Peroδὲal verlo,ἰδόντες αὐτὸνlos labradoresοἱ γεωργοὶrazonabanδιελογίζοντοentre sí,πρὸς ἀλλήλουςdiciendo:λέγοντεςEsteΟὗτόςesἐστινel heredero;ὁ κληρονόμοςmatémoslo,ἀποκτείνωμεν αὐτόνpara queἵναla herenciaἡ κληρονομίαseaγένηταιnuestra.ἡμῶν
Lucas 20:14
Estudiarlo en la app«Pero al verlo, los labradores razonaban entre sí, diciendo: Este es el heredero; matémoslo, para que la herencia sea nuestra.»
Con el griego debajo
Lucas 20:14, palabra por palabra
- al verloἰδόντεςidóntes
ver
Percibir algo con la vista, mirar y notar lo que está delante.
Dónde más aparece «idóntes»- los labradoresγεωργοὶgeorgoí
labrador
Labrador, agricultor.
Dónde más aparece «georgoí»- razonabanδιελογίζοντοdielogízonto
discutir
Comentar algo entre varios.
Dónde más aparece «dielogízonto»- entre síἀλλήλουςallélus
unos a otros
Unos a otros.
Dónde más aparece «allélus»- diciendoλέγοντεςlégontes
decir
Expresar algo con palabras a otros.
Dónde más aparece «légontes»- esἐστινestin
ser
Ser: dice quién o qué es algo.
Dónde más aparece «estin»- el herederoκληρονόμοςkleronómos
heredero
Heredero.
Dónde más aparece «kleronómos»- matémosloἀποκτείνωμενapokteínomen
matar
Matar.
Dónde más aparece «apokteínomen»- la herenciaκληρονομίαkleronomía
herencia
Herencia.
Dónde más aparece «kleronomía»- seaγένηταιgénetai
llegar a ser
Convertirse en algo nuevo, distinto de antes.
Dónde más aparece «génetai»
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
Los viñadores malvados
Ver uno al lado del otro
Lucas 20:9-19
9Y comenzó a decir al pueblo esta parábola: «Un hombre plantó una viña, y la arrendó a unos labradores, y se fue de viaje por mucho tiempo. 10Y a su tiempo envió un esclavo a los labradores, para que le dieran del fruto de la viña; pero los labradores, después de golpearlo, lo enviaron con las manos vacías. 11Y volvió a enviar otro esclavo; pero ellos, después de golpear también a este y deshonrarlo, lo enviaron con las manos vacías. 12Y volvió a enviar un tercero; pero ellos también a este lo hirieron y lo echaron fuera. 13Y el señor de la viña dijo: ¿Qué haré? Enviaré a mi hijo, el amado; quizá a este lo respeten. 14Pero al verlo, los labradores razonaban entre sí, diciendo: Este es el heredero; matémoslo, para que la herencia sea nuestra. 15Y echándolo fuera de la viña, lo mataron. ¿Qué les hará, pues, el señor de la viña? 16Vendrá, y destruirá a estos labradores, y dará la viña a otros». Y al oírlo, dijeron: «De ninguna manera». 17Pero él, mirándolos, dijo: «¿Qué es, pues, esto que está escrito: La piedra que despreciaron los constructores, esa ha llegado a ser cabeza de esquina? 18Todo el que caiga sobre esa piedra será quebrantado; y sobre quien ella caiga, lo hará polvo». 19Y los escribas y los sumos sacerdotes procuraron echarle mano en esa misma hora, pero temieron al pueblo; porque comprendieron que contra ellos había dicho esta parábola.
33«Oigan otra parábola: Había un hombre, dueño de casa, que plantó una viña, la rodeó de una cerca, cavó en ella un lagar, edificó una torre, la arrendó a unos labradores y se fue de viaje. 34Y cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió sus esclavos a los labradores para recibir sus frutos. 35Y los labradores, tomando a sus esclavos, a uno golpearon, a otro mataron y a otro apedrearon. 36Envió de nuevo otros esclavos, más que los primeros; e hicieron con ellos lo mismo. 37Y por último les envió a su hijo, diciendo: Respetarán a mi hijo. 38Pero los labradores, al ver al hijo, dijeron entre sí: Este es el heredero; vengan, matémoslo y quedémonos con su herencia. 39Y tomándolo, lo echaron fuera de la viña y lo mataron. 40Así que, cuando venga el señor de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?». 41Le dicen: «A esos malvados los destruirá de mala manera, y arrendará la viña a otros labradores que le entreguen los frutos a su tiempo». 42Les dice Jesús: «¿Nunca leyeron en las Escrituras: La piedra que despreciaron los constructores, esa ha llegado a ser cabeza de esquina; de parte del Señor ha sido esto, y es maravilloso a nuestros ojos? 43Por eso les digo que el reino de Dios les será quitado a ustedes, y será dado a una nación que produzca sus frutos. 44Y el que caiga sobre esta piedra será despedazado; y sobre quien ella caiga, lo hará polvo». 45Y al oír sus parábolas, los sumos sacerdotes y los fariseos entendieron que hablaba de ellos. 46Y buscando prenderlo, tuvieron miedo de las multitudes, porque lo tenían por profeta.
1Y comenzó a hablarles en parábolas: «Un hombre plantó una viña, y la rodeó de una cerca, y cavó un foso para el lagar, y edificó una torre, y la arrendó a unos labradores, y se fue de viaje. 2Y a su tiempo envió un esclavo a los labradores, para recibir de los labradores parte de los frutos de la viña. 3Y tomándolo, lo golpearon y lo enviaron con las manos vacías. 4Y otra vez les envió otro esclavo; y a ese lo hirieron en la cabeza y lo deshonraron. 5Y envió a otro, y a ese lo mataron; y a muchos otros, golpeando a unos y matando a otros. 6Todavía tenía uno, un hijo amado; lo envió a ellos el último, diciendo: “Respetarán a mi hijo”. 7Pero aquellos labradores dijeron entre sí: “Este es el heredero; vengan, matémoslo, y la herencia será nuestra”. 8Y tomándolo, lo mataron, y lo echaron fuera de la viña. 9¿Qué hará el señor de la viña? Vendrá, y destruirá a los labradores, y dará la viña a otros. 10¿Ni siquiera han leído esta Escritura: La piedra que despreciaron los constructores, esa ha llegado a ser cabeza de esquina; 11de parte del Señor ha sido esto, y es maravilloso a nuestros ojos?». 12Y buscaban prenderlo, pero temieron a la multitud; porque entendieron que había dicho la parábola contra ellos. Y dejándolo, se fueron.
El contexto
13Y el señor de la viña dijo: ¿Qué haré? Enviaré a mi hijo, el amado; quizá a este lo respeten.
14 · Este versículo (arriba)
15Y echándolo fuera de la viña, lo mataron. ¿Qué les hará, pues, el señor de la viña?
Para estudiar Lucas 20 en grupo
1. Qué dice
¿Cómo responde Jesús cuando le preguntan si se debe pagar tributo al César? (vv. 22-25)
2. Qué significa
Jesús contesta a los sumos sacerdotes con otra pregunta sobre la inmersión de Juan (vv. 1-8). ¿Por qué ellos no pueden responder?
3. Cómo lo vivo
Jesús advierte contra los que aparentan piedad y desean los primeros puestos (vv. 46-47). ¿Cómo puedes cuidar que tu fe sea sincera?