Decía,Ἔλεγενpues,οὖνa las multitudesτοῖς ὄχλοιςque salíanἐκπορευομένοιςpara ser sumergidasβαπτισθῆναιpor él:ὑπ’ αὐτοῦ«CríasΓεννήματαde víboras,ἐχιδνῶν¿quiénτίςlesὑμῖνenseñóὑπέδειξενa huirφυγεῖνde la iraἀπὸ τῆς ὀργῆςque viene?μελλούσης
Lucas 3:7
Estudiarlo en la app«Decía, pues, a las multitudes que salían para ser sumergidas por él: «Crías de víboras, ¿quién les enseñó a huir de la ira que viene?»
Con el griego debajo
Lucas 3:7, palabra por palabra
- DecíaἜλεγενélegen
decir
Expresar algo con palabras a otros.
Dónde más aparece «élegen»- a las multitudesὄχλοιςójlois
multitud
Mucha gente junta.
Dónde más aparece «ójlois»- que salíanἐκπορευομένοιςekporeuoménois
salir
Abandonar un lugar, o ir hacia alguien.
Dónde más aparece «ekporeuoménois»- para ser sumergidasβαπτισθῆναιbaptisthénai
sumergir
Meter a alguien en el agua; de aquí viene «bautizar».
Dónde más aparece «baptisthénai»- «CríasΓεννήματαgennémata
lo engendrado, cría
Lo engendrado: cría, descendencia.
Dónde más aparece «gennémata»- de víborasἐχιδνῶνejidnón
víbora
Víbora, serpiente venenosa.
Dónde más aparece «ejidnón»- enseñóὑπέδειξενhypédeixen
enseñar, mostrar
Mostrar, enseñar, advertir.
Dónde más aparece «hypédeixen»- a huirφυγεῖνfygeín
huir
Huir, escapar.
Dónde más aparece «fygeín»- de la iraὀργῆςorgés
ira
El enojo de Dios contra el mal, su castigo.
Dónde más aparece «orgés»- que vieneμελλούσηςmellúses
ir a
Algo que está por pasar.
Dónde más aparece «mellúses»
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
Predicación de Juan el Sumergidor
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Lucas 3:1-18
1Y en el año decimoquinto del gobierno de Tiberio César, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Felipe tetrarca de la región de Iturea y de Traconítide, y Lisanias tetrarca de Abilene, 2en tiempos del sumo sacerdote Anás y de Caifás, vino la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. 3Y fue por toda la región alrededor del Jordán, proclamando una inmersión de cambio de mente para perdón de pecados, 4como está escrito en el libro de las palabras del profeta Isaías: «Voz de uno que clama en el desierto: Preparen el camino del Señor, hagan rectas sus sendas. 5Todo barranco será rellenado, y todo monte y colina será abatido; y lo torcido será camino recto, y lo áspero, caminos llanos; 6y toda carne verá la salvación de Dios». 7Decía, pues, a las multitudes que salían para ser sumergidas por él: «Crías de víboras, ¿quién les enseñó a huir de la ira que viene? 8Den, pues, frutos dignos del cambio de mente; y no comiencen a decir dentro de ustedes: Por padre tenemos a Abraham; porque les digo que Dios puede levantar de estas piedras hijos a Abraham. 9Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; así que todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego». 10Y las multitudes le preguntaban, diciendo: «¿Qué, pues, haremos?». 11Y respondiendo, les decía: «El que tiene dos túnicas, comparta con el que no tiene; y el que tiene comida, haga lo mismo». 12Y vinieron también recaudadores de impuestos para ser sumergidos, y le dijeron: «Maestro, ¿qué haremos?». 13Y él les dijo: «No cobren más de lo que se les ha ordenado». 14Y también unos soldados le preguntaban, diciendo: «Y nosotros, ¿qué haremos?». Y les dijo: «No extorsionen a nadie, ni acusen falsamente; y conténtense con su paga». 15Y como el pueblo estaba a la expectativa, y todos se preguntaban en sus corazones acerca de Juan si acaso él sería el Mesías, 16Juan respondió, diciendo a todos: «Yo los sumerjo en agua; pero viene el que es más fuerte que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de sus sandalias; él los sumergirá en el Espíritu Santo y fuego. 17Su aventador está en su mano, para limpiar por completo su era y recoger el trigo en su granero; pero la paja la quemará con fuego que no se apaga». 18Así, con muchas otras exhortaciones, anunciaba la buena noticia al pueblo.
1Y en aquellos días se presenta Juan el Sumergidor, proclamando en el desierto de Judea 2y diciendo: «Cambien de mente, porque se ha acercado el reino de los cielos». 3Porque este es el anunciado por medio de Isaías el profeta, que dice: «Voz de uno que clama en el desierto: Preparen el camino del Señor, hagan rectas sus sendas». 4Y el mismo Juan tenía su vestido de pelo de camello, y un cinturón de cuero alrededor de sus lomos; y su comida era langostas y miel silvestre. 5Entonces salía hacia él Jerusalén, y toda Judea, y toda la región de alrededor del Jordán, 6y eran sumergidos por él en el río Jordán, confesando sus pecados. 7Y al ver a muchos de los fariseos y saduceos que venían a su inmersión, les dijo: «Crías de víboras, ¿quién les enseñó a huir de la ira que viene? 8Den, pues, fruto digno del cambio de mente; 9y no piensen decir dentro de ustedes: Por padre tenemos a Abraham; porque les digo que Dios puede levantar de estas piedras hijos a Abraham. 10Y ya el hacha está puesta a la raíz de los árboles; así que todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego. 11Yo los sumerjo en agua para cambio de mente; pero el que viene detrás de mí es más fuerte que yo; no soy digno de llevar sus sandalias; él los sumergirá en el Espíritu Santo y fuego. 12Su aventador está en su mano, y limpiará por completo su era, y recogerá su trigo en el granero; pero la paja la quemará con fuego que no se apaga».
1Comienzo de la buena noticia de Jesús el Mesías, Hijo de Dios. 2Como está escrito en Isaías el profeta: «Mira, envío a mi mensajero delante de tu rostro, que preparará tu camino. 3Voz de uno que clama en el desierto: Preparen el camino del Señor, hagan rectas sus sendas». 4Apareció Juan el Sumergidor en el desierto, proclamando una inmersión de cambio de mente para perdón de pecados. 5Y salía hacia él toda la región de Judea y todos los de Jerusalén, y eran sumergidos por él en el río Jordán, confesando sus pecados. 6Y Juan estaba vestido de pelo de camello, con un cinturón de cuero alrededor de sus lomos, y comía langostas y miel silvestre. 7Y proclamaba, diciendo: «Viene detrás de mí el que es más fuerte que yo, de quien no soy digno de agacharme a desatar la correa de sus sandalias. 8Yo los sumergí en agua, pero él los sumergirá en el Espíritu Santo».
El contexto
6y toda carne verá la salvación de Dios».
7 · Este versículo (arriba)
8Den, pues, frutos dignos del cambio de mente; y no comiencen a decir dentro de ustedes: Por padre tenemos a Abraham; porque les digo que Dios puede levantar de estas piedras hijos a Abraham.
Para estudiar Lucas 3 en grupo
1. Qué dice
¿Qué les responde Juan a la gente, a los recaudadores de impuestos y a los soldados cuando preguntan qué deben hacer? (vv. 10-14)
2. Qué significa
¿Por qué Juan dice que no basta con decir «tenemos por padre a Abraham»? ¿Qué pide en cambio? (vv. 7-9)
3. Cómo lo vivo
Juan pidió acciones concretas: compartir, ser justo, contentarse. ¿Cuál de ellas podrías practicar hoy en tu trabajo o en tu casa?