1 Samuel 24:1–7

David tiene a Saúl a su merced y no le hace daño

1Y sucedió que, cuando Saúl volvió de ir tras los filisteos, le anunciaron, diciendo: «Mira, David está en el desierto de En-gadi».

2Saúl tomó tres mil hombres escogidos de todo Israel y fue a buscar a David y a sus hombres frente a las rocas de las cabras monteses.

3Llegó a los rediles del rebaño, junto al camino, y allí había una cueva; y Saúl entró para cubrirse los pies. David y sus hombres estaban sentados en lo más hondo de la cueva.

4Los hombres de David le dijeron: «Mira el día del que YHWH te dijo: “Mira, yo entrego a tu enemigo en tu mano, y harás con él como sea bueno a tus ojos”». David se levantó y cortó en secreto el borde del manto de Saúl.

5Y sucedió después de esto que el corazón de David lo golpeó, por haber cortado el borde del manto de Saúl.

6Dijo a sus hombres: «¡Lejos esté de mí, por YHWH, hacer esta cosa a mi señor, al ungido de YHWH: extender mi mano contra él! Porque él es el ungido de YHWH».

7David contuvo a sus hombres con las palabras y no les permitió levantarse contra Saúl. Saúl se levantó de la cueva y siguió por el camino.

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…

8Después de esto David se levantó, salió de la cueva y llamó tras Saúl, diciendo: «Mi señor, el rey». Saúl miró tras de sí, y David se inclinó rostro a tierra y se postró.

9David dijo a Saúl: «¿Por qué escuchas palabras de hombres que dicen: “Mira, David busca tu mal”?

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Sus palabras en el original

Conflictos y reconciliación