1 Juan 4:9–10
El amor no es que nosotros amáramos, sino que Dios envió a su Hijo
Estudiar palabra por palabra9En esto se manifestó el amor de Dios en nosotros: en que Dios envió a su Hijo único al mundo, para que vivamos por medio de él.
10En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo como expiación por nuestros pecados.
En su contexto
7Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios.
8El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor.
…
11Amados, si Dios nos amó así, también nosotros debemos amarnos unos a otros.
12Nadie ha contemplado jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor ha sido hecho perfecto en nosotros.
Sus palabras en el original
- ἐφανερώθηefaneróthe· manifestar
Manifestar, mostrar, dar a conocer.
- ἀγάπηagápe· amor
Amor.
- θεοῦtheú· Dios
Dios. En plural o con otro sentido, «dioses».
- υἱὸνhyión· hijo
Hijo. También descendiente: «hijo de David» es de la familia del rey David, y título del Mesías prometido.
- μονογενῆmonogené· único, unigénito
Único; el único de su clase.
- ἀπέσταλκενapéstalken· enviar
Enviar a alguien con un encargo. De esta palabra viene «apóstol», el enviado.
- κόσμονkósmon· mundo
Mundo: lo creado; también la humanidad, y la humanidad que vive de espaldas a Dios.
- ζήσωμενzésomen· vivir
Vivir, estar vivo.
- ἐστὶνestín· ser, estar
Ser, estar, existir.
- ἠγαπήκαμενegapékamen· amar
Amar: buscar el bien del otro, también del que no lo merece.
- ἱλασμὸνhilasmón· propiciación
Propiciación, sacrificio que quita el pecado y aplaca la ira.
- ἁμαρτιῶνhamartión· pecado
Pecado: errar el blanco, fallar a Dios y a lo que él manda.