Vida con Dios

Versículos sobre seguir a jesús

Jesús llama a seguirlo: lo que cuesta, cómo permanecer en él y cómo ayudar a otros.

24 pasajes de 13 libros

Léelo en 7 díasUn pasaje al día de este tema, con una pregunta para pensarlo.

1Ven y sígueme

2El costo

  • Seguirlo es negarse a uno mismo y cargar la cruz

    Entonces Jesús dijo a sus discípulos: «Si alguno quiere venir detrás de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. Porque ¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si pierde su vida? ¿O qué dará el hombre a cambio de su vida?

    Mateo 16:24–26
  • Jesús pide sentarse a calcular el costo antes de seguirlo

    Y grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo: «Si alguno viene a mí y no odia a su padre, y a su madre, y a su mujer, y a sus hijos, y a sus hermanos y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. El que no carga su cruz y viene detrás de mí, no puede ser mi discípulo. Porque ¿quién de ustedes, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula el gasto, para ver si tiene para terminarla? No sea que, después de poner el cimiento y no poder acabarla, todos los que lo vean comiencen a burlarse de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. ¿O qué rey, al ir a enfrentarse en guerra con otro rey, no se sienta primero y considera si puede con diez mil salir al encuentro del que viene contra él con veinte mil? Y si no, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz. Así, pues, cualquiera de ustedes que no renuncia a todo lo que tiene, no puede ser mi discípulo.

    Lucas 14:25–33
  • Tres encuentros con Jesús por el camino; dos piden dejar algo para después

    Y mientras iban por el camino, uno le dijo: «Te seguiré adondequiera que vayas». Y Jesús le dijo: «Las zorras tienen madrigueras, y las aves del cielo, nidos; pero el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza». Y dijo a otro: «Sígueme». Pero él dijo: «Señor, permíteme ir primero a enterrar a mi padre». Pero le dijo: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; pero tú, ve y anuncia por todas partes el reino de Dios». Y otro también dijo: «Te seguiré, Señor; pero primero permíteme despedirme de los de mi casa». Pero Jesús dijo: «Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás es apto para el reino de Dios».

    Lucas 9:57–62
  • Un hombre rico oye «ven, sígueme» y se va triste, porque tenía muchas propiedades

    Y al salir él al camino, uno corrió, y arrodillándose delante de él, le preguntaba: «Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?». Y Jesús le dijo: «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino uno solo: Dios. Conoces los mandamientos: No asesinarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no defraudarás, honra a tu padre y a tu madre». Y él le dijo: «Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud». Y Jesús, mirándolo, lo amó, y le dijo: «Una cosa te falta: ve, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo; y ven, sígueme». Pero él, poniéndose sombrío por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas propiedades.

    Marcos 10:17–22
  • Pablo cuenta como pérdida todo lo que tenía, por conocer al Mesías

    Pero las cosas que para mí eran ganancias, esas las he considerado pérdida por causa del Mesías. Y más aún, considero que todas las cosas son pérdida por la excelencia del conocimiento del Mesías Jesús, mi Señor, por quien lo he perdido todo, y lo considero basura, para ganar al Mesías

    Filipenses 3:7–8
  • Muchos se van; Pedro responde: «¿A quién iremos?»

    Desde entonces muchos de sus discípulos se volvieron atrás, y ya no andaban con él. Dijo entonces Jesús a los doce: «¿Acaso también ustedes quieren irse?». Simón Pedro le respondió: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído y hemos conocido que tú eres el Santo de Dios».

    Juan 6:66–69

3Permanecer en él

  • Jesús es la vid; separados de él nada podemos hacer

    Permanezcan en mí, y yo en ustedes. Como la rama no puede dar fruto por sí misma si no permanece en la vid, así tampoco ustedes si no permanecen en mí. Yo soy la vid, ustedes las ramas. El que permanece en mí, y yo en él, ese da mucho fruto; porque separados de mí nada pueden hacer. Si alguien no permanece en mí, es echado fuera como la rama, y se seca; y las recogen, y las echan al fuego, y arden. Si permanecen en mí, y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran, y les será hecho. En esto es glorificado mi Padre: en que den mucho fruto, y sean mis discípulos.

    Juan 15:4–8
  • Permanecer en su palabra es ser discípulo de verdad

    Decía, pues, Jesús a los judíos que le habían creído: «Si ustedes permanecen en mi palabra, de verdad son mis discípulos; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres».

    Juan 8:31–32
  • Andar en él, arraigados y firmes en la fe

    Por tanto, de la manera que recibieron al Mesías Jesús, el Señor, anden en él, arraigados y edificados en él, y confirmados en la fe, como fueron enseñados, abundando en acción de gracias.

    Colosenses 2:6–7
  • Pablo: ya no vivo yo, el Mesías vive en mí

    Porque yo por medio de la ley morí a la ley, a fin de vivir para Dios. Con el Mesías he sido crucificado; y ya no vivo yo, sino que el Mesías vive en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, que me amó y se entregó a sí mismo por mí.

    Gálatas 2:19–20
  • El que se deleita en la instrucción de Dios es como árbol junto al agua

    Dichoso el hombre que no anda en el consejo de los malvados, ni en el camino de los pecadores se detiene, ni en el asiento de los burladores se sienta; sino que en la instrucción de YHWH está su deleite, y en su instrucción medita de día y de noche. Y será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que su fruto da a su tiempo, y su hoja no se marchita; y todo lo que hace prospera.

    Salmos 1:1–3
  • Quien confía en YHWH da fruto aun en año de sequía

    Bendito el varón que confía en YHWH, y YHWH es su confianza. Y será como árbol plantado junto a las aguas, y junto a la corriente extiende sus raíces; y no verá cuando venga el calor, y su hoja estará frondosa; y en el año de sequía no se inquietará, ni dejará de dar fruto».

    Jeremías 17:7–8
  • Quien guarda sus palabras es amado por el Padre y recibe su compañía

    El que tiene mis mandamientos y los guarda, ese es el que me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo lo amaré y me manifestaré a él». Judas, no el Iscariote, le dice: «Señor, ¿qué ha pasado para que te vayas a manifestar a nosotros, y no al mundo?». Jesús respondió y le dijo: «Si alguien me ama, guardará mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada con él.

    Juan 14:21–23

4Hacer discípulos

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