Filipenses 4:6–7
Pablo pide llevar a Dios las peticiones con gratitud; su paz custodia el corazón
Estudiar palabra por palabra6No se preocupen por nada, sino que en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer sus peticiones delante de Dios.
7Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, custodiará sus corazones y sus pensamientos en el Mesías Jesús.
En su contexto
4Alégrense en el Señor siempre. Otra vez lo diré: alégrense.
5Que su amabilidad sea conocida por todos los hombres. El Señor está cerca.
…
8Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay alguna virtud y si algo digno de alabanza, en esto piensen.
9Lo que también aprendieron, recibieron, oyeron y vieron en mí, eso practiquen; y el Dios de la paz estará con ustedes.
Sus palabras en el original
- μηδὲνmedén· nadie, nada
Nadie, nada.
- μεριμνᾶτεmerimnáte· preocuparse
Preocuparse, estar inquieto, afanarse.
- προσευχῇproseujé· oración
Oración.
- δεήσειdeései· súplica
Súplica, oración que pide.
- εὐχαριστίαςeujaristías· gratitud; acción de gracias
gratitud; agradecimiento; también acción de gracias.
- αἰτήματαaitémata· petición
Petición, lo que se pide.
- γνωριζέσθωgnorizéstho· dar a conocer
Dar a conocer.
- θεόνtheón· Dios
Dios. En plural o con otro sentido, «dioses».
- εἰρήνηeiréne· paz
Paz: la plenitud y el bienestar que Dios da; como saludo, «paz a ustedes».
- ὑπερέχουσαhyperéjusa· ser superior, superar
superior; estar por encima de otros.
- νοῦνnún· mente
Entendimiento, mente.
- φρουρήσειfrurései· vigilar; custodiar
Vigilar, custodiar con guardias.
- καρδίαςkardías· corazón
Corazón: el centro de la persona, donde se piensa, se siente y se decide.
- νοήματαnoémata· intención; pensamiento
intención; pensamiento, plan.
- Χριστῷjristó· Mesías, ungido
Mesías: literalmente «ungido», el rey o enviado que Dios consagra con aceite. Es un título, no un apellido; en hebreo, mashíaj.
- Ἰησοῦiesú· Jesús
Jesús, forma griega del hebreo Yehoshúa (Josué), que significa «YHWH salva». Es el nombre que el ángel mandó ponerle (Mateo 1:21).