Vida con Dios

Versículos sobre humildad y servicio

Dios mira al humilde y resiste al orgulloso; Jesús vino a servir, y nos invita a lo mismo.

30 pasajes de 19 libros

Léelo en 7 díasUn pasaje al día de este tema, con una pregunta para pensarlo.

1Dios mira al humilde

2El orgullo antes de la caída

  • Antes del quebranto va el orgullo

    Delante del quebranto va el orgullo, y delante de la caída, la altivez de espíritu. Mejor es ser bajo de espíritu con los humildes que repartir botín con los soberbios.

    Proverbios 16:18–19
  • Viene la insolencia, viene la deshonra; con los modestos está la sabiduría

    Viene la insolencia, y viene la deshonra; pero con los modestos está la sabiduría.

    Proverbios 11:2
  • Nabucodonosor presume de su gran Babilonia, pierde la razón y vuelve a alabar a Dios

    Todo esto llegó sobre el rey Nabucodonosor. Al cabo de doce meses, paseaba sobre el palacio real de Babilonia; habló el rey y dijo: «¿No es esta la gran Babilonia, que yo edifiqué como casa real con la fuerza de mi poder y para la honra de mi majestad?». Aún estaba la palabra en la boca del rey, cuando una voz cayó de los cielos: «A ti se te dice, rey Nabucodonosor: El reino ha pasado de ti. Y de entre los hombres te echan, y con las bestias del campo será tu morada; hierba como a los bueyes te darán de comer; y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que sepas que Illaya domina en el reino de los hombres, y a quien quiere lo da». En aquel mismo momento se cumplió la palabra sobre Nabucodonosor: fue echado de entre los hombres, y comía hierba como los bueyes, y su cuerpo era mojado con el rocío de los cielos, hasta que su cabello creció como el de las águilas, y sus uñas como las de las aves. Y al cabo de los días, yo, Nabucodonosor, alcé mis ojos a los cielos, y mi entendimiento volvió a mí; y bendije a Illaya, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre, cuyo dominio es dominio eterno, y su reino, de generación en generación. Y todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y conforme a su voluntad hace en el ejército de los cielos y en los habitantes de la tierra; y no hay quien detenga su mano ni le diga: «¿Qué has hecho?». En el mismo tiempo mi entendimiento volvió a mí, y para la honra de mi reino, mi majestad y mi resplandor volvieron a mí; y mis consejeros y mis nobles me buscaron, y fui restablecido en mi reino, y grandeza extraordinaria me fue añadida. Ahora yo, Nabucodonosor, alabo, y exalto, y glorifico al Rey de los cielos, porque todas sus obras son verdad, y sus caminos, justicia; y puede humillar a los que andan con soberbia.

    Daniel 4:28–37
  • Un rey se hace fuerte, se enaltece, entra al templo donde no le tocaba y queda leproso

    Pero cuando se hizo fuerte, su corazón se enalteció para destrucción suya; fue infiel a YHWH, su Elohim, y entró en el templo de YHWH para quemar incienso sobre el altar del incienso. Entró tras él Azarías el sacerdote, y con él ochenta sacerdotes de YHWH, hombres valerosos. Se pusieron contra Uzías el rey y le dijeron: «No te toca a ti, Uzías, quemar incienso a YHWH, sino a los sacerdotes, hijos de Aarón, los consagrados para quemar incienso. Sal del santuario, porque has sido infiel, y esto no será para tu honra de parte de YHWH Elohim». Uzías se enfureció, teniendo en su mano un incensario para quemar incienso; y cuando se enfureció con los sacerdotes, la lepra le brotó en la frente, delante de los sacerdotes, en la casa de YHWH, junto al altar del incienso. Azarías, el sacerdote cabeza, y todos los sacerdotes se volvieron hacia él, y allí estaba, leproso en la frente. Lo sacaron de prisa de allí, y también él se dio prisa a salir, porque YHWH lo había herido. Uzías el rey quedó leproso hasta el día de su muerte, y habitó en una casa apartada, leproso, porque fue cortado de la casa de YHWH. Jotam, su hijo, estaba sobre la casa del rey y juzgaba al pueblo de la tierra.

    2 Crónicas 26:16–21
  • El orgullo de quien habita en la altura lo engaña; Dios dice que lo hará bajar

    La soberbia de tu corazón te ha engañado, a ti que habitas en las hendiduras de la peña, en la altura de su morada, que dice en su corazón: «¿Quién me hará descender a tierra?». Aunque te remontes como el águila, y aunque entre las estrellas pongas tu nido, de allí te haré descender, declara YHWH.

    Abdías 1:3–4
  • La arrogancia humilla; el humilde recibe honra

    La arrogancia del hombre lo humillará, pero el bajo de espíritu retendrá honra.

    Proverbios 29:23
  • El fariseo confía en sí mismo; el recaudador pide a Dios que sea propicio y vuelve declarado justo

    Y dijo también esta parábola a algunos que confiaban en sí mismos, en que eran justos, y despreciaban a los demás: «Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro, recaudador de impuestos. El fariseo, puesto en pie, oraba así para sí: Oh Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este recaudador de impuestos. Ayuno dos veces por semana; doy el diezmo de todo lo que gano. Pero el recaudador de impuestos, puesto a lo lejos, no quería ni siquiera alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Oh Dios, sé propicio conmigo, el pecador. Les digo: este bajó a su casa declarado justo, y no aquel; porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».

    Lucas 18:9–14

3Jesús se humilló

  • Pablo pide pensar como el Mesías, que siendo en forma de Dios se hizo esclavo hasta la cruz

    No hagan nada por rivalidad ni por vanagloria, sino con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada uno también por lo de los otros. Piensen entre ustedes de este modo, como también en el Mesías Jesús: el cual, siendo en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo que arrebatar, sino que se vació a sí mismo, tomando forma de esclavo, haciéndose semejante a los hombres; y hallado en su condición como hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por eso también Dios lo exaltó hasta lo sumo y le concedió el nombre que está sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesús el Mesías es Señor, para gloria de Dios Padre.

    Filipenses 2:3–11
  • Jesús se presenta como manso y humilde de corazón

    Vengan a mí todos los que están fatigados y cargados, y yo los haré descansar. Tomen mi yugo sobre ustedes, y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallarán descanso para sus almas. Porque mi yugo es suave, y mi carga es ligera».

    Mateo 11:28–30
  • Siendo rico, se hizo pobre por nosotros

    Porque conocen la gracia de nuestro Señor Jesús el Mesías, que por ustedes se hizo pobre siendo rico, para que ustedes, por su pobreza, llegaran a ser ricos.

    2 Corintios 8:9
  • Zacarías anuncia un rey justo que llega afligido, montado en un asno

    Regocíjate mucho, hija de Sion; aclama, hija de Jerusalén. Mira: tu rey viene a ti; justo y salvado es él, afligido y montado sobre un asno, y sobre un pollino, hijo de asnas.

    Zacarías 9:9
  • Jesús, sabiendo quién es, lava los pies de sus discípulos

    sabiendo que el Padre le había dado todo en las manos, y que había salido de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena y se quita el manto, y tomando una toalla, se la ciñó. Luego echa agua en la palangana, y comenzó a lavar los pies de los discípulos y a secarlos con la toalla con que estaba ceñido. Llega, pues, a Simón Pedro; y él le dice: «Señor, ¿tú me lavas los pies?». Jesús respondió y le dijo: «Lo que yo hago, tú no lo sabes ahora, pero lo entenderás después». Pedro le dice: «De ningún modo me lavarás los pies jamás». Jesús le respondió: «Si no te lavo, no tienes parte conmigo». Simón Pedro le dice: «Señor, no solo mis pies, sino también las manos y la cabeza». Jesús le dice: «El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, sino que está todo limpio; y ustedes están limpios, aunque no todos». Porque sabía quién lo iba a entregar; por eso dijo: «No todos están limpios». Así que, cuando les lavó los pies, y tomó su manto, y se recostó a la mesa otra vez, les dijo: «¿Entienden lo que les he hecho? Ustedes me llaman Maestro y Señor, y dicen bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, les lavé los pies, también ustedes deben lavarse los pies unos a otros. Porque les he dado ejemplo, para que, como yo les he hecho, también ustedes hagan.

    Juan 13:3–15

4Servir a los demás

  • El que quiera ser grande será servidor; el Hijo del Hombre vino a servir

    Y Jesús, llamándolos, les dice: «Saben que los que son tenidos por gobernantes de las naciones las dominan, y sus grandes les imponen su autoridad. Pero no es así entre ustedes; sino que el que quiera llegar a ser grande entre ustedes será su servidor, y el que quiera ser el primero entre ustedes será esclavo de todos; porque ni aun el Hijo del Hombre vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos».

    Marcos 10:42–45
  • Los discípulos discuten quién es el mayor y Jesús dice: yo estoy como quien sirve

    Y hubo también entre ellos una disputa sobre cuál de ellos parecía ser el mayor. Y él les dijo: «Los reyes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que tienen autoridad sobre ellas son llamados bienhechores. Pero ustedes no así; sino que el mayor entre ustedes hágase como el más joven, y el que gobierna, como el que sirve. Porque, ¿quién es mayor, el que está a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que está a la mesa? Pero yo estoy entre ustedes como el que sirve.

    Lucas 22:24–27
  • No pensar de uno más de lo que se debe, sino con cordura

    Porque por la gracia que me ha sido dada digo a cada uno de los que están entre ustedes que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

    Romanos 12:3
  • Adelantarse a honrar a los demás

    En el amor fraternal, sean cariñosos unos con otros; en cuanto a la honra, adelántense unos a otros.

    Romanos 12:10
  • Servirse unos a otros por medio del amor

    Porque ustedes, hermanos, fueron llamados a libertad; solo que no usen la libertad como ocasión para la carne, sino por medio del amor sírvanse como esclavos unos a otros.

    Gálatas 5:13
  • Cada uno usa su don para servir a los demás

    Cada uno, según el don que ha recibido, úselo para servir a los demás, como buenos administradores de la diversa gracia de Dios.

    1 Pedro 4:10
  • El mayor entre ustedes será su servidor

    Pero ustedes no se dejen llamar “Rabí”, porque uno solo es su Maestro, y todos ustedes son hermanos. Y no llamen padre suyo a nadie en la tierra, porque uno solo es su Padre, el celestial. Ni se dejen llamar guías, porque su Guía es uno solo: el Mesías. Y el mayor de ustedes será su servidor. Y cualquiera que se enaltezca será humillado, y cualquiera que se humille será enaltecido.

    Mateo 23:8–12
  • Andar con toda humildad y mansedumbre, soportándose en amor

    Así que yo, el prisionero en el Señor, los exhorto a que anden de una manera digna del llamamiento con que fueron llamados, con toda humildad y mansedumbre, con paciencia, soportándose unos a otros en amor, procurando con diligencia guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.

    Efesios 4:1–3
  • Vístanse de humildad unos con otros, y echen sus ansiedades en Dios

    Asimismo, jóvenes, sométanse a los ancianos; y todos, revístanse de humildad unos para con otros, porque Dios se opone a los soberbios, pero da gracia a los humildes. Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los exalte a su debido tiempo, echando toda su ansiedad sobre él, porque él cuida de ustedes.

    1 Pedro 5:5–7

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