Su aventadorοὗ τὸ πτύονestáen su mano,ἐν τῇ χειρὶ αὐτοῦy limpiará por completoκαὶ διακαθαριεῖsu era,τὴν ἅλωνα αὐτοῦy recogeráκαὶ συνάξειsu trigoτὸν σῖτον αὐτοῦen el granero;εἰς τὴν ἀποθήκηνpero la pajaτὸ δὲ ἄχυρονla quemaráκατακαύσειcon fuegoπυρὶque no se apaga».ἀσβέστῳ
Mateo 3:12
Estudiarlo en la app«Su aventador está en su mano, y limpiará por completo su era, y recogerá su trigo en el granero; pero la paja la quemará con fuego que no se apaga».»
Con el griego debajo
Mateo 3:12, palabra por palabra
- Su aventadorπτύονptýon
aventador
Aventador: pala con la que se lanza el grano al viento para separarlo de la paja.
Dónde más aparece «ptýon»- en su manoχειρὶjeirí
mano
La parte del cuerpo al final del brazo, con que se toma y se toca.
Dónde más aparece «jeirí»- y limpiará por completoδιακαθαριεῖdiakatharieí
limpiar bien
Limpiar por completo.
Dónde más aparece «diakatharieí»- su eraἅλωναhálona
era (de trillar)
Era: el suelo duro donde se trillaba y aventaba el grano.
Dónde más aparece «hálona»- y recogeráσυνάξειsynáxei
reunir
Hacer que personas o cosas queden en un mismo lugar.
Dónde más aparece «synáxei»- su trigoσῖτονsíton
trigo, grano
trigo; el grano y la comida que se hace con él.
Dónde más aparece «síton»- en el graneroἀποθήκηνapothéken
granero
Granero, almacén.
Dónde más aparece «apothéken»- pero la pajaἄχυρονájyron
paja
Paja, cascarilla del grano.
Dónde más aparece «ájyron»- la quemaráκατακαύσειkatakaúsei
quemar
Quemar por completo.
Dónde más aparece «katakaúsei»- con fuegoπυρὶpyrí
fuego
Fuego.
Dónde más aparece «pyrí»- que no se apagaἀσβέστῳasbésto
que no se apaga
Que no se apaga.
Dónde más aparece «asbésto»
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
Predicación de Juan el Sumergidor
Ver uno al lado del otro
Mateo 3:1-12
1Y en aquellos días se presenta Juan el Sumergidor, proclamando en el desierto de Judea 2y diciendo: «Cambien de mente, porque se ha acercado el reino de los cielos». 3Porque este es el anunciado por medio de Isaías el profeta, que dice: «Voz de uno que clama en el desierto: Preparen el camino del Señor, hagan rectas sus sendas». 4Y el mismo Juan tenía su vestido de pelo de camello, y un cinturón de cuero alrededor de sus lomos; y su comida era langostas y miel silvestre. 5Entonces salía hacia él Jerusalén, y toda Judea, y toda la región de alrededor del Jordán, 6y eran sumergidos por él en el río Jordán, confesando sus pecados. 7Y al ver a muchos de los fariseos y saduceos que venían a su inmersión, les dijo: «Crías de víboras, ¿quién les enseñó a huir de la ira que viene? 8Den, pues, fruto digno del cambio de mente; 9y no piensen decir dentro de ustedes: Por padre tenemos a Abraham; porque les digo que Dios puede levantar de estas piedras hijos a Abraham. 10Y ya el hacha está puesta a la raíz de los árboles; así que todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego. 11Yo los sumerjo en agua para cambio de mente; pero el que viene detrás de mí es más fuerte que yo; no soy digno de llevar sus sandalias; él los sumergirá en el Espíritu Santo y fuego. 12Su aventador está en su mano, y limpiará por completo su era, y recogerá su trigo en el granero; pero la paja la quemará con fuego que no se apaga».
1Comienzo de la buena noticia de Jesús el Mesías, Hijo de Dios. 2Como está escrito en Isaías el profeta: «Mira, envío a mi mensajero delante de tu rostro, que preparará tu camino. 3Voz de uno que clama en el desierto: Preparen el camino del Señor, hagan rectas sus sendas». 4Apareció Juan el Sumergidor en el desierto, proclamando una inmersión de cambio de mente para perdón de pecados. 5Y salía hacia él toda la región de Judea y todos los de Jerusalén, y eran sumergidos por él en el río Jordán, confesando sus pecados. 6Y Juan estaba vestido de pelo de camello, con un cinturón de cuero alrededor de sus lomos, y comía langostas y miel silvestre. 7Y proclamaba, diciendo: «Viene detrás de mí el que es más fuerte que yo, de quien no soy digno de agacharme a desatar la correa de sus sandalias. 8Yo los sumergí en agua, pero él los sumergirá en el Espíritu Santo».
1Y en el año decimoquinto del gobierno de Tiberio César, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Felipe tetrarca de la región de Iturea y de Traconítide, y Lisanias tetrarca de Abilene, 2en tiempos del sumo sacerdote Anás y de Caifás, vino la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. 3Y fue por toda la región alrededor del Jordán, proclamando una inmersión de cambio de mente para perdón de pecados, 4como está escrito en el libro de las palabras del profeta Isaías: «Voz de uno que clama en el desierto: Preparen el camino del Señor, hagan rectas sus sendas. 5Todo barranco será rellenado, y todo monte y colina será abatido; y lo torcido será camino recto, y lo áspero, caminos llanos; 6y toda carne verá la salvación de Dios». 7Decía, pues, a las multitudes que salían para ser sumergidas por él: «Crías de víboras, ¿quién les enseñó a huir de la ira que viene? 8Den, pues, frutos dignos del cambio de mente; y no comiencen a decir dentro de ustedes: Por padre tenemos a Abraham; porque les digo que Dios puede levantar de estas piedras hijos a Abraham. 9Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; así que todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego». 10Y las multitudes le preguntaban, diciendo: «¿Qué, pues, haremos?». 11Y respondiendo, les decía: «El que tiene dos túnicas, comparta con el que no tiene; y el que tiene comida, haga lo mismo». 12Y vinieron también recaudadores de impuestos para ser sumergidos, y le dijeron: «Maestro, ¿qué haremos?». 13Y él les dijo: «No cobren más de lo que se les ha ordenado». 14Y también unos soldados le preguntaban, diciendo: «Y nosotros, ¿qué haremos?». Y les dijo: «No extorsionen a nadie, ni acusen falsamente; y conténtense con su paga». 15Y como el pueblo estaba a la expectativa, y todos se preguntaban en sus corazones acerca de Juan si acaso él sería el Mesías, 16Juan respondió, diciendo a todos: «Yo los sumerjo en agua; pero viene el que es más fuerte que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de sus sandalias; él los sumergirá en el Espíritu Santo y fuego. 17Su aventador está en su mano, para limpiar por completo su era y recoger el trigo en su granero; pero la paja la quemará con fuego que no se apaga». 18Así, con muchas otras exhortaciones, anunciaba la buena noticia al pueblo.
El contexto
11Yo los sumerjo en agua para cambio de mente; pero el que viene detrás de mí es más fuerte que yo; no soy digno de llevar sus sandalias; él los sumergirá en el Espíritu Santo y fuego.
12 · Este versículo (arriba)
13Entonces se presenta Jesús, de Galilea, en el Jordán, ante Juan, para ser sumergido por él.
Para estudiar Mateo 3 en grupo
1. Qué dice
¿Qué voz se oyó de los cielos cuando Jesús salió del agua (v. 17)?
2. Qué significa
¿Por qué Juan dijo a los fariseos que dieran «fruto digno de cambio de mente» y no confiaran en Abraham (vv. 8-9)?
3. Cómo lo vivo
Jesús fue a Juan para ser sumergido, aunque Juan se lo impedía (vv. 13-15). ¿Qué te enseña esto sobre la humildad al acercarte a los demás?