1 Samuel 25:23–25

Abigail se postra ante David, toma la culpa sobre sí y le habla de Nabal

23Abigail vio a David, se apresuró y descendió del asno; cayó delante de David sobre su rostro y se postró a tierra.

24Cayó a sus pies y dijo: «Sobre mí, mi señor, sea la iniquidad. Hable, te ruego, tu sierva a tus oídos, y escucha las palabras de tu sierva.

25No ponga, te ruego, mi señor su corazón en este hombre perverso, en Nabal, porque como su nombre, así es él: Nabal es su nombre, y la infamia está con él. Pero yo, tu sierva, no vi a los muchachos de mi señor que enviaste.

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En su contexto

21David había dicho: «Ciertamente en vano he guardado todo lo que este tiene en el desierto, sin que faltara nada de todo lo suyo; y él me ha devuelto mal por bien.

22Así haga Elohim a los enemigos de David y así añada, si de todo lo que es suyo dejo hasta la mañana a uno que orine contra la pared».

…

26Ahora, pues, mi señor, vive YHWH y vive tu alma, que YHWH te ha impedido entrar en culpa de sangre y salvarte con tu propia mano. Ahora, pues, sean como Nabal tus enemigos y los que buscan el mal para mi señor.

27Y ahora, esta bendición que tu sierva ha traído a mi señor, sea dada a los muchachos que andan a los pies de mi señor.

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Sus palabras en el original

Conflictos y reconciliación