Santiago 4:7–8
Someterse a Dios, resistir al diablo y acercarse a Dios
Estudiar palabra por palabra7Sométanse, pues, a Dios. Resistan al diablo, y huirá de ustedes.
8Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. Pecadores, limpien sus manos; y purifiquen sus corazones, ustedes los de doble ánimo.
En su contexto
5¿O piensan que la Escritura dice en vano: Con envidia anhela el espíritu que hizo habitar en nosotros?
6Pero él da mayor gracia. Por eso dice: Dios se opone a los soberbios, pero da gracia a los humildes.
…
9Aflíjanse, y lamenten y lloren. Que su risa se convierta en lamento, y su gozo en tristeza.
10Humíllense delante del Señor, y él los exaltará.
Sus palabras en el original
- ὑποτάγητεhypotágete· someter, sujetar
Estar sujeto, someterse.
- θεῷtheó· Dios
Dios. En plural o con otro sentido, «dioses».
- ἀντίστητεantístete· resistir, oponerse
Resistir, oponerse.
- διαβόλῳdiabólo· diablo, calumniador
Diablo: «el calumniador», el que acusa y separa; el enemigo de Dios y de las personas.
- φεύξεταιfeúxetai· huir
Huir, escapar.
- ἐγγίσατεengísate· acercarse
Acercarse, estar cerca.
- καθαρίσατεkatharísate· limpiar, purificar
Limpiar, purificar; dicho de un leproso, curarlo y declararlo limpio.
- χεῖραςjeíras· mano
Mano.
- ἁμαρτωλοίhamartoloí· pecador
Pecador; dicho por los fariseos, el que no guardaba la ley.
- ἁγνίσατεhagnísate· purificar
purificar; purificarse según la ley para poder participar en el culto.
- καρδίαςkardías· corazón
Corazón: el centro de la persona, donde se piensa, se siente y se decide.
- δίψυχοιdípsyjoi· de doble ánimo
De doble ánimo, dividido entre dos.