Mateo 25:18

«Pero el que había recibido el uno fue, cavó en la tierra y escondió el dinero de su señor.»

Mateo 25:18 · traducción directa del griego
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Con el griego debajo

18

Mateo 25:18, palabra por palabra

había recibidoλαβὼνlabón

recibir

Que le den a uno algo, como el Espíritu.

Dónde más aparece «labón»
el unoἓνhén

uno

La cantidad de uno, o uno solo dentro de un grupo.

Dónde más aparece «hén»
fueἀπελθὼνapelthón

irse

Salir de donde uno está hacia otro lugar, dejando algo o a alguien atrás.

Dónde más aparece «apelthón»
cavóὤρυξενóryxen

cavar

Cavar.

Dónde más aparece «óryxen»
en la tierraγῆνgén

suelo

Lo que se pisa, tierra firme.

Dónde más aparece «gén»
escondióἔκρυψενékrypsen

esconder

Esconder, ocultar.

Dónde más aparece «ékrypsen»
el dineroἀργύριονargýrion

dinero

Monedas para pagar o comprar; lo que se da como pago.

Dónde más aparece «argýrion»
de su señorκυρίουkyríu

amo

El que tiene algo a su cargo y manda en ello.

Dónde más aparece «kyríu»

Pasajes paralelos

Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.

Los talentos y las minas

Lucas 19:11-27

Se discute si son la misma parábola dicha en dos ocasiones.

Ver uno al lado del otro

Mateo 25:14-30

14Porque es como un hombre que, al irse de viaje, llamó a sus propios esclavos y les entregó sus bienes. 15Y a uno le dio cinco talentos, a otro dos, y a otro uno, a cada uno según su propia capacidad; y se fue de viaje. Enseguida 16el que había recibido los cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco. 17Asimismo, el de los dos ganó otros dos. 18Pero el que había recibido el uno fue, cavó en la tierra y escondió el dinero de su señor. 19Y después de mucho tiempo viene el señor de aquellos esclavos y ajusta cuentas con ellos. 20Y acercándose el que había recibido los cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: “Señor, cinco talentos me entregaste; mira, he ganado otros cinco talentos”. 21Su señor le dijo: “Bien, esclavo bueno y fiel; en lo poco fuiste fiel, al frente de mucho te pondré; entra en la alegría de tu señor”. 22Y acercándose también el de los dos talentos, dijo: “Señor, dos talentos me entregaste; mira, he ganado otros dos talentos”. 23Su señor le dijo: “Bien, esclavo bueno y fiel; en lo poco fuiste fiel, al frente de mucho te pondré; entra en la alegría de tu señor”. 24Y acercándose también el que había recibido un talento, dijo: “Señor, te conocía, que eres un hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; 25y teniendo miedo, fui y escondí tu talento en la tierra; mira, tienes lo tuyo”. 26Pero su señor, respondiendo, le dijo: “Esclavo malo y perezoso, ¿sabías que siego donde no sembré y recojo donde no esparcí? 27Debías, pues, haber puesto mi dinero con los banqueros, y al venir yo, habría recibido lo mío con intereses. 28Quítenle, pues, el talento, y dénselo al que tiene los diez talentos. 29Porque a todo el que tiene se le dará, y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. 30Y al esclavo inútil, échenlo a la oscuridad de afuera; allí será el llanto y el crujir de dientes”.

Lucas 19:11-27

11Y mientras ellos oían esto, prosiguió y dijo una parábola, porque él estaba cerca de Jerusalén y ellos pensaban que el reino de Dios iba a manifestarse de inmediato. 12Dijo, pues: «Un hombre de noble familia se fue a un país lejano para recibir para sí un reino y volver. 13Y llamando a diez esclavos suyos, les dio diez minas, y les dijo: Negocien mientras vuelvo. 14Pero sus ciudadanos lo odiaban, y enviaron tras él una embajada, diciendo: No queremos que este reine sobre nosotros. 15Y sucedió que, al volver él después de recibir el reino, mandó llamar ante sí a aquellos esclavos a los que había dado el dinero, para saber qué habían ganado negociando. 16Y se presentó el primero, diciendo: Señor, tu mina ha producido diez minas más. 17Y le dijo: Bien, buen esclavo; porque en lo muy poco fuiste fiel, ten autoridad sobre diez ciudades. 18Y vino el segundo, diciendo: Tu mina, señor, ha hecho cinco minas. 19Y dijo también a este: Y tú, ponte al frente de cinco ciudades. 20Y vino el otro, diciendo: Señor, mira tu mina, que tenía guardada en un pañuelo; 21porque tenía miedo de ti, ya que eres un hombre exigente: tomas lo que no pusiste, y cosechas lo que no sembraste. 22Le dice: Por tu propia boca te juzgo, esclavo malo. ¿Sabías que yo soy un hombre exigente, que tomo lo que no puse y cosecho lo que no sembré? 23¿Y por qué no pusiste mi dinero en el banco, y yo, al volver, lo habría cobrado con intereses? 24Y dijo a los presentes: Quítenle la mina, y dénsela al que tiene las diez minas. 25Y le dijeron: Señor, ya tiene diez minas. 26Les digo que a todo el que tiene, se le dará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. 27Pero a esos enemigos míos, que no quisieron que yo reinara sobre ellos, tráiganlos acá y degüéllenlos delante de mí».

El contexto

17Asimismo, el de los dos ganó otros dos.

18 · Este versículo (arriba)

19Y después de mucho tiempo viene el señor de aquellos esclavos y ajusta cuentas con ellos.

Leer Mateo 25 completo

Para estudiar Mateo 25 en grupo

  1. 1. Qué dice

    ¿Qué diferencia había entre las vírgenes prudentes y las necias cuando llegó el novio (vv. 3-10)?

  2. 2. Qué significa

    ¿Qué enseña Jesús al decir «en cuanto lo hicieron a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí lo hicieron» (v. 40)?

  3. 3. Cómo lo vivo

    El Rey nombra cosas sencillas: comida, agua, ropa, visita (vv. 35-36). ¿A quién puedes ofrecer una de ellas esta semana?

Cómo usarla