Proverbios 10:4–5
La mano diligente enriquece; dormir en la siega avergüenza
Estudiar palabra por palabra4Empobrece la palma floja, pero la mano de los diligentes enriquece.
5El que recoge en el verano es hijo prudente; el que duerme en la siega es hijo que avergüenza.
En su contexto
2No aprovechan los tesoros de maldad, pero la justicia libra de la muerte.
3YHWH no dejará que pase hambre el alma del justo, pero el ansia de los malvados aparta.
…
6Bendiciones hay sobre la cabeza del justo, pero la boca de los malvados encubre violencia.
7La memoria del justo es para bendición, pero el nombre de los malvados se pudrirá.
Sus palabras en el original
- רָאשׁrash· ser pobre
Ser pobre, carecer de bienes.
- עֹשֶׂהose· hacer
Hacer, en el sentido más amplio: fabricar, producir, realizar, cumplir, preparar.
- כַףjaf· palma; cuchara
La palma de la mano o la planta del pie; también cuchara o recipiente pequeño.
- רְמִיָּהremiya· engañosa
Engaño, falsedad; también dejadez, flojedad.
- יַדyad· mano
Mano. En sentido figurado, poder o dominio («en mano de» = en poder de). También el saliente de una tabla (espiga).
- חָרוּצִיםjarutsim· decisión
Trillo: tabla con puntas para trillar; también cosa afilada o cortante. En otros lugares, «oro».
- תַּעֲשִׁירtaashir· enriquecerse
Enriquecer, hacer rico.
- אֹגֵרoger· recoger, cosechar
Recoger y guardar la cosecha.
- קַּיִץkayits· verano, fruta de verano
Verano; también la fruta que madura en verano.
- בֵּןben· hijo
Hijo. En plural puede incluir hijos e hijas y también nietos y descendientes. «Hijo de…» sirve además para decir a qué grupo se pertenece («hijos de Israel» = israelitas).
- מַשְׂכִּילmaskil· ser prudente, entender, prosperar
Actuar con inteligencia, entender; hacer sabio. También «tener éxito».
- נִרְדָּםnirdam· dormir profundamente
Dormir profundamente, quedar sumido en un sueño pesado.
- קָּצִירkatsir· cosecha, siega
Cosecha, siega.
- מֵבִישׁmevish· tardar; avergonzarse
Avergonzarse, sentir vergüenza. En otra forma, tardar mucho.