Yκαὶlos que iban delanteοἱ προάγοντεςloαὐτῷreprendíanἐπετίμωνpara queἵναcallara;σιγήσῃperoδὲélαὐτὸςgritabaἔκραζενmucho más:πολλῷ μᾶλλον«HijoΥἱὲde David,Δαυίδten misericordiaἐλέησόνde mí».με
Lucas 18:39
Estudiarlo en la app«Y los que iban delante lo reprendían para que callara; pero él gritaba mucho más: «Hijo de David, ten misericordia de mí».»
Con el griego debajo
Lucas 18:39, palabra por palabra
- los que iban delanteπροάγοντεςproágontes
ir delante
Caminar al frente de otros, abriéndoles el paso.
Dónde más aparece «proágontes»- reprendíanἐπετίμωνepetímon
reprender
Regañar con fuerza, aun al viento o a un demonio.
Dónde más aparece «epetímon»- callaraσιγήσῃsigése
callar, guardar silencio
Callar, guardar silencio.
Dónde más aparece «sigése»- gritabaἔκραζενékrazen
gritar
Gritar, clamar.
Dónde más aparece «ékrazen»- mucho másπολλῷpolló
más
En abundancia, a menudo, o aún en grado superior.
Dónde más aparece «polló»- mucho másμᾶλλονmállon
más
En mayor grado; cuánto más, cuando se compara.
Dónde más aparece «mállon»- «HijoΥἱὲhyié
Hijo
Jesús, el Hijo de Dios.
Dónde más aparece «hyié»- de DavidΔαυίδdauíd
David
David, el rey de Israel de quien Dios prometió que saldría un rey para siempre (2 Samuel 7:12-16).
Dónde más aparece «dauíd»- ten misericordiaἐλέησόνeléesón
tener misericordia
Tener misericordia, compadecerse; en pasiva, recibir misericordia.
Dónde más aparece «eléesón»
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
El ciego de Jericó
Ver uno al lado del otro
Lucas 18:35-43
35Y sucedió que, al acercarse él a Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando. 36Y al oír que pasaba una multitud, preguntaba qué era aquello. 37Y le informaron: «Pasa Jesús el nazareno». 38Y gritó, diciendo: «Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí». 39Y los que iban delante lo reprendían para que callara; pero él gritaba mucho más: «Hijo de David, ten misericordia de mí». 40Y Jesús, deteniéndose, mandó que se lo trajeran; y cuando se acercó, le preguntó: 41«¿Qué quieres que te haga?». Y él dijo: «Señor, que recobre la vista». 42Y Jesús le dijo: «Recobra la vista; tu fe te ha sanado». 43Y al instante recobró la vista, y lo seguía glorificando a Dios; y todo el pueblo, al verlo, dio alabanza a Dios.
29Y al salir ellos de Jericó, lo siguió una gran multitud. 30Y mira, dos ciegos sentados junto al camino, al oír que Jesús pasaba, gritaron, diciendo: «Señor, ten misericordia de nosotros, Hijo de David». 31Y la multitud los reprendió para que callaran; pero ellos gritaban más, diciendo: «Señor, ten misericordia de nosotros, Hijo de David». 32Y deteniéndose Jesús, los llamó y dijo: «¿Qué quieren que les haga?». 33Le dicen: «Señor, que se abran nuestros ojos». 34Y conmovidas sus entrañas, Jesús les tocó los ojos, y enseguida recobraron la vista, y lo siguieron.
46Y llegan a Jericó. Y al salir él de Jericó con sus discípulos y una gran multitud, el hijo de Timeo, Bartimeo, un mendigo ciego, estaba sentado junto al camino. 47Y al oír que era Jesús el nazareno, comenzó a gritar y a decir: «Hijo de David, Jesús, ten misericordia de mí». 48Y muchos lo reprendían para que callara; pero él gritaba mucho más: «Hijo de David, ten misericordia de mí». 49Y deteniéndose Jesús, dijo: «Llámenlo». Y llaman al ciego, diciéndole: «Ánimo, levántate; te llama». 50Y él, arrojando su manto, se puso en pie de un salto y vino a Jesús. 51Y Jesús, respondiéndole, dijo: «¿Qué quieres que te haga?». Y el ciego le dijo: «Rabuní, que recobre la vista». 52Y Jesús le dijo: «Vete, tu fe te ha sanado». Y enseguida recobró la vista, y lo seguía por el camino.
El contexto
38Y gritó, diciendo: «Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí».
39 · Este versículo (arriba)
40Y Jesús, deteniéndose, mandó que se lo trajeran; y cuando se acercó, le preguntó:
Para estudiar Lucas 18 en grupo
1. Qué dice
En la parábola de los dos hombres que oran en el templo, ¿qué dice cada uno y quién baja justificado? (vv. 10-14)
2. Qué significa
¿Qué le pide Jesús al jefe rico, y cómo reacciona él? ¿Qué dice Jesús sobre lo imposible y lo posible para Dios? (vv. 18-27)
3. Cómo lo vivo
El ciego gritó aunque lo mandaban callar, y Jesús le preguntó qué quería (vv. 38-41). ¿Qué le pedirías tú a Jesús hoy?