2:9

    que si no me hacen conocer el sueño, una sola es la ley para ustedes; y palabra mentirosa y corrupta se han concertado para decir delante de mí, hasta que el tiempo cambie. Por tanto, díganme el sueño, y sabré que su interpretación me pueden declarar».

  • Daniel 2:10

    Respondieron los caldeos delante del rey y dijeron: «No hay hombre sobre la tierra seca que pueda declarar la palabra del rey; por cuanto ningún rey grande y poderoso ha pedido cosa como esta a ningún mago, ni encantador, ni caldeo.

  • Daniel 2:12

    Por esto el rey se enojó y se enfureció mucho, y dijo que destruyeran a todos los sabios de Babilonia.

  • Daniel 2:15

    Respondió y dijo a Arioc, capitán del rey: «¿Por qué la ley es tan urgente de delante del rey?». Entonces Arioc hizo conocer la palabra a Daniel.

  • Daniel 2:20

    Respondió Daniel y dijo: «Sea el nombre de Elah bendito desde siempre y hasta siempre, porque la sabiduría y el poder son suyos.

  • Daniel 2:24

    Por esto Daniel entró a Arioc, a quien el rey había puesto para destruir a los sabios de Babilonia; fue y le dijo así: «A los sabios de Babilonia no destruyas; hazme entrar delante del rey, y la interpretación al rey declararé».

  • Daniel 2:25

    Entonces Arioc, con prisa, hizo entrar a Daniel delante del rey, y le dijo así: «He hallado un hombre de los hijos del destierro de Judá, que hará conocer al rey la interpretación».

  • Daniel 2:26

    Respondió el rey y dijo a Daniel, cuyo nombre era Beltsasar: «¿Eres capaz de hacerme conocer el sueño que vi y su interpretación?».

  • Daniel 2:27

    Respondió Daniel delante del rey y dijo: «El misterio que el rey pide no pueden sabios, encantadores, magos ni adivinos declararlo al rey.

  • Daniel 2:36

    Este es el sueño; y su interpretación diremos delante del rey.

  • Daniel 2:46

    Entonces el rey Nabucodonosor cayó sobre su rostro y se inclinó ante Daniel, y mandó que le ofrecieran ofrenda y aromas gratos.

  • Daniel 2:47

    Respondió el rey a Daniel y dijo: «En verdad, el Elah de ustedes es Elah de dioses, y señor de reyes, y revelador de misterios, pues pudiste revelar este misterio».

  • Daniel 3:4

    Y el heraldo gritaba con fuerza: «A ustedes se les dice, pueblos, naciones y lenguas:

  • Daniel 3:9

    Respondieron y dijeron al rey Nabucodonosor: «Rey, vive para siempre.

  • Daniel 3:13

    Entonces Nabucodonosor, con ira y furor, dijo que trajeran a Sadrac, Mesac y Abed-nego; entonces trajeron a esos hombres delante del rey.

  • Daniel 3:14

    Respondió Nabucodonosor y les dijo: «¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que a mis dioses no sirven, y a la imagen de oro que levanté no se inclinan?

  • Daniel 3:16

    Respondieron Sadrac, Mesac y Abed-nego y dijeron al rey Nabucodonosor: «No necesitamos nosotros responderte sobre este asunto.

  • Daniel 3:19

    Entonces Nabucodonosor se llenó de furor, y la expresión de su rostro se alteró contra Sadrac, Mesac y Abed-nego; respondió y dijo que calentaran el horno siete veces más de lo que se acostumbraba calentar.

  • Daniel 3:20

    Y a unos hombres valientes de su ejército dijo que ataran a Sadrac, Mesac y Abed-nego, para echarlos en el horno de fuego ardiente.

  • Daniel 3:24

    Entonces el rey Nabucodonosor se asombró, y se levantó con prisa; respondió y dijo a sus consejeros: «¿No echamos a tres hombres atados en medio del fuego?». Respondieron y dijeron al rey: «Cierto, oh rey».

  • Daniel 3:25

    Respondió y dijo: «Mira, yo veo cuatro hombres sueltos, que se pasean en medio del fuego, y no hay daño en ellos; y el aspecto del cuarto es semejante a un hijo de los dioses».

  • Daniel 3:26

    Entonces se acercó Nabucodonosor a la puerta del horno de fuego ardiente; respondió y dijo: «Sadrac, Mesac y Abed-nego, siervos de Elah Illaya, salgan y vengan». Entonces salieron Sadrac, Mesac y Abed-nego de en medio del fuego.

  • Daniel 3:28

    Respondió Nabucodonosor y dijo: «Bendito sea el Elah de ellos, de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió a su ángel y libró a sus siervos que confiaron en él, y cambiaron la palabra del rey, y entregaron sus cuerpos para no servir ni inclinarse ante ningún dios fuera de su Elah.

  • Daniel 3:29

    Y de mí sale un decreto: que todo pueblo, nación y lengua que diga algo indebido contra el Elah de Sadrac, Mesac y Abed-nego, sea hecho pedazos, y su casa convertida en muladar; por cuanto no hay otro Elah que pueda librar así».

  • Daniel 4:7

    Entonces entraron los magos, los encantadores, los caldeos y los adivinos; y el sueño dije yo delante de ellos, pero su interpretación no me hicieron conocer.

  • Daniel 4:8

    Y al fin entró delante de mí Daniel, cuyo nombre es Beltsasar, según el nombre de mi dios, y en quien está el espíritu de los dioses santos; y el sueño dije delante de él:

  • Daniel 4:9

    «Beltsasar, jefe de los magos, porque yo sé que el espíritu de los dioses santos está en ti, y ningún misterio te es difícil, las visiones de mi sueño que vi y su interpretación dime.

  • Daniel 4:14

    Gritaba con fuerza y decía así: “Corten el árbol y córtenle sus ramas; hagan caer su follaje y esparzan su fruto; huyan las bestias de debajo de él y las aves de sus ramas.

  • Daniel 4:18

    Este sueño vi yo, el rey Nabucodonosor. Y tú, Beltsasar, di la interpretación, porque todos los sabios de mi reino no pueden hacerme conocer la interpretación; pero tú puedes, porque el espíritu de los dioses santos está en ti».

  • Daniel 4:19

    Entonces Daniel, cuyo nombre era Beltsasar, quedó atónito como por un momento, y sus pensamientos lo turbaban. Respondió el rey y dijo: «Beltsasar, el sueño y su interpretación no te turben». Respondió Beltsasar y dijo: «Señor mío, el sueño sea para los que te aborrecen y su interpretación para tus adversarios.

Y 31 veces más.