Todavíaἔτιteníaεἶχενuno,ἕναun hijoυἱὸνamado;ἀγαπητόνloαὐτὸνenvióἀπέστειλενa ellosπρὸς αὐτοὺςel último,ἔσχατονdiciendo:λέγων“RespetaránἘντραπήσονταιa mi hijo”.τὸν υἱόν μου
Marcos 12:6
Estudiarlo en la app«Todavía tenía uno, un hijo amado; lo envió a ellos el último, diciendo: “Respetarán a mi hijo”.»
Con el griego debajo
Marcos 12:6, palabra por palabra
- teníaεἶχενeíjen
tener
Contar con algo o alguien como propio: bienes, familia, fe, poder.
Dónde más aparece «eíjen»- unoἕναhéna
uno
La cantidad de uno, o uno solo dentro de un grupo.
Dónde más aparece «héna»- un hijoυἱὸνhyión
hijo
Un hijo varón.
Dónde más aparece «hyión»- amadoἀγαπητόνagapetón
amado
Amado, querido.
Dónde más aparece «agapetón»- envióἀπέστειλενapésteilen
enviar
Mandar a alguien a un lugar con un encargo, en nombre de quien lo envía.
Dónde más aparece «apésteilen»- el últimoἔσχατονésjaton
último
El que queda detrás de todos, en la fila o en la estima.
Dónde más aparece «ésjaton»- diciendoλέγωνlégon
decir
Expresar algo con palabras a otros.
Dónde más aparece «légon»- “RespetaránἘντραπήσονταιentrapésontai
respetar
Tener consideración con alguien.
Dónde más aparece «entrapésontai»
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
Los viñadores malvados
Ver uno al lado del otro
Marcos 12:1-12
1Y comenzó a hablarles en parábolas: «Un hombre plantó una viña, y la rodeó de una cerca, y cavó un foso para el lagar, y edificó una torre, y la arrendó a unos labradores, y se fue de viaje. 2Y a su tiempo envió un esclavo a los labradores, para recibir de los labradores parte de los frutos de la viña. 3Y tomándolo, lo golpearon y lo enviaron con las manos vacías. 4Y otra vez les envió otro esclavo; y a ese lo hirieron en la cabeza y lo deshonraron. 5Y envió a otro, y a ese lo mataron; y a muchos otros, golpeando a unos y matando a otros. 6Todavía tenía uno, un hijo amado; lo envió a ellos el último, diciendo: “Respetarán a mi hijo”. 7Pero aquellos labradores dijeron entre sí: “Este es el heredero; vengan, matémoslo, y la herencia será nuestra”. 8Y tomándolo, lo mataron, y lo echaron fuera de la viña. 9¿Qué hará el señor de la viña? Vendrá, y destruirá a los labradores, y dará la viña a otros. 10¿Ni siquiera han leído esta Escritura: La piedra que despreciaron los constructores, esa ha llegado a ser cabeza de esquina; 11de parte del Señor ha sido esto, y es maravilloso a nuestros ojos?». 12Y buscaban prenderlo, pero temieron a la multitud; porque entendieron que había dicho la parábola contra ellos. Y dejándolo, se fueron.
33«Oigan otra parábola: Había un hombre, dueño de casa, que plantó una viña, la rodeó de una cerca, cavó en ella un lagar, edificó una torre, la arrendó a unos labradores y se fue de viaje. 34Y cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió sus esclavos a los labradores para recibir sus frutos. 35Y los labradores, tomando a sus esclavos, a uno golpearon, a otro mataron y a otro apedrearon. 36Envió de nuevo otros esclavos, más que los primeros; e hicieron con ellos lo mismo. 37Y por último les envió a su hijo, diciendo: Respetarán a mi hijo. 38Pero los labradores, al ver al hijo, dijeron entre sí: Este es el heredero; vengan, matémoslo y quedémonos con su herencia. 39Y tomándolo, lo echaron fuera de la viña y lo mataron. 40Así que, cuando venga el señor de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?». 41Le dicen: «A esos malvados los destruirá de mala manera, y arrendará la viña a otros labradores que le entreguen los frutos a su tiempo». 42Les dice Jesús: «¿Nunca leyeron en las Escrituras: La piedra que despreciaron los constructores, esa ha llegado a ser cabeza de esquina; de parte del Señor ha sido esto, y es maravilloso a nuestros ojos? 43Por eso les digo que el reino de Dios les será quitado a ustedes, y será dado a una nación que produzca sus frutos. 44Y el que caiga sobre esta piedra será despedazado; y sobre quien ella caiga, lo hará polvo». 45Y al oír sus parábolas, los sumos sacerdotes y los fariseos entendieron que hablaba de ellos. 46Y buscando prenderlo, tuvieron miedo de las multitudes, porque lo tenían por profeta.
9Y comenzó a decir al pueblo esta parábola: «Un hombre plantó una viña, y la arrendó a unos labradores, y se fue de viaje por mucho tiempo. 10Y a su tiempo envió un esclavo a los labradores, para que le dieran del fruto de la viña; pero los labradores, después de golpearlo, lo enviaron con las manos vacías. 11Y volvió a enviar otro esclavo; pero ellos, después de golpear también a este y deshonrarlo, lo enviaron con las manos vacías. 12Y volvió a enviar un tercero; pero ellos también a este lo hirieron y lo echaron fuera. 13Y el señor de la viña dijo: ¿Qué haré? Enviaré a mi hijo, el amado; quizá a este lo respeten. 14Pero al verlo, los labradores razonaban entre sí, diciendo: Este es el heredero; matémoslo, para que la herencia sea nuestra. 15Y echándolo fuera de la viña, lo mataron. ¿Qué les hará, pues, el señor de la viña? 16Vendrá, y destruirá a estos labradores, y dará la viña a otros». Y al oírlo, dijeron: «De ninguna manera». 17Pero él, mirándolos, dijo: «¿Qué es, pues, esto que está escrito: La piedra que despreciaron los constructores, esa ha llegado a ser cabeza de esquina? 18Todo el que caiga sobre esa piedra será quebrantado; y sobre quien ella caiga, lo hará polvo». 19Y los escribas y los sumos sacerdotes procuraron echarle mano en esa misma hora, pero temieron al pueblo; porque comprendieron que contra ellos había dicho esta parábola.
El contexto
5Y envió a otro, y a ese lo mataron; y a muchos otros, golpeando a unos y matando a otros.
6 · Este versículo (arriba)
7Pero aquellos labradores dijeron entre sí: “Este es el heredero; vengan, matémoslo, y la herencia será nuestra”.
Para estudiar Marcos 12 en grupo
1. Qué dice
¿Qué respondió Jesús sobre pagar tributo al César (vv. 15-17)?
2. Qué significa
¿Por qué Jesús dijo que la viuda pobre echó más que todos los demás (vv. 41-44)?
3. Cómo lo vivo
Jesús dijo que el primer mandamiento es amar al Señor, y el segundo, amar al prójimo (vv. 29-31). ¿Cómo lo concretas hoy?