1 Juan 3:2–3
Cuando se manifieste, seremos semejantes a él; esa esperanza purifica
Estudiar palabra por palabra2Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como es.
3Y todo el que tiene esta esperanza puesta en él se purifica a sí mismo, así como él es puro.
En su contexto
1Miren qué gran amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; y lo somos. Por eso el mundo no nos conoce, porque no lo conoció a él.
…
4Todo el que practica el pecado practica también la iniquidad; y el pecado es la iniquidad.
5Y saben que él se manifestó para quitar los pecados, y en él no hay pecado.
Sus palabras en el original
- ἀγαπητοίagapetoí· amado
Amado, querido.
- τέκναtékna· hijo
Hijo, hija; niño.
- θεοῦtheú· Dios
Dios. En plural o con otro sentido, «dioses».
- ἐσμενesmen· ser, estar
Ser, estar, existir.
- οὔπωúpo· todavía no
Todavía no.
- ἐφανερώθηefaneróthe· manifestar
Manifestar, mostrar, dar a conocer.
- οἴδαμενoídamen· saber, conocer
Saber, conocer; también ver.
- ὅμοιοιhómoioi· semejante
Semejante, parecido.
- ὀψόμεθαopsómetha· ver
Ver, mirar; darse cuenta.
- ἔχωνéjon· tener
Tener, poseer, llevar.
- ἐλπίδαelpída· esperanza
esperanza; la confianza en lo que Dios hará.
- ἁγνίζειhagnízei· purificar
purificar; purificarse según la ley para poder participar en el culto.
- ἁγνόςhagnós· puro
Puro, limpio, sin mancha en la conducta.