¿Para quéלָמָּה זֶּהmeלִיvieneתָבוֹאinciensoלְבוֹנָהde Sabá,מִשְּׁבָאy la cañaוְקָנֶהbuenaהַטּוֹבde tierraמֵאֶרֶץlejana?מֶרְחָקSus holocaustosעֹלוֹתֵיכֶםnoלֹאsonaceptables,לְרָצוֹןy sus sacrificiosוְזִבְחֵיכֶםnoלֹאme son gratos.עָרְבוּ לִי
Jeremías 6:20
Estudiarlo en la app«¿Para qué me viene incienso de Sabá, y la caña buena de tierra lejana? Sus holocaustos no son aceptables, y sus sacrificios no me son gratos.»
Con el hebreo debajo
Jeremías 6:20, palabra por palabra
- vieneתָבוֹאtavo
llegar
Venir, llegar: «vienen días».
Dónde más aparece «tavo»- inciensoלְבוֹנָהlevona
incienso (olíbano)
Incienso puro (olíbano): resina blanca que al quemarse da un humo de olor agradable.
Dónde más aparece «levona»- de Sabáשְּׁבָאsheva
Sabá
Sabá: nombre de varios personajes y de una región del sur de Arabia, conocida por su comercio (la reina de Sabá, 1 Reyes 10).
Dónde más aparece «sheva»- y la cañaקָנֶהkane
caña
Una planta alta y hueca de pantano; o una de buen olor.
Dónde más aparece «kane»- buenaטּוֹבtov
bueno
Lo que está como debe estar y da gusto: sano, útil, hermoso o valioso.
Dónde más aparece «tov»- de tierraאֶרֶץerets
país
Una nación o comarca, sobre todo la de Israel.
Dónde más aparece «erets»- lejanaמֶרְחָקmerjak
lugar lejano
Lejanía, lugar lejano; «desde lejos».
Dónde más aparece «merjak»- Sus holocaustosעֹלוֹתֵיolote
holocausto
Un sacrificio que se quema entero en el altar.
Dónde más aparece «olote»- aceptablesרָצוֹןratson
aceptación
Que YHWH reciba con gusto a alguien o su ofrenda.
Dónde más aparece «ratson»- y sus sacrificiosזִבְחֵיzivje
sacrificio
Un animal ofrecido a Dios y comido en comunidad.
Dónde más aparece «zivje»- me son gratosעָרְבוּarvu
ser grato
Ser agradable o grato; resultar dulce para alguien. Se dice del sueño, de una ofrenda o de unas palabras que agradan.
Dónde más aparece «arvu»
El contexto
19Oye, tierra: mira, yo traigo mal sobre este pueblo, el fruto de sus pensamientos; porque a mis palabras no atendieron, y mi instrucción, la rechazaron.
20 · Este versículo (arriba)
21Por eso, así dice YHWH: «Mírenme: pongo ante este pueblo tropiezos, y tropezarán en ellos padres e hijos a una; el vecino y su prójimo perecerán».