Vida con Dios

Versículos sobre lo que decimos

El poder de las palabras: para herir o para sanar, para mentir o para decir verdad.

36 pasajes de 11 libros

Léelo en 7 díasUn pasaje al día de este tema, con una pregunta para pensarlo.

1El poder de la lengua

  • Muerte y vida están en mano de la lengua

    Muerte y vida están en mano de la lengua, y los que la aman comerán su fruto.

    Proverbios 18:21
  • Hay quien habla a la ligera como con estocadas de espada; la lengua de los sabios cura

    Hay quien habla a la ligera como estocadas de espada, pero la lengua de los sabios es curación.

    Proverbios 12:18
  • Santiago: la lengua, pequeña como un freno o un timón, es fuego y nadie la puede domar

    Hermanos míos, no se hagan maestros muchos de ustedes, sabiendo que recibiremos un juicio más severo. Porque todos tropezamos en muchas cosas. Si alguno no tropieza en lo que dice, ese es un hombre perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo. Si ponemos el freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, dirigimos también todo su cuerpo. Miren también las naves: aunque son tan grandes y son impulsadas por vientos fuertes, son dirigidas por un timón muy pequeño adonde quiere el impulso del que las gobierna. Así también la lengua es un miembro pequeño, y se jacta de grandes cosas. Miren cuán gran bosque enciende un fuego tan pequeño. Y la lengua es un fuego, un mundo de injusticia. La lengua está puesta entre nuestros miembros, contamina todo el cuerpo, inflama la rueda de la existencia y es inflamada por la Gehena. Porque toda especie de fieras y de aves, de reptiles y de animales marinos, se doma y ha sido domada por la especie humana; pero ningún hombre puede domar la lengua; es un mal inestable, llena de veneno mortal. Con ella bendecimos al Señor y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que han sido hechos a semejanza de Dios. De la misma boca salen bendición y maldición. No debe ser así, hermanos míos. ¿Acaso la fuente echa por la misma abertura lo dulce y lo amargo? ¿Puede acaso, hermanos míos, la higuera dar aceitunas, o la vid higos? Tampoco una fuente salada puede dar agua dulce.

    Santiago 3:1–12
  • El salmista sufre las lenguas afiladas como espada de los malhechores

    Escóndeme del consejo íntimo de los malhechores, del tumulto de los que obran maldad, que afilaron como espada su lengua; tensaron su flecha, palabra amarga, para disparar desde los escondites al íntegro; de repente le disparan, y no temen.

    Salmos 64:2–4
  • Isaías se sabe de labios impuros y una brasa del altar los limpia

    Y dije: «¡Ay de mí, porque estoy perdido!, porque hombre de labios impuros soy yo, y en medio de un pueblo de labios impuros yo habito; porque al Rey, YHWH Tsevaot, han visto mis ojos». Y voló hacia mí uno de los serafines, y en su mano una brasa; con tenazas la había tomado de sobre el altar. Y tocó mi boca, y dijo: «Mira, esto ha tocado tus labios, y tu iniquidad se ha quitado, y tu pecado es expiado».

    Isaías 6:5–7
  • Jesús: la boca habla de lo que abunda en el corazón

    Crías de víboras, ¿cómo pueden hablar cosas buenas, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca. El hombre bueno, del buen tesoro saca cosas buenas; y el hombre malo, del mal tesoro saca cosas malas. Y les digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás declarado justo, y por tus palabras serás condenado».

    Mateo 12:34–37
  • Lo que contamina es lo que sale de la boca, no lo que entra

    Y llamando a la multitud, les dijo: «Oigan y entiendan: No lo que entra en la boca hace impuro al hombre, sino lo que sale de la boca, eso hace impuro al hombre».

    Mateo 15:10–11

2Decir la verdad

3Palabras que edifican

4Pensar antes de hablar

Temas relacionados

Ver todos los temas