Yδὲcuando entróΕἰσελθόντος αὐτοῦen Capernaúm,εἰς Καφαρναοὺμse le acercóπροσῆλθεν αὐτῷun centurión,ἑκατόνταρχοςrogándoleπαρακαλῶν αὐτὸν
Mateo 8:5
Estudiarlo en la app«Y cuando entró en Capernaúm, se le acercó un centurión, rogándole»
Un centurión confía en la palabra de Jesús y lo asombraFe
Con el griego debajo
Mateo 8:5, palabra por palabra
- cuando entróΕἰσελθόντοςeiselthóntos
entrar
Pasar adentro de una casa, una ciudad o un lugar.
Dónde más aparece «eiselthóntos»- en CapernaúmΚαφαρναοὺμkafarnaúm
Capernaúm
Ver en el mapaDónde más aparece «kafarnaúm»- se le acercóπροσῆλθενprosélthen
acercarse
Llegar junto a alguien, ir hacia él.
Dónde más aparece «prosélthen»- un centuriónἑκατόνταρχοςhekatóntarjos
centurión
Centurión: oficial romano al mando de unos cien soldados.
Dónde más aparece «hekatóntarjos»- rogándoleπαρακαλῶνparakalón
rogar
Llamar a alguien a su lado, suplicarle.
Dónde más aparece «parakalón»
Nota de traducción
El centurión era un oficial romano al mando de unos cien soldados.
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
El siervo del centurión
Juan 4 cuenta a un oficial real; se discute si es el mismo hecho.
Ver uno al lado del otro
Mateo 8:5-13
5Y cuando entró en Capernaúm, se le acercó un centurión, rogándole 6y diciendo: «Señor, mi siervo está postrado en casa, paralítico, terriblemente atormentado». 7Y le dice: «Yo iré y lo sanaré». 8Y respondiendo el centurión, dijo: «Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; sino solamente di una palabra, y mi siervo será curado. 9Porque también yo soy un hombre bajo autoridad, que tiene soldados bajo mis órdenes; y digo a este: Ve, y va; y a otro: Ven, y viene; y a mi esclavo: Haz esto, y lo hace». 10Y al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que lo seguían: «En verdad les digo que en nadie en Israel he hallado tanta fe. 11Y les digo que muchos vendrán del oriente y del occidente, y se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos; 12pero los hijos del reino serán echados a la oscuridad de afuera; allí será el llanto y el crujir de dientes». 13Y dijo Jesús al centurión: «Ve; como creíste, te sea hecho». Y el siervo fue curado en aquella hora.
1Cuando terminó todas sus palabras a oídos del pueblo, entró en Capernaúm. 2Y el esclavo de cierto centurión, que era muy estimado por él, estaba mal y a punto de morir. 3Y al oír hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniera a salvar a su esclavo. 4Y ellos, llegando a Jesús, le rogaban con insistencia, diciendo: «Es digno de que le concedas esto, 5porque ama a nuestra nación, y él mismo nos edificó la sinagoga». 6Y Jesús iba con ellos. Y cuando ya no estaba lejos de la casa, el centurión envió unos amigos a decirle: «Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres bajo mi techo; 7por eso ni siquiera me consideré digno de ir a ti; pero di una palabra, y mi siervo sea sanado. 8Porque también yo soy un hombre puesto bajo autoridad, que tiene soldados bajo mis órdenes; y digo a este: Ve, y va; y a otro: Ven, y viene; y a mi esclavo: Haz esto, y lo hace». 9Y al oír esto, Jesús se maravilló de él, y volviéndose, dijo a la multitud que lo seguía: «Les digo que ni siquiera en Israel he hallado tanta fe». 10Y al volver a la casa, los que habían sido enviados hallaron sano al esclavo.
46Vino, pues, otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Y había un oficial del rey cuyo hijo estaba enfermo en Capernaúm. 47Este, al oír que Jesús había llegado de Judea a Galilea, fue a él y le rogaba que bajara y sanara a su hijo, porque estaba a punto de morir. 48Entonces Jesús le dijo: «Si no ven señales y prodigios, de ningún modo creerán». 49El oficial del rey le dice: «Señor, baja antes de que muera mi niño». 50Jesús le dice: «Vete; tu hijo vive». El hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se puso en camino. 51Y mientras él ya bajaba, sus esclavos le salieron al encuentro, diciendo que su muchacho vivía. 52Les preguntó, pues, la hora en que había empezado a mejorar; y le dijeron: «Ayer, a la hora séptima, le dejó la fiebre». 53Entonces el padre comprendió que era aquella la hora en que Jesús le había dicho: «Tu hijo vive»; y creyó él y toda su casa. 54Y esta segunda señal hizo también Jesús, al volver de Judea a Galilea.
Lugares de este versículo
Capernaúm
Hoy: ruinas de Cafarnaúm (Tel Hum), Israel
Pueblo en la orilla norte del mar de Galilea.
Jesús dejó Nazaret y se estableció en Capernaúm (Mt 4:13). Allí enseñó en la sinagoga y sanó a muchos (Jn 6:59; Lc 7:1).
El contexto
4Y le dice Jesús: «Mira, no se lo digas a nadie; sino ve, muéstrate al sacerdote y presenta la ofrenda que mandó Moisés, para testimonio a ellos».
5 · Este versículo (arriba)
6y diciendo: «Señor, mi siervo está postrado en casa, paralítico, terriblemente atormentado».
Para estudiar Mateo 8 en grupo
1. Qué dice
¿Qué le dijo el centurión a Jesús sobre su siervo, y qué respondió Jesús (vv. 8-10)?
2. Qué significa
¿Qué muestran estas sanidades y la calma del mar sobre quién es Jesús (v. 27)?
3. Cómo lo vivo
El centurión pidió ayuda por su siervo (vv. 5-6). ¿A quién podrías acompañar hoy en una necesidad que no es tuya?