Y acercándose,καὶ προσελθόντεςlo despertaron,ἤγειραν αὐτὸνdiciendo:λέγοντες«Señor,Κύριεsálvanos,σῶσονque perecemos».ἀπολλύμεθα
Mateo 8:25
Estudiarlo en la app«Y acercándose, lo despertaron, diciendo: «Señor, sálvanos, que perecemos».»
Con una palabra calma la tormenta, y los discípulos quedan asombradosQuién es Jesús
Con el griego debajo
Mateo 8:25, palabra por palabra
- Y acercándoseπροσελθόντεςproselthóntes
acercarse
Llegar junto a alguien, ir hacia él.
Dónde más aparece «proselthóntes»- lo despertaronἤγειρανégeiran
despertar
Despertar a alguien, o despertarse.
Dónde más aparece «égeiran»- diciendoλέγοντεςlégontes
decir
Expresar algo con palabras a otros.
Dónde más aparece «légontes»- «SeñorΚύριεkýrie
Señor
El Señor: Dios, cuyo nombre es YHWH; también Jesús.
Dónde más aparece «kýrie»- sálvanosσῶσονsóson
salvar de peligro
Librar de un peligro o de la muerte.
Dónde más aparece «sóson»- que perecemosἀπολλύμεθαapollýmetha
perecer
Morir, o quedar lejos de Dios para siempre.
Dónde más aparece «apollýmetha»
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
La tempestad calmada
Ver uno al lado del otro
Mateo 8:23-27
23Y cuando él subió a la barca, lo siguieron sus discípulos. 24Y mira, se levantó una gran sacudida en el mar, de modo que la barca era cubierta por las olas; pero él dormía. 25Y acercándose, lo despertaron, diciendo: «Señor, sálvanos, que perecemos». 26Y les dice: «¿Por qué tienen miedo, gente de poca fe?». Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar, y se hizo una gran calma. 27Y los hombres se maravillaron, diciendo: «¿Qué clase de hombre es este, que hasta los vientos y el mar le obedecen?».
35Y aquel día, al llegar la tarde, les dice: «Pasemos al otro lado». 36Y dejando a la multitud, lo llevan tal como estaba, en la barca; y había otras barcas con él. 37Y se levanta una gran tempestad de viento, y las olas se echaban sobre la barca, de modo que la barca ya se llenaba. 38Y él estaba en la popa, durmiendo sobre el cabezal; y lo despiertan y le dicen: «Maestro, ¿no te importa que perezcamos?». 39Y despertándose, reprendió al viento y dijo al mar: «Calla, enmudece». Y el viento cesó, y se hizo una gran calma. 40Y les dijo: «¿Por qué son cobardes? ¿Aún no tienen fe?». 41Y tuvieron gran temor, y se decían unos a otros: «¿Quién, pues, es este, que aun el viento y el mar le obedecen?».
22Y sucedió uno de aquellos días que él subió a una barca con sus discípulos, y les dijo: «Pasemos al otro lado del lago». Y zarparon. 23Y mientras navegaban, se quedó dormido. Y bajó una tempestad de viento sobre el lago, y se iban llenando de agua y estaban en peligro. 24Y acercándose, lo despertaron, diciendo: «Maestro, Maestro, perecemos». Y él, despertándose, reprendió al viento y al oleaje del agua; y cesaron, y se hizo calma. 25Y les dijo: «¿Dónde está su fe?». Y con miedo, se maravillaron, diciéndose unos a otros: «¿Quién, pues, es este, que aun a los vientos y al agua da órdenes, y le obedecen?».
El contexto
24Y mira, se levantó una gran sacudida en el mar, de modo que la barca era cubierta por las olas; pero él dormía.
25 · Este versículo (arriba)
26Y les dice: «¿Por qué tienen miedo, gente de poca fe?». Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar, y se hizo una gran calma.
Para estudiar Mateo 8 en grupo
1. Qué dice
¿Qué le dijo el centurión a Jesús sobre su siervo, y qué respondió Jesús (vv. 8-10)?
2. Qué significa
¿Qué muestran estas sanidades y la calma del mar sobre quién es Jesús (v. 27)?
3. Cómo lo vivo
El centurión pidió ayuda por su siervo (vv. 5-6). ¿A quién podrías acompañar hoy en una necesidad que no es tuya?