sinoδὲvayanπορεύεσθεmás bienμᾶλλονa las ovejasπρὸς τὰ πρόβαταperdidasτὰ ἀπολωλόταde la casaοἴκουde Israel.Ἰσραήλ
Mateo 10:6
Estudiarlo en la app«sino vayan más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel.»
Con el griego debajo
Mateo 10:6, palabra por palabra
- vayanπορεύεσθεporeúesthe
ir
Ir a un lugar, ponerse en camino.
Dónde más aparece «poreúesthe»- más bienμᾶλλονmállon
más bien
Lo contrario de lo dicho, lo más acertado.
Dónde más aparece «mállon»- a las ovejasπρόβαταpróbata
rebaño
La gente que un pastor cuida, el pueblo de Dios.
Dónde más aparece «próbata»- perdidasἀπολωλόταapololóta
estar perdido
No saber volver, como la oveja que se extravió.
Dónde más aparece «apololóta»- de la casaοἴκουoíku
casa
El lugar donde se vive; también el templo, la morada de Dios.
Dónde más aparece «oíku»- de IsraelἸσραήλisraél
Israel
Israel: el nombre que Dios dio a Jacob, y el pueblo que desciende de él.
Dónde más aparece «israél»
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
El envío de los doce
Marcos 6:7-13Lucas 9:1-6Lucas 10:1-12
Lucas 10 cuenta el envío de los setenta y dos; se discute si es el mismo envío.
Ver uno al lado del otro
Mateo 10:5-15
5A estos doce envió Jesús, después de darles instrucciones, diciendo: «No vayan por camino de las naciones, ni entren en ciudad de samaritanos; 6sino vayan más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 7Y yendo, proclamen, diciendo: Se ha acercado el reino de los cielos. 8Sanen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos, echen demonios; gratis recibieron, den gratis. 9No se procuren oro, ni plata, ni cobre en sus cintos; 10ni alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón; porque el obrero es digno de su alimento. 11Y en cualquier ciudad o aldea en que entren, averigüen quién en ella es digno, y quédense allí hasta que salgan. 12Y al entrar en la casa, salúdenla. 13Y si la casa es digna, venga su paz sobre ella; pero si no es digna, su paz vuelva a ustedes. 14Y a cualquiera que no los reciba ni escuche sus palabras, al salir de aquella casa o ciudad, sacúdanse el polvo de los pies. 15En verdad les digo que en el día del juicio será más tolerable para la tierra de Sodoma y Gomorra que para aquella ciudad.
7Y llama a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos, y les daba autoridad sobre los espíritus impuros. 8Y les mandó que no llevaran nada para el camino sino solo un bastón: ni pan, ni alforja, ni cobre en el cinto; 9sino calzados con sandalias; y no se vistan con dos túnicas. 10Y les decía: «Dondequiera que entren en una casa, quédense allí hasta que salgan de ese lugar. 11Y cualquier lugar que no los reciba ni los escuche, al salir de allí, sacúdanse el polvo de debajo de sus pies, para testimonio a ellos». 12Y saliendo, proclamaron que cambiaran de mente; 13y echaban muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos, y los sanaban.
1Y reuniendo a los doce, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades. 2Y los envió a proclamar el reino de Dios y a sanar a los enfermos. 3Y les dijo: «No lleven nada para el camino: ni bastón, ni alforja, ni pan, ni dinero, ni tengan dos túnicas cada uno. 4Y en cualquier casa en que entren, quédense allí, y salgan desde allí. 5Y cuantos no los reciban, al salir de aquella ciudad, sacúdanse el polvo de sus pies, para testimonio contra ellos». 6Y saliendo, recorrían las aldeas, anunciando la buena noticia y sanando por todas partes.
1Y después de esto, el Señor designó también a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él iba a ir. 2Y les decía: «La cosecha es mucha, pero los obreros, pocos; rueguen, pues, al Señor de la cosecha que envíe obreros a su cosecha. 3Vayan; miren, los envío como corderos en medio de lobos. 4No lleven bolsa, ni alforja, ni sandalias; y no saluden a nadie por el camino. 5Y en cualquier casa en que entren, digan primero: Paz a esta casa. 6Y si hay allí un hijo de paz, su paz reposará sobre él; y si no, volverá a ustedes. 7Y quédense en esa misma casa, comiendo y bebiendo lo que les den; porque el obrero es digno de su salario. No anden de casa en casa. 8Y en cualquier ciudad en que entren y los reciban, coman lo que les sirvan, 9y sanen a los enfermos que haya en ella, y díganles: El reino de Dios se ha acercado a ustedes. 10Pero en cualquier ciudad en que entren y no los reciban, salgan a sus calles y digan: 11Aun el polvo de su ciudad que se nos ha pegado a los pies, lo sacudimos contra ustedes; sin embargo, sepan esto: que el reino de Dios se ha acercado. 12Les digo que en aquel día será más tolerable para Sodoma que para aquella ciudad.
El contexto
5A estos doce envió Jesús, después de darles instrucciones, diciendo: «No vayan por camino de las naciones, ni entren en ciudad de samaritanos;
6 · Este versículo (arriba)
7Y yendo, proclamen, diciendo: Se ha acercado el reino de los cielos.
Para estudiar Mateo 10 en grupo
1. Qué dice
¿Qué instrucciones dio Jesús a los doce al enviarlos (vv. 7-10)?
2. Qué significa
¿Por qué Jesús dice que no teman, si también anuncia que habrá oposición (vv. 26-31)?
3. Cómo lo vivo
Jesús dice que quien dé un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños no perderá su recompensa (v. 42). ¿A quién puedes servir así hoy?