Versículos sobre oración
Hablar con Dios: lo que Jesús enseñó y cómo oraron los que confiaron en él
38 pasajes de 24 libros
1Jesús enseña a orar
- Jesús: ora en lo secreto y sin palabras vacías; el Padre ya sabe lo que necesitas
Y cuando oren, no sean como los hipócritas, porque les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para ser vistos por la gente. En verdad les digo: ya tienen cobrada su recompensa. Pero tú, cuando ores, entra en tu cuarto, y cerrando tu puerta, ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Y al orar, no repitan palabras vacías como los paganos, porque piensan que por su palabrería serán escuchados. No se hagan, pues, semejantes a ellos; porque su Padre sabe de qué tienen necesidad antes de que ustedes le pidan.
Mateo 6:5–8 - El Padre nuestro, la oración que Jesús dio a sus discípulos
Ustedes, pues, oren así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre; venga tu reino; hágase tu voluntad, como en el cielo, también en la tierra. Nuestro pan de cada día dánoslo hoy; y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores; y no nos metas en tentación, sino líbranos del maligno.
Mateo 6:9–13 - Un discípulo le pide «enséñanos a orar» y Jesús responde con el Padre nuestro
Y sucedió que, estando él orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos». Y les dijo: «Cuando oren, digan: Padre, santificado sea tu nombre; venga tu reino; nuestro pan de cada día dánoslo día tras día; y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe; y no nos metas en tentación».
Lucas 11:1–4 - El recaudador de impuestos ora con humildad; el fariseo, presumiendo de sí
Y dijo también esta parábola a algunos que confiaban en sí mismos, en que eran justos, y despreciaban a los demás: «Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro, recaudador de impuestos. El fariseo, puesto en pie, oraba así para sí: Oh Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este recaudador de impuestos. Ayuno dos veces por semana; doy el diezmo de todo lo que gano. Pero el recaudador de impuestos, puesto a lo lejos, no quería ni siquiera alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Oh Dios, sé propicio conmigo, el pecador. Les digo: este bajó a su casa declarado justo, y no aquel; porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».
Lucas 18:9–14 - Jesús promete estar en medio de dos o tres reunidos en su nombre
Además, en verdad les digo que si dos de ustedes se ponen de acuerdo en la tierra acerca de cualquier asunto que pidan, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos».
Mateo 18:19–20 - Jesús solía retirarse a lugares desiertos para orar
Pero él se retiraba a los lugares desiertos y oraba.
Lucas 5:16
2Pedir con confianza
- Pidan, busquen, llamen: el que pide recibe
Pidan, y se les dará; busquen, y hallarán; llamen, y se les abrirá. Porque todo el que pide recibe, y el que busca halla, y al que llama se le abrirá.
Mateo 7:7–8 - Si ustedes saben dar buenos regalos a sus hijos, cuánto más el Padre
Y yo les digo: pidan, y se les dará; busquen, y hallarán; llamen, y se les abrirá. Porque todo el que pide recibe, y el que busca halla, y al que llama se le abrirá. ¿Y qué padre de ustedes, si su hijo le pide un pescado, le dará una serpiente en lugar del pescado? ¿O también si le pide un huevo, le dará un escorpión? Pues si ustedes, siendo malos, saben dar buenos regalos a sus hijos, ¡cuánto más el Padre que está en el cielo dará el Espíritu Santo a los que se lo piden!».
Lucas 11:9–13 - Dios invita: «Clama a mí, y te responderé»
Clama a mí, y te responderé, y te anunciaré cosas grandes e inaccesibles que no conoces.
Jeremías 33:3 - YHWH está cerca de todos los que lo llaman en verdad
Cercano está YHWH a todos los que lo llaman, a todos los que lo llaman en verdad.
Salmos 145:18 - Podemos acercarnos con valentía al trono de la gracia
Teniendo, pues, un gran sumo sacerdote que ha traspasado los cielos, Jesús, el Hijo de Dios, retengamos nuestra confesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, con valentía al trono de la gracia, para que alcancemos misericordia y hallemos gracia para el socorro oportuno.
Hebreos 4:14–16 - Juan: si pedimos conforme a su voluntad, él nos escucha
Y esta es la valentía que tenemos ante él: que si pedimos algo conforme a su voluntad, nos escucha. Y si sabemos que nos escucha en cualquier cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hemos hecho.
1 Juan 5:14–15 - Quien necesite sabiduría, que la pida a Dios, que da con generosidad
Y si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídala a Dios, que da a todos con generosidad y sin reprochar, y le será dada. Pero pida con fe, sin dudar nada, porque el que duda es semejante a la ola del mar, que el viento agita y lleva de un lado a otro.
Santiago 1:5–6 - A Salomón Dios le dice «Pide qué te daré» y él pide un corazón que escuche
En Gabaón YHWH se apareció a Salomón en el sueño de la noche, y Elohim dijo: «Pide qué te daré». Salomón dijo: «Tú hiciste con tu siervo David, mi padre, un gran amor leal, según anduvo delante de ti con verdad, con justicia y con rectitud de corazón contigo; y le guardaste este gran amor leal, y le diste un hijo que se sienta sobre su trono, como este día. Y ahora, YHWH mi Elohim, tú has hecho rey a tu siervo en lugar de David, mi padre; y yo soy un muchacho pequeño: no sé salir ni entrar. Tu siervo está en medio de tu pueblo, el que elegiste, un pueblo numeroso, que no se puede contar ni numerar por su multitud. Da, pues, a tu siervo un corazón que escuche, para juzgar a tu pueblo, para entender entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá juzgar a este pueblo tuyo tan grande?».
1 Reyes 3:5–9
3Orar en la angustia
- David, entre preguntas, le dice a Dios «¿hasta cuándo?» y termina confiando
Al director. Salmo de David. ¿Hasta cuándo, YHWH? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, tristeza en mi corazón de día? ¿Hasta cuándo se alzará mi enemigo sobre mí? Mira, respóndeme, YHWH, Elohim mío; alumbra mis ojos, no sea que duerma el sueño de la muerte; no sea que diga mi enemigo: «Pude con él»; mis adversarios se alborozarán cuando sea movido. Pero yo en tu amor leal he confiado; se alborozará mi corazón en tu salvación. Cantaré a YHWH, porque me ha hecho bien.
Salmos 13:1–6 - Desde la cueva, David derrama delante de Dios su queja y su angustia
Masquil de David, cuando estaba en la cueva. Oración. Con mi voz a YHWH clamo; con mi voz a YHWH suplico. Derramo delante de él mi queja; mi angustia delante de él anuncio. Cuando desfallece en mí mi espíritu, tú conoces mi sendero; en la senda por donde ando me han escondido un lazo.
Salmos 142:1–3 - En mi angustia llamé a YHWH, y él oyó mi voz
En mi angustia llamé a YHWH, y a mi Elohim clamé; él oyó desde su templo mi voz, y mi clamor delante de él llegó a sus oídos.
Salmos 18:6 - Desde la cisterna más profunda, Dios se acercó y dijo «No temas»
Invoqué tu nombre, YHWH, desde la cisterna más profunda. Mi voz oíste; no escondas tu oído a mi alivio, a mi clamor. Te acercaste el día en que te invoqué; dijiste: «No temas».
Lamentaciones 3:55–57 - Jonás ora desde el vientre del pez y Dios lo oye
Y oró Jonás a YHWH su Elohim desde las entrañas del pez, y dijo: «Clamé desde mi angustia a YHWH, y me respondió; desde el vientre del Sheol pedí auxilio, y oíste mi voz.
Jonás 2:1–2 - Ana, amargada de alma, ora en silencio y Elí cree que está ebria
Ella estaba amarga de alma, y oró a YHWH y lloró mucho. Hizo un voto y dijo: «YHWH Tsevaot, si de veras miras la aflicción de tu sierva, y te acuerdas de mí y no olvidas a tu sierva, y das a tu sierva descendencia de varón, yo lo daré a YHWH todos los días de su vida, y navaja no subirá sobre su cabeza». Y sucedió que, como ella oraba mucho delante de YHWH, Elí observaba su boca. Ana hablaba en su corazón; solo sus labios se movían, y su voz no se oía; y Elí la tuvo por ebria. Elí le dijo: «¿Hasta cuándo estarás ebria? Quita de ti tu vino». Ana respondió y dijo: «No, mi señor; soy una mujer afligida de espíritu; no he bebido vino ni bebida embriagante, sino que he derramado mi alma delante de YHWH. No tengas a tu sierva por una mujer perversa, porque por lo mucho de mi queja y de mi pesar he hablado hasta ahora». Elí respondió y dijo: «Ve en paz, y el Elohim de Israel te dé tu petición que le has pedido». Ella dijo: «Halle tu sierva favor a tus ojos». La mujer se fue por su camino y comió, y su rostro ya no fue el de antes.
1 Samuel 1:10–18 - Ante un ejército enorme, Josafat ora: «hacia ti están nuestros ojos»
Josafat se puso de pie en la asamblea de Judá y de Jerusalén, en la casa de YHWH, delante del atrio nuevo, y dijo: «YHWH, Elohim de nuestros padres, ¿no eres tú Elohim en el cielo, y no dominas tú sobre todos los reinos de las naciones? En tu mano hay fuerza y poderío, y no hay quien se mantenga firme contra ti. ¿No fuiste tú, Elohim nuestro, quien desposeyó a los habitantes de esta tierra de delante de tu pueblo Israel, y la diste para siempre a la descendencia de Abraham, el que te amaba? Habitaron en ella, y te construyeron en ella un santuario para tu nombre, diciendo: “Si viene sobre nosotros un mal —espada, juicio, peste o hambre—, nos pondremos de pie delante de esta casa y delante de ti, porque tu nombre está en esta casa, y clamaremos a ti desde nuestra angustia, y tú escucharás y salvarás”. Y ahora, mira: los hijos de Amón, Moab y el monte Seír, entre quienes no dejaste entrar a Israel cuando venían de la tierra de Egipto, sino que se apartaron de ellos y no los destruyeron, mira, ellos nos pagan viniendo a echarnos de tu posesión, la que nos diste a poseer. Elohim nuestro, ¿no los juzgarás? Porque no hay en nosotros fuerza ante esta gran multitud que viene contra nosotros, y nosotros no sabemos qué hacer; pero hacia ti están nuestros ojos».
2 Crónicas 20:5–12 - En Getsemaní, Jesús ora angustiado: «no lo que yo quiero, sino lo que tú quieres»
Y llegan a un lugar cuyo nombre es Getsemaní; y dice a sus discípulos: «Siéntense aquí mientras oro». Y toma consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y comenzó a sentirse lleno de espanto y a angustiarse. Y les dice: «Mi alma está profundamente triste, hasta la muerte; quédense aquí y velen». Y adelantándose un poco, caía en tierra y oraba que, si era posible, pasara de él la hora. Y decía: «Abbá, Padre, todo te es posible; aparta de mí esta copa; pero no lo que yo quiero, sino lo que tú quieres».
Marcos 14:32–36 - En lugar de preocuparse, Pablo propone oración y gratitud
No se preocupen por nada, sino que en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer sus peticiones delante de Dios.
Filipenses 4:6
4Orar por otros
- Abraham se acerca a Dios y le ruega por los justos de Sodoma
Abraham se acercó y dijo: «¿De veras barrerás al justo con el malvado? Quizá haya cincuenta justos dentro de la ciudad. ¿De veras barrerás, y no perdonarás al lugar por causa de los cincuenta justos que estén en ella? ¡Lejos de ti hacer tal cosa: hacer morir al justo con el malvado, y que el justo sea tratado como el malvado! ¡Lejos de ti! El que juzga toda la tierra, ¿no obrará con derecho?». YHWH respondió: «Si hallo en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo el lugar por causa de ellos».
Génesis 18:23–26 - Moisés intercede ante Dios por el pueblo que acaba de fallarle
Entonces Moisés suplicó ante YHWH su Elohim y dijo: «¿Por qué, YHWH, ha de encenderse tu ira contra tu pueblo, el que sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte? ¿Por qué han de decir los egipcios: “Con mala intención los sacó, para matarlos en los montes y acabarlos de sobre la faz del suelo”? Vuélvete del ardor de tu ira y cambia de parecer sobre el mal contra tu pueblo. Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel, tus siervos, a quienes juraste por ti mismo y les dijiste: “Multiplicaré su descendencia como las estrellas del cielo, y toda esta tierra de la que hablé la daré a su descendencia, y la heredarán para siempre”». Y YHWH cambió de parecer sobre el mal que había dicho que haría a su pueblo.
Éxodo 32:11–14 - Jesús dice a Simón: «yo he rogado por ti, para que tu fe no falle»
Simón, Simón, mira, Satanás los ha reclamado para zarandearlos como al trigo; pero yo he rogado por ti, para que tu fe no falle; y tú, una vez vuelto, fortalece a tus hermanos».
Lucas 22:31–32 - Jesús ora también por los que creerían por la palabra de los discípulos
Pero no ruego solo por estos, sino también por los que creen en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, Padre, estás en mí, y yo en ti, que también ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste.
Juan 17:20–21 - Pedro está preso y la comunidad ora por él sin cesar
Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la asamblea oraba a Dios por él sin cesar. Y cuando Herodes lo iba a sacar, aquella misma noche Pedro dormía entre dos soldados, atado con dos cadenas, y los guardias delante de la puerta custodiaban la cárcel. Y de pronto se presentó un ángel del Señor, y una luz resplandeció en la celda; y golpeando a Pedro en el costado, lo despertó, diciendo: «Levántate pronto». Y las cadenas se le cayeron de las manos. Y el ángel le dijo: «Cíñete y ponte las sandalias». Y lo hizo así. Y le dice: «Ponte el manto y sígueme». Y saliendo, lo seguía, y no sabía que era real lo que hacía el ángel, sino que creía ver una visión. Y pasando la primera guardia y la segunda, llegaron a la puerta de hierro que da a la ciudad, la cual se les abrió por sí misma; y salieron y avanzaron por una calle, y enseguida el ángel se apartó de él. Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: «Ahora sé de verdad que el Señor ha enviado a su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes y de todo lo que esperaba el pueblo de los judíos». Y dándose cuenta, fue a la casa de María, la madre de Juan, el que tiene por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban reunidos y orando.
Hechos 12:5–12 - Pablo pide orar por todos los santos y por él mismo
orando en todo tiempo en el Espíritu con toda oración y súplica, y velando para ello con toda constancia y súplica por todos los santos; y por mí, para que al abrir mi boca me sea dada palabra, para dar a conocer con valentía el misterio de la buena noticia,
Efesios 6:18–19 - Pablo cuenta qué pide para los colosenses: conocimiento, fuerza y gratitud
Por esto también nosotros, desde el día en que lo oímos, no cesamos de orar por ustedes y de pedir que sean llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría y entendimiento espiritual, para que anden de una manera digna del Señor, agradándole en todo, dando fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de Dios; fortalecidos con todo poder, conforme a la fuerza de su gloria, para toda perseverancia y paciencia, con gozo, dando gracias al Padre, que los hizo aptos para tener parte en la herencia de los santos en la luz.
Colosenses 1:9–12 - Pablo anima a orar por todos, también por los que gobiernan
Exhorto, pues, ante todo, a que se hagan súplicas, oraciones, intercesiones y acciones de gracias por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en autoridad, para que vivamos una vida tranquila y sosegada en toda piedad y dignidad. Esto es bueno y aceptable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y lleguen al conocimiento de la verdad.
1 Timoteo 2:1–4 - Santiago: oren unos por otros; la súplica del justo tiene mucho poder
¿Está alguno enfermo entre ustedes? Que llame a los ancianos de la asamblea, y que oren por él, ungiéndolo con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si ha cometido pecados, le serán perdonados. Así que confiésense los pecados unos a otros, y oren unos por otros, para que sean sanados. La súplica del justo, cuando actúa, tiene mucho poder.
Santiago 5:14–16
5Orar sin cesar
- Tarde, mañana y mediodía, el salmista clama y Dios oirá su voz
Yo a Elohim llamaré, y YHWH me salvará. Tarde y mañana y mediodía me quejaré y gemiré, y él oirá mi voz.
Salmos 55:16–17 - Daniel sigue orando tres veces al día, con ventanas abiertas hacia Jerusalén
Y Daniel, cuando supo que había sido firmado el escrito, entró en su casa; y en su aposento alto tenía ventanas abiertas hacia Jerusalén; y tres veces al día él se arrodillaba sobre sus rodillas, y oraba y daba gracias delante de su Elah, como lo hacía antes de esto.
Daniel 6:10 - Jesús cuenta la parábola de la viuda para mostrar que hay que orar y no desanimarse
Y les decía una parábola sobre la necesidad de orar siempre y no desanimarse, diciendo: «Había en cierta ciudad un juez que no temía a Dios ni respetaba a hombre alguno. Y había en aquella ciudad una viuda, y acudía a él, diciendo: Hazme justicia frente a mi adversario. Y por un tiempo no quiso; pero después dijo para sí: Aunque no temo a Dios ni respeto a hombre alguno, sin embargo, porque esta viuda me molesta, le haré justicia, no sea que, viniendo continuamente, me deje agotado». Y dijo el Señor: «Oigan lo que dice el juez injusto. ¿Y Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche, y tardará en ayudarlos? Les digo que les hará justicia pronto. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?».
Lucas 18:1–8 - Pablo: constantes en la oración, aun en la aflicción
gozosos en la esperanza, perseverantes en la aflicción, constantes en la oración;
Romanos 12:12 - Sean constantes en la oración, velando con acción de gracias
Sean constantes en la oración, velando en ella con acción de gracias,
Colosenses 4:2 - «Oren sin cesar», dice Pablo junto a alegrarse y dar gracias
Alégrense siempre. Oren sin cesar. Den gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con ustedes en el Mesías Jesús.
1 Tesalonicenses 5:16–18