Seguir a Jesús

Plan de 7 días: Seguir a Jesús

Jesús llama a seguirlo: lo que cuesta, cómo permanecer en él y cómo ayudar a otros.

Un pasaje cada día, con una pregunta para pensarlo. Tu avance se guarda en este dispositivo, sin cuenta.

  1. Día 1 · Ven y sígueme

    Jesús llama a unos pescadores y ellos dejan las redes

    Y pasando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés, el hermano de Simón, echando la red en el mar, porque eran pescadores. Y Jesús les dijo: «Vengan detrás de mí, y haré que ustedes lleguen a ser pescadores de personas». Y enseguida, dejando las redes, lo siguieron. Y yendo un poco más adelante, vio a Jacobo, el hijo de Zebedeo, y a Juan su hermano, también ellos en la barca remendando las redes. Y enseguida los llamó; y dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron detrás de él.

    Marcos 1:16–20 · Leer todo el capítulo

    Para pensar

    Jesús se levantó de madrugada para orar a solas (v. 35). ¿Qué momento tranquilo puedes apartar en tu día?

  2. Día 2 · El costo

    Seguirlo es negarse a uno mismo y cargar la cruz

    Entonces Jesús dijo a sus discípulos: «Si alguno quiere venir detrás de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. Porque ¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si pierde su vida? ¿O qué dará el hombre a cambio de su vida?

    Mateo 16:24–26 · Leer todo el capítulo

    Para pensar

    Jesús pregunta: «¿Y ustedes, quién dicen que soy?» (v. 15). ¿Cómo responderías tú con tus propias palabras?

  3. Día 3 · Permanecer en él

    Jesús es la vid; separados de él nada podemos hacer

    Permanezcan en mí, y yo en ustedes. Como la rama no puede dar fruto por sí misma si no permanece en la vid, así tampoco ustedes si no permanecen en mí. Yo soy la vid, ustedes las ramas. El que permanece en mí, y yo en él, ese da mucho fruto; porque separados de mí nada pueden hacer. Si alguien no permanece en mí, es echado fuera como la rama, y se seca; y las recogen, y las echan al fuego, y arden. Si permanecen en mí, y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran, y les será hecho. En esto es glorificado mi Padre: en que den mucho fruto, y sean mis discípulos.

    Juan 15:4–8 · Leer todo el capítulo

    Para pensar

    «Permanezcan en mi amor» (v. 9). ¿Qué hábito sencillo te ayudaría esta semana a mantenerte cerca de Jesús?

  4. Día 4 · Hacer discípulos

    Jesús envía a hacer discípulos en todas las naciones y a enseñarles

    Y acercándose Jesús, les habló, diciendo: «Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Vayan, pues, y hagan discípulos de todas las naciones, sumergiéndolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que les he mandado; y miren, yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin de la era».

    Mateo 28:18–20 · Leer todo el capítulo

    Para pensar

    Jesús promete: «Yo estoy con ustedes todos los días» (v. 20). ¿Cómo cambia tu día recordar esa promesa?

  5. Día 5 · Ven y sígueme

    Mateo, el cobrador de impuestos, se levanta de su mesa y lo sigue

    Y pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, sentado a la mesa de los impuestos, y le dice: «Sígueme». Y levantándose, lo siguió.

    Mateo 9:9 · Leer todo el capítulo

    Para pensar

    Jesús vio a las multitudes con compasión (v. 36). ¿A quién a tu alrededor podrías mirar hoy con más compasión?

  6. Día 6 · El costo

    Jesús pide sentarse a calcular el costo antes de seguirlo

    Y grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo: «Si alguno viene a mí y no odia a su padre, y a su madre, y a su mujer, y a sus hijos, y a sus hermanos y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. El que no carga su cruz y viene detrás de mí, no puede ser mi discípulo. Porque ¿quién de ustedes, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula el gasto, para ver si tiene para terminarla? No sea que, después de poner el cimiento y no poder acabarla, todos los que lo vean comiencen a burlarse de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. ¿O qué rey, al ir a enfrentarse en guerra con otro rey, no se sienta primero y considera si puede con diez mil salir al encuentro del que viene contra él con veinte mil? Y si no, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz. Así, pues, cualquiera de ustedes que no renuncia a todo lo que tiene, no puede ser mi discípulo.

    Lucas 14:25–33 · Leer todo el capítulo

    Para pensar

    Jesús sugiere invitar a quienes no pueden pagar de vuelta. ¿A quién podrías invitar o ayudar sin esperar nada a cambio? (vv. 12-14)

  7. Día 7 · Permanecer en él

    Permanecer en su palabra es ser discípulo de verdad

    Decía, pues, Jesús a los judíos que le habían creído: «Si ustedes permanecen en mi palabra, de verdad son mis discípulos; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres».

    Juan 8:31–32 · Leer todo el capítulo

    Para pensar

    Los acusadores se fueron uno a uno cuando Jesús habló de pecado (v. 9). ¿Cuándo te toca mirarte a ti antes de señalar a otros?