Y ellaἡ δὲdijo:εἶπεν«Sí,ΝαίSeñor;κύριεporque tambiénκαὶ γὰρlos perritosτὰ κυνάριαcomenἐσθίειde las migajasἀπὸ τῶν ψιχίωνque caenτῶν πιπτόντωνde la mesaἀπὸ τῆς τραπέζηςde sus amos».τῶν κυρίων αὐτῶν
Mateo 15:27
Estudiarlo en la app«Y ella dijo: «Sí, Señor; porque también los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos».»
Una madre cananea no se rinde ante el silencio de JesúsFe
Con el griego debajo
Mateo 15:27, palabra por palabra
- dijoεἶπενeípen
decir
Expresar algo con palabras a otros.
Dónde más aparece «eípen»- «SíΝαίnaí
sí
Sí.
Dónde más aparece «naí»- Señorκύριεkýrie
Señor
El Señor: Dios, cuyo nombre es YHWH; también Jesús.
Dónde más aparece «kýrie»- los perritosκυνάριαkynária
perrito
Perrito, perro de casa.
Dónde más aparece «kynária»- comenἐσθίειesthíei
comer
Comer.
Dónde más aparece «esthíei»- de las migajasψιχίωνpsijíon
migaja
Migaja.
Dónde más aparece «psijíon»- que caenπιπτόντωνpiptónton
caer
Ir de arriba abajo hasta dar en tierra.
Dónde más aparece «piptónton»- de la mesaτραπέζηςtrapézes
mesa
El mueble donde se come, y la comida servida.
Dónde más aparece «trapézes»
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
La mujer sirofenicia
Ver uno al lado del otro
Mateo 15:21-28
21Y saliendo Jesús de allí, se retiró a la región de Tiro y Sidón. 22Y mira, una mujer cananea, salida de aquel territorio, gritaba, diciendo: «Ten misericordia de mí, Señor, Hijo de David; mi hija está terriblemente endemoniada». 23Pero él no le respondió palabra. Y acercándose sus discípulos, le rogaban, diciendo: «Despídela, porque grita detrás de nosotros». 24Y él, respondiendo, dijo: «No fui enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel». 25Pero ella vino y se postró ante él, diciendo: «Señor, ayúdame». 26Y él, respondiendo, dijo: «No está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perritos». 27Y ella dijo: «Sí, Señor; porque también los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos». 28Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: «¡Oh mujer, grande es tu fe! Hágase contigo como quieres». Y su hija fue curada desde aquella hora.
24Y levantándose de allí, se fue a la región de Tiro. Y entrando en una casa, no quería que nadie lo supiera, pero no pudo pasar inadvertido. 25Sino que enseguida una mujer, cuya hijita tenía un espíritu impuro, oyó hablar de él, y vino y cayó a sus pies. 26La mujer era griega, sirofenicia de nacimiento; y le rogaba que echara al demonio de su hija. 27Y le decía: «Deja que primero se sacien los hijos; porque no está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perritos». 28Pero ella respondió y le dice: «Señor, también los perritos, debajo de la mesa, comen de las migajas de los niños». 29Y le dijo: «Por esta palabra, vete; el demonio ha salido de tu hija». 30Y al irse a su casa, encontró a la niña acostada en la cama, y que el demonio había salido.
El contexto
26Y él, respondiendo, dijo: «No está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perritos».
27 · Este versículo (arriba)
28Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: «¡Oh mujer, grande es tu fe! Hágase contigo como quieres». Y su hija fue curada desde aquella hora.
Para estudiar Mateo 15 en grupo
1. Qué dice
¿Qué le dijo la mujer cananea a Jesús, y cómo terminó el encuentro (vv. 22-28)?
2. Qué significa
¿Por qué Jesús dice que lo que contamina a la persona sale del corazón y no entra por la boca (vv. 10-20)?
3. Cómo lo vivo
La mujer insistió con humildad (v. 25). ¿Cuándo vale la pena insistir en pedir ayuda, aunque cueste?