Relaciones y familia

Versículos sobre conflictos y reconciliación

Cómo apagar peleas, enfriar la ira, no vengarse y volver a ser uno.

36 pasajes de 15 libros

Léelo en 7 díasUn pasaje al día de este tema, con una pregunta para pensarlo.

1Buscar la paz

2Arreglar con tu hermano

  • Si recuerdas que alguien tiene algo contra ti, reconcíliate primero

    Así que, si estás presentando tu ofrenda sobre el altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y ve, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.

    Mateo 5:23–24
  • Jesús enseña a hablar primero a solas con quien te ofendió

    Y si tu hermano peca contra ti, ve y repréndelo a solas entre tú y él; si te escucha, has ganado a tu hermano. Pero si no te escucha, toma contigo además a uno o dos, para que por boca de dos o tres testigos se confirme toda palabra. Y si no les hace caso a ellos, dilo a la asamblea; y si tampoco hace caso a la asamblea, sea para ti como el pagano y el recaudador de impuestos.

    Mateo 18:15–17
  • Si tu hermano peca, díselo; si cambia de mente, perdónalo

    Cuídense. Si tu hermano peca, repréndelo; y si cambia de mente, perdónalo. Y si siete veces al día peca contra ti, y siete veces vuelve a ti, diciendo: Cambio de mente, lo perdonarás».

    Lucas 17:3–4
  • Jacob se inclina ante Esaú, y Esaú corre a abrazarlo

    Jacob alzó los ojos y vio que venía Esaú, y con él cuatrocientos hombres. Entonces repartió a los niños entre Lea, Raquel y las dos esclavas. Puso delante a las esclavas con sus hijos, luego a Lea con sus hijos, y al final a Raquel con José. Él mismo pasó delante de ellos y se postró en tierra siete veces, hasta que llegó cerca de su hermano. Pero Esaú corrió a su encuentro, lo abrazó, se echó sobre su cuello y lo besó; y lloraron.

    Génesis 33:1–4
  • Los hermanos temen la venganza de José; él los consuela

    Al ver los hermanos de José que su padre había muerto, dijeron: «Quizá José nos guarde rencor y nos devuelva todo el mal que le hicimos». Entonces mandaron decir a José: «Tu padre dio esta orden antes de morir: “Así dirán a José: ‘Te ruego que perdones la transgresión de tus hermanos y su pecado, porque te trataron mal’”. Ahora, pues, perdona la transgresión de los siervos del Elohim de tu padre». Y José lloró mientras le hablaban. Vinieron también sus hermanos, se postraron delante de él y dijeron: «Aquí nos tienes; somos tus esclavos». José les respondió: «No teman. ¿Acaso estoy yo en lugar de Elohim? Ustedes pensaron hacerme mal, pero Elohim lo pensó para bien, para hacer lo que hoy vemos: dar vida a un pueblo numeroso. Ahora, pues, no teman; yo los sustentaré a ustedes y a sus pequeños». Así los consoló y les habló al corazón.

    Génesis 50:15–21
  • Abigail se postra ante David, toma la culpa sobre sí y le habla de Nabal

    Abigail vio a David, se apresuró y descendió del asno; cayó delante de David sobre su rostro y se postró a tierra. Cayó a sus pies y dijo: «Sobre mí, mi señor, sea la iniquidad. Hable, te ruego, tu sierva a tus oídos, y escucha las palabras de tu sierva. No ponga, te ruego, mi señor su corazón en este hombre perverso, en Nabal, porque como su nombre, así es él: Nabal es su nombre, y la infamia está con él. Pero yo, tu sierva, no vi a los muchachos de mi señor que enviaste.

    1 Samuel 25:23–25

3La ira

4No te vengues

  • No se venguen: venzan el mal con el bien

    No se venguen ustedes mismos, amados, sino den lugar a la ira; porque está escrito: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Antes, si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber; porque haciendo esto, amontonarás brasas de fuego sobre su cabeza. No te dejes vencer por el mal, sino vence con el bien el mal.

    Romanos 12:19–21
  • No digas «pagaré el mal»; espera en YHWH

    No digas: «Pagaré el mal»; espera a YHWH, y él te salvará.

    Proverbios 20:22
  • Si el que te odia tiene hambre, dale de comer

    Si tiene hambre el que te odia, dale de comer pan, y si tiene sed, dale de beber agua; porque brasas amontonas tú sobre su cabeza, y YHWH te recompensará.

    Proverbios 25:21–22
  • No guardes rencor: reprende y ama a tu prójimo como a ti mismo

    No odiarás a tu hermano en tu corazón. Reprenderás sin falta a tu prójimo, y no cargarás pecado por su causa. No te vengarás ni guardarás rencor contra los hijos de tu pueblo. Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy YHWH.

    Levítico 19:17–18
  • Jesús contrasta «ojo por ojo» con no resistir al malvado y amar a los enemigos

    Oyeron que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. Pero yo les digo: no resistan al malvado; sino que a cualquiera que te abofetee en la mejilla derecha, vuélvele también la otra. Y al que quiera ponerte pleito y quitarte la túnica, déjale también el manto. Y a cualquiera que te obligue a ir una milla, ve con él dos. Al que te pide, dale; y al que quiere pedirte prestado, no le vuelvas la espalda. Oyeron que se dijo: Amarás a tu prójimo, y odiarás a tu enemigo. Pero yo les digo: amen a sus enemigos, y oren por los que los persiguen,

    Mateo 5:38–44
  • David tiene a Saúl a su merced y no le hace daño

    Y sucedió que, cuando Saúl volvió de ir tras los filisteos, le anunciaron, diciendo: «Mira, David está en el desierto de En-gadi». Saúl tomó tres mil hombres escogidos de todo Israel y fue a buscar a David y a sus hombres frente a las rocas de las cabras monteses. Llegó a los rediles del rebaño, junto al camino, y allí había una cueva; y Saúl entró para cubrirse los pies. David y sus hombres estaban sentados en lo más hondo de la cueva. Los hombres de David le dijeron: «Mira el día del que YHWH te dijo: “Mira, yo entrego a tu enemigo en tu mano, y harás con él como sea bueno a tus ojos”». David se levantó y cortó en secreto el borde del manto de Saúl. Y sucedió después de esto que el corazón de David lo golpeó, por haber cortado el borde del manto de Saúl. Dijo a sus hombres: «¡Lejos esté de mí, por YHWH, hacer esta cosa a mi señor, al ungido de YHWH: extender mi mano contra él! Porque él es el ungido de YHWH». David contuvo a sus hombres con las palabras y no les permitió levantarse contra Saúl. Saúl se levantó de la cueva y siguió por el camino.

    1 Samuel 24:1–7
  • David agradece a Abigail que lo detuviera de vengarse con su mano

    David dijo a Abigail: «Bendito sea YHWH, Elohim de Israel, que te envió este día a mi encuentro. Bendito sea tu discernimiento, y bendita seas tú, que me has detenido este día de entrar en culpa de sangre y de salvarme con mi propia mano.

    1 Samuel 25:32–33

5Reconciliados con Dios y entre nosotros

  • Dios nos reconcilió y nos encargó el servicio de la reconciliación

    Y todo esto proviene de Dios, el cual nos reconcilió consigo mismo por medio del Mesías, y nos dio el servicio de la reconciliación; a saber, que Dios estaba en el Mesías reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta sus faltas, y poniendo en nosotros la palabra de la reconciliación. Así que somos embajadores en nombre del Mesías, como si Dios exhortara por medio de nosotros; les rogamos en nombre del Mesías: Reconcíliense con Dios.

    2 Corintios 5:18–20
  • Siendo enemigos fuimos reconciliados con Dios

    Porque si, siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por medio de la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvados por su vida. Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por medio de nuestro Señor Jesús el Mesías, por medio de quien ahora hemos recibido la reconciliación.

    Romanos 5:10–11
  • Por Jesús, Dios hizo la paz y reconcilió a los que estaban alejados

    porque agradó a Dios que en él habitara toda la plenitud, y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, haciendo la paz por medio de la sangre de su cruz, por medio de él, sean las que están en la tierra, sean las que están en los cielos. Y a ustedes, que en otro tiempo estaban alejados y eran enemigos en su entendimiento por sus obras malas, ahora han sido reconciliados en el cuerpo de su carne por medio de la muerte, para presentarlos santos, sin mancha e irreprochables delante de él,

    Colosenses 1:19–22
  • Jesús derribó el muro de enemistad y de dos pueblos hizo uno

    Porque él es nuestra paz, que de ambos hizo uno, y derribó el muro divisorio de la separación, la enemistad, en su carne, anulando la ley de los mandamientos expresados en decretos, para crear en sí mismo, de los dos, un solo hombre nuevo, haciendo la paz, y reconciliar a ambos en un solo cuerpo con Dios por medio de la cruz, matando en ella la enemistad. Y vino y anunció la buena noticia de paz a ustedes que estaban lejos, y paz a los que estaban cerca; porque por medio de él ambos tenemos acceso en un mismo Espíritu al Padre.

    Efesios 2:14–18
  • Quien dice amar a Dios y odia a su hermano miente

    Si alguno dice: Amo a Dios, y odia a su hermano, es mentiroso; porque el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Dios, a quien no ha visto. Y tenemos de él este mandamiento: que el que ama a Dios ame también a su hermano.

    1 Juan 4:20–21

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