Y cada díaוּבְכָל יוֹם וָיוֹםMardoqueoמָרְדֳּכַיse paseabaמִתְהַלֵּךְdelanteלִפְנֵיdel atrioחֲצַרde la casaבֵּיתde las mujeres,הַנָּשִׁיםpara saberלָדַעַתel bienestarאֶת שְׁלוֹםde Esterאֶסְתֵּרy quéוּמַהse hacíaיֵּעָשֶׂהcon ella.בָּהּ
Ester 2:11
Estudiarlo en la app«Y cada día Mardoqueo se paseaba delante del atrio de la casa de las mujeres, para saber el bienestar de Ester y qué se hacía con ella.»
Con el hebreo debajo
Ester 2:11, palabra por palabra
- Y cada díaיוֹםyom
día
El día, las horas de luz, o un día entero.
Dónde más aparece «yom»- Mardoqueoמָרְדֳּכַיmardojay
Mardoqueo (nombre)
Mardoqueo: nombre de uno de los que volvieron con Zorobabel; en el libro de Ester, el pariente que crió a Ester.
Dónde más aparece «mardojay»- se paseabaמִתְהַלֵּךְmithalej
vagar
Moverse sin rumbo fijo, recorriendo un lugar.
Dónde más aparece «mithalej»- delanteפְנֵיfene
delante de
Literalmente «a la cara de»: a la vista de alguien, o por motivo de algo.
Dónde más aparece «fene»- del atrioחֲצַרjatsar
atrio
Un espacio cercado al aire libre, como el del templo.
Dónde más aparece «jatsar»- de la casaבֵּיתbet
casa
Un edificio donde se vive, o un lugar cerrado para guardar algo o a alguien.
Dónde más aparece «bet»- de las mujeresנָּשִׁיםnashim
mujer
La persona adulta de sexo femenino: soltera, casada o viuda.
Dónde más aparece «nashim»- para saberדַעַתdaat
saber
Saber algo, darse cuenta.
Dónde más aparece «daat»- el bienestarשְׁלוֹםshelom
bienestar
Salud, seguridad, que nada falte.
Dónde más aparece «shelom»- de Esterאֶסְתֵּרester
Ester (nombre)
Ester: nombre persa de Hadasa, la muchacha judía, prima de Mardoqueo, que llegó a ser reina de Persia y libró a su pueblo.
Dónde más aparece «ester»- se hacíaיֵּעָשֶׂהyease
hacer
Llevar a cabo una acción o portarse con alguien de cierto modo, para bien o para mal.
Dónde más aparece «yease»
El contexto
10No había anunciado Ester su pueblo ni su parentela, porque Mardoqueo le había mandado que no lo anunciara.
11 · Este versículo (arriba)
12Y cuando llegaba el turno de cada muchacha para entrar al rey Asuero, al cabo de tener ella, conforme a la ley de las mujeres, doce meses (porque así se cumplían los días de sus ungüentos: seis meses con aceite de mirra, y seis meses con especias y con ungüentos de las mujeres),