Santiago 1:19–20
Pronto para oír, lento para hablar y lento para la ira
Estudiar palabra por palabra19Sepan, hermanos míos amados: que todo hombre sea pronto para oír, lento para hablar, lento para la ira;
20porque la ira del hombre no produce la justicia de Dios.
En su contexto
17Toda buena dádiva y todo don perfecto viene de lo alto, y desciende del Padre de las luces, en quien no hay cambio ni sombra de variación.
18Por su propia voluntad nos engendró por la palabra de verdad, para que fuéramos como primicias de sus criaturas.
…
21Por eso, desechando toda impureza y el exceso de maldad, reciban con mansedumbre la palabra implantada, que puede salvar sus almas.
22Sean hacedores de la palabra, y no solamente oidores, engañándose a sí mismos.
Sus palabras en el original
- Ἴστεíste· saber, conocer
Saber, conocer; también ver.
- ἀδελφοίadelfoí· hermano
Hermano. También pariente cercano, compatriota y, entre los creyentes, el hermano en la fe.
- ἀγαπητοίagapetoí· amado
Amado, querido.
- ἔστωésto· ser, estar
Ser, estar, existir.
- ἄνθρωποςánthropos· hombre, ser humano
Ser humano, persona, hombre (sin distinguir varón o mujer).
- ταχὺςtajýs· pronto, rápido
Pronto, rápido.
- ἀκοῦσαιakúsai· oír, escuchar
Oír, escuchar; también hacer caso.
- βραδὺςbradýs· lento
Lento.
- λαλῆσαιlalésai· hablar
Hablar.
- ὀργήνorgén· ira
Ira, enojo; dicho de Dios, su juicio contra el mal.
- ἀνδρὸςandrós· hombre, marido
Varón, hombre adulto; con posesivo, «marido».
- δικαιοσύνηνdikaiosýnen· justicia
Justicia: lo que es recto ante Dios, y vivir conforme a ello.
- θεοῦtheú· Dios
Dios. En plural o con otro sentido, «dioses».
- ἐργάζεταιergázetai· trabajar, obrar
Trabajar, obrar, practicar.