Roboamרְחַבְעָםfueוַיֵּלֶךְa Siquem,שְׁכֶמָהporqueכִּיa Siquemשְׁכֶםhabía venidoבָּאוּtodoכָלIsraelיִשְׂרָאֵלpara hacerlo rey.לְהַמְלִיךְ אֹתוֹ
2 Crónicas 10:1
Estudiarlo en la app«Roboam fue a Siquem, porque a Siquem había venido todo Israel para hacerlo rey.»
Con el hebreo debajo
2 Crónicas 10:1, palabra por palabra
- Roboamרְחַבְעָםrejavam
Roboam
Roboam. Hijo de Salomón y rey después de él; en su reinado se dividió el reino y quedó solo con Judá y Benjamín (1 Reyes 12–14).
Dónde más aparece «rejavam»- fueיֵּלֶךְyelej
ir
Dirigirse a un lugar, salir de donde se está para llegar a otro.
Dónde más aparece «yelej»- a Siquemשְׁכֶמָshejema
Siquem
Ver en el mapaDónde más aparece «shejema»- había venidoבָּאוּbau
llegar
Venir, llegar: «vienen días».
Dónde más aparece «bau»- Israelיִשְׂרָאֵלyisrael
Israel
Israel: el nombre nuevo que Jacob recibe en Génesis 32:28; después, el nombre del pueblo que desciende de él y, tras la división, del reino del norte. El texto lo explica: «has luchado con Dios».
Dónde más aparece «yisrael»- para hacerlo reyהַמְלִיךְhamlij
proclamar rey
Poner a alguien como rey, proclamarlo y darle el trono.
Dónde más aparece «hamlij»
Pasajes paralelos
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La división del reino en Siquem
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2 Crónicas 10:1-19
1Roboam fue a Siquem, porque a Siquem había venido todo Israel para hacerlo rey. 2Y sucedió que, cuando lo oyó Jeroboam, hijo de Nabat —él estaba en Egipto, adonde había huido de delante de Salomón el rey—, Jeroboam volvió de Egipto. 3Enviaron y lo llamaron. Y vino Jeroboam con todo Israel, y hablaron a Roboam, diciendo: 4«Tu padre endureció nuestro yugo; ahora, pues, aligera el duro servicio de tu padre y el pesado yugo que puso sobre nosotros, y te serviremos». 5Él les dijo: «Todavía tres días, y vuelvan a mí». Y el pueblo se fue. 6El rey Roboam pidió consejo a los ancianos que habían estado delante de Salomón, su padre, cuando él vivía, diciendo: «¿Cómo aconsejan ustedes que responda a este pueblo?». 7Ellos le hablaron, diciendo: «Si eres bueno con este pueblo, y te agradas de ellos, y les hablas buenas palabras, ellos serán tus siervos todos los días». 8Pero él abandonó el consejo de los ancianos, el que ellos le habían aconsejado, y pidió consejo a los jóvenes que habían crecido con él, los que estaban delante de él. 9Y les dijo: «¿Qué aconsejan ustedes que respondamos a este pueblo, que me ha hablado, diciendo: “Aligera el yugo que tu padre puso sobre nosotros”?». 10Los jóvenes que habían crecido con él le hablaron, diciendo: «Así dirás al pueblo que te ha hablado, diciendo: “Tu padre hizo pesado nuestro yugo, pero tú aligéralo de sobre nosotros”; así les dirás: “Mi meñique es más grueso que la cintura de mi padre. 11Ahora bien, mi padre cargó sobre ustedes un yugo pesado, pero yo añadiré a su yugo; mi padre los corrigió con látigos, pero yo, con escorpiones”». 12Jeroboam y todo el pueblo vinieron a Roboam al tercer día, como el rey había hablado, diciendo: «Vuelvan a mí al tercer día». 13El rey les respondió con dureza; el rey Roboam abandonó el consejo de los ancianos, 14y les habló conforme al consejo de los jóvenes, diciendo: «Haré pesado el yugo de ustedes, y yo añadiré a él; mi padre los corrigió con látigos, pero yo, con escorpiones». 15El rey no escuchó al pueblo, porque hubo un giro de parte de Elohim, para que YHWH confirmara su palabra, la que había hablado por medio de Ahías el silonita a Jeroboam, hijo de Nabat. 16Cuando todo Israel vio que el rey no los había escuchado, el pueblo respondió al rey, diciendo: «¿Qué porción tenemos en David? No tenemos heredad en el hijo de Isaí. Cada uno a sus tiendas, Israel. Ahora mira tu casa, David». Y todo Israel se fue a sus tiendas. 17Pero en cuanto a los hijos de Israel que habitaban en las ciudades de Judá, Roboam reinó sobre ellos. 18El rey Roboam envió a Hadoram, que estaba sobre el trabajo forzado, y los hijos de Israel lo apedrearon con piedras, y murió. Y el rey Roboam se apresuró a subir al carro para huir a Jerusalén. 19Así se rebeló Israel contra la casa de David hasta este día.
1Roboam fue a Siquem, porque a Siquem había venido todo Israel para hacerlo rey. 2Y sucedió que, cuando lo oyó Jeroboam, hijo de Nabat —él estaba aún en Egipto, adonde había huido de delante del rey Salomón, y Jeroboam habitaba en Egipto—, 3enviaron y lo llamaron. Y vino Jeroboam con toda la asamblea de Israel, y hablaron a Roboam, diciendo: 4«Tu padre endureció nuestro yugo; ahora tú aligera el duro servicio de tu padre y el pesado yugo que puso sobre nosotros, y te serviremos». 5Él les dijo: «Váyanse todavía tres días, y vuelvan a mí». Y el pueblo se fue. 6El rey Roboam pidió consejo a los ancianos que habían estado delante de Salomón, su padre, cuando él vivía, diciendo: «¿Cómo aconsejan ustedes que responda a este pueblo?». 7Ellos le hablaron, diciendo: «Si hoy eres siervo de este pueblo, y los sirves, y les respondes, y les hablas buenas palabras, ellos serán tus siervos todos los días». 8Pero él abandonó el consejo de los ancianos, el que ellos le habían aconsejado, y pidió consejo a los jóvenes que habían crecido con él, los que estaban delante de él. 9Y les dijo: «¿Qué aconsejan ustedes que respondamos a este pueblo, que me ha hablado, diciendo: “Aligera el yugo que tu padre puso sobre nosotros”?». 10Los jóvenes que habían crecido con él le hablaron, diciendo: «Así dirás a este pueblo que te ha hablado, diciendo: “Tu padre hizo pesado nuestro yugo, pero tú aligéralo de sobre nosotros”; así les hablarás: “Mi meñique es más grueso que la cintura de mi padre. 11Ahora bien, mi padre cargó sobre ustedes un yugo pesado, pero yo añadiré a su yugo; mi padre los corrigió con látigos, pero yo los corregiré con escorpiones”». 12Jeroboam y todo el pueblo vinieron a Roboam al tercer día, como el rey había hablado, diciendo: «Vuelvan a mí al tercer día». 13El rey respondió al pueblo con dureza, y abandonó el consejo de los ancianos, el que ellos le habían aconsejado; 14y les habló conforme al consejo de los jóvenes, diciendo: «Mi padre hizo pesado el yugo de ustedes, pero yo añadiré a su yugo; mi padre los corrigió con látigos, pero yo los corregiré con escorpiones». 15El rey no escuchó al pueblo, porque hubo un giro de parte de YHWH, para confirmar su palabra, la que YHWH había hablado por medio de Ahías el silonita a Jeroboam, hijo de Nabat. 16Y todo Israel vio que el rey no los había escuchado, y el pueblo respondió al rey, diciendo: «¿Qué porción tenemos en David? No tenemos heredad en el hijo de Isaí. A tus tiendas, Israel. Ahora mira tu casa, David». E Israel se fue a sus tiendas. 17Pero en cuanto a los hijos de Israel que habitaban en las ciudades de Judá, Roboam reinó sobre ellos. 18El rey Roboam envió a Adoram, que estaba sobre el trabajo forzado, y todo Israel lo apedreó con piedras, y murió. Y el rey Roboam se apresuró a subir al carro para huir a Jerusalén. 19Así se rebeló Israel contra la casa de David hasta este día.
Lugares de este versículo
Siquem
Hoy: ruinas de Tell Balata, junto a Nablus, Cisjordania
Ciudad en las montañas del centro de Israel, entre los montes Ebal y Gerizim, unos 50 km al norte de Jerusalén.
Abram llegó allí al entrar en Canaán y Dios le prometió la tierra (Gn 12:6-7). Josué reunió allí a todo Israel para renovar el pacto (Jos 24:1).
El contexto
1 · Este versículo (arriba)
2Y sucedió que, cuando lo oyó Jeroboam, hijo de Nabat —él estaba en Egipto, adonde había huido de delante de Salomón el rey—, Jeroboam volvió de Egipto.