Y se alegróוַיִּשְׂמַחpor ellosעֲלֵיהֶםEzequías,חִזְקִיָּהוּy les mostróוַיַּרְאֵםla casaאֶת בֵּיתde su tesoro:נְכֹתוֹla plata,אֶת הַכֶּסֶףel oro,וְאֶת הַזָּהָבlas especiasוְאֶת הַבְּשָׂמִיםy el aceiteוְאֵת הַשֶּׁמֶןbueno,הַטּוֹבtodaוְאֵת כָּלla casaבֵּיתde sus armasכֵּלָיוy todoוְאֵת כָּלlo queאֲשֶׁרse hallabaנִמְצָאen sus tesoros;בְּאֹצְרֹתָיוnoלֹאhuboהָיָהcosaדָבָרqueאֲשֶׁרEzequíasחִזְקִיָּהוּnoלֹאles mostraraהֶרְאָםen su casaבְּבֵיתוֹy en todoוּבְכָלsu dominio.מֶמְשַׁלְתּוֹ
Isaías 39:2
Estudiarlo en la app«Y se alegró por ellos Ezequías, y les mostró la casa de su tesoro: la plata, el oro, las especias y el aceite bueno, toda la casa de sus armas y todo lo que se hallaba en sus tesoros; no hubo cosa que Ezequías no les mostrara en su casa y en todo su dominio.»
Con el hebreo debajo
Isaías 39:2, palabra por palabra
- Y se alegróיִּשְׂמַחyismaj
alegrarse
Sentir contento y mostrarlo, sobre todo en la fiesta delante de YHWH.
Dónde más aparece «yismaj»- Ezequíasחִזְקִיָּהוּjizkiyahu
Ezequías
Ezequías. Nombre propio que significa «YHWH es mi fuerza» o «YHWH fortalece». El más conocido es el rey de Judá, hijo de Acaz (2 Reyes 16:20; 18–20; Isaías 36–39). Lo llevan también otros hombres (Sofonías 1:1; Nehemías 7:21).
Dónde más aparece «jizkiyahu»- y les mostróיַּרְאֵyare
mostrar
Hacer ver a alguien.
Dónde más aparece «yare»- la casaבֵּיתbet
casa
Un edificio donde se vive, o un lugar cerrado para guardar algo o a alguien.
Dónde más aparece «bet»- de su tesoroנְכֹתnejot
tesoros
Cosas preciosas guardadas como tesoro. Aparece solo en la expresión «la casa de su tesoro», la sala donde Ezequías guardaba sus riquezas (2 Reyes 20:13; Isaías 39:2). El léxico la relaciona con las especias y los bienes de valor.
Dónde más aparece «nejot»- la plataכֶּסֶףkesef
plata
Metal blanco y valioso, el más usado después del oro.
Dónde más aparece «kesef»- el oroזָּהָבzahav
oro
Oro.
Dónde más aparece «zahav»- las especiasבְּשָׂמִיםbesamim
especia, aromático
Especias de olor agradable; bálsamo.
Dónde más aparece «besamim»- y el aceiteשֶּׁמֶןshemen
aceite
El jugo graso de las olivas, para comer, alumbrar o ungir.
Dónde más aparece «shemen»- buenoטּוֹבtov
bueno
Lo que está como debe estar y da gusto: sano, útil, hermoso o valioso.
Dónde más aparece «tov»- de sus armasכֵּלָיkelay
arma
Lo que se lleva a la guerra para luchar: espada, arco, lanza.
Dónde más aparece «kelay»- se hallabaנִמְצָאnimtsa
hallar
Dar con lo que se busca, o con algo que no se esperaba.
Dónde más aparece «nimtsa»- en sus tesorosאֹצְרֹתָיotsrotay
depósito
El lugar donde se guarda lo valioso.
Dónde más aparece «otsrotay»- huboהָיָהhaya
existir
Existir: «que haya luz».
Dónde más aparece «haya»- cosaדָבָרdavar
cosa
Un asunto, una cosa; con «no», nada.
Dónde más aparece «davar»- su dominioמֶמְשַׁלְתּmemshalt
dominio
Dominio, gobierno: el poder de regir sobre algo y el ámbito donde se ejerce.
Dónde más aparece «memshalt»
Nota de traducción
«Se alegró por ellos»: así dice aquí el hebreo; en 2 Reyes 20:13, con una letra distinta, «los escuchó».
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
Los emisarios de Babilonia
2 Reyes 20:12-192 Crónicas 32:31
Ver uno al lado del otro
Isaías 39:1-8
1En aquel tiempo Merodac-baladán, hijo de Baladán, rey de Babilonia, envió cartas y un regalo a Ezequías, porque había oído que había enfermado y se había restablecido. 2Y se alegró por ellos Ezequías, y les mostró la casa de su tesoro: la plata, el oro, las especias y el aceite bueno, toda la casa de sus armas y todo lo que se hallaba en sus tesoros; no hubo cosa que Ezequías no les mostrara en su casa y en todo su dominio. 3Y vino Isaías el profeta al rey Ezequías, y le dijo: «¿Qué dijeron estos hombres, y de dónde vinieron a ti?». Y dijo Ezequías: «De una tierra lejana vinieron a mí, de Babilonia». 4Y dijo: «¿Qué vieron en tu casa?». Y dijo Ezequías: «Todo lo que hay en mi casa lo vieron; no hubo cosa que no les mostrara en mis tesoros». 5Y dijo Isaías a Ezequías: «Oye la palabra de YHWH Tsevaot: 6“Mira, vienen días en que será llevado a Babilonia todo lo que hay en tu casa y lo que atesoraron tus padres hasta este día; no quedará nada, dice YHWH. 7Y de tus hijos que saldrán de ti, que engendrarás, tomarán; y serán oficiales en el palacio del rey de Babilonia”». 8Y dijo Ezequías a Isaías: «Buena es la palabra de YHWH que has hablado». Y dijo: «Porque habrá paz y verdad en mis días».
12En aquel tiempo Berodac-baladán, hijo de Baladán, rey de Babilonia, envió cartas y un regalo a Ezequías, porque había oído que Ezequías había enfermado. 13Ezequías los escuchó, y les mostró toda la casa de su tesoro: la plata, el oro, las especias y el aceite bueno, la casa de sus armas y todo lo que se hallaba en sus tesoros; no hubo cosa que Ezequías no les mostrara en su casa y en todo su dominio. 14Isaías el profeta vino al rey Ezequías y le dijo: «¿Qué dijeron estos hombres, y de dónde vinieron a ti?». Ezequías dijo: «De una tierra lejana vinieron, de Babilonia». 15Dijo: «¿Qué vieron en tu casa?». Ezequías dijo: «Todo lo que hay en mi casa lo vieron; no hubo cosa que no les mostrara en mis tesoros». 16Isaías dijo a Ezequías: «Oye la palabra de YHWH: 17“Mira, vienen días en que será llevado a Babilonia todo lo que hay en tu casa y lo que atesoraron tus padres hasta este día; no quedará nada, dice YHWH. 18Y de tus hijos que saldrán de ti, que engendrarás, tomarán; y serán oficiales en el palacio del rey de Babilonia”». 19Ezequías dijo a Isaías: «Buena es la palabra de YHWH que has hablado». Y dijo: «¿No es así, si hay paz y verdad en mis días?».
31Y así, con los intérpretes de los jefes de Babilonia, que enviaron a él para preguntar por el prodigio que había sucedido en la tierra, Elohim lo dejó, para ponerlo a prueba, para conocer todo lo que había en su corazón.
El contexto
1En aquel tiempo Merodac-baladán, hijo de Baladán, rey de Babilonia, envió cartas y un regalo a Ezequías, porque había oído que había enfermado y se había restablecido.
2 · Este versículo (arriba)
3Y vino Isaías el profeta al rey Ezequías, y le dijo: «¿Qué dijeron estos hombres, y de dónde vinieron a ti?». Y dijo Ezequías: «De una tierra lejana vinieron a mí, de Babilonia».