Yδὲel queὁloαὐτὸνentregabaπαραδιδοὺςlesαὐτοῖςhabía dadoδεδώκειuna contraseña,σύσσημονdiciendo:λέγων«Al queὋν ἂνyo bese,φιλήσωeseαὐτόςes;ἐστινpréndanloκρατήσατε αὐτὸνyκαὶllévenloἀπάγετεbien custodiado».ἀσφαλῶς
Marcos 14:44
Estudiarlo en la app«Y el que lo entregaba les había dado una contraseña, diciendo: «Al que yo bese, ese es; préndanlo y llévenlo bien custodiado».»
Con el griego debajo
Marcos 14:44, palabra por palabra
- entregabaπαραδιδοὺςparadidús
traicionar
Poner a alguien en poder de sus enemigos, traicionarlo.
Dónde más aparece «paradidús»- había dadoδεδώκειdedókei
dar
Entregar algo a otro gratis, como regalo.
Dónde más aparece «dedókei»- una contraseñaσύσσημονsýssemon
señal convenida
Contraseña, señal convenida.
Dónde más aparece «sýssemon»- diciendoλέγωνlégon
decir
Expresar algo con palabras a otros.
Dónde más aparece «légon»- yo beseφιλήσωfiléso
besar
Dar un beso.
Dónde más aparece «filéso»- esἐστινestin
ser
Ser: dice quién o qué es algo.
Dónde más aparece «estin»- préndanloκρατήσατεkratésate
prender
Apresar a alguien, o asirlo de la mano.
Dónde más aparece «kratésate»- llévenloἀπάγετεapágete
llevar
Llevarse a alguien, como preso.
Dónde más aparece «apágete»- bien custodiadoἀσφαλῶςasfalós
bajo custodia
Sin dejar escapar, vigilado de cerca.
Dónde más aparece «asfalós»
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
El arresto de Jesús
Mateo 26:47-56Lucas 22:47-53Juan 18:2-12
Ver uno al lado del otro
Marcos 14:43-52
43Y enseguida, mientras él todavía hablaba, llega Judas, uno de los doce, y con él una multitud con espadas y palos, de parte de los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos. 44Y el que lo entregaba les había dado una contraseña, diciendo: «Al que yo bese, ese es; préndanlo y llévenlo bien custodiado». 45Y al llegar, enseguida se acercó a él y le dice: «Rabí», y lo besó. 46Y ellos le echaron mano y lo prendieron. 47Pero uno de los que estaban allí, sacando la espada, hirió al esclavo del sumo sacerdote y le cortó la oreja. 48Y respondiendo Jesús, les dijo: «¿Como contra un bandido han salido con espadas y palos para apresarme? 49Cada día estaba con ustedes en el templo enseñando, y no me prendieron; pero es para que se cumplan las Escrituras». 50Y dejándolo, huyeron todos. 51Y un joven lo seguía, envuelto en una sábana de lino sobre el cuerpo desnudo; y lo prenden; 52pero él, dejando la sábana, huyó desnudo.
47Y mientras él todavía hablaba, mira, llegó Judas, uno de los doce, y con él una gran multitud con espadas y palos, de parte de los sumos sacerdotes y de los ancianos del pueblo. 48Y el que lo entregaba les había dado una señal, diciendo: «Al que yo bese, ese es; préndanlo». 49Y enseguida, acercándose a Jesús, dijo: «Saludos, Rabí», y lo besó. 50Pero Jesús le dijo: «Amigo, haz aquello a lo que has venido». Entonces, acercándose, echaron mano a Jesús y lo prendieron. 51Y mira, uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó su espada, e hiriendo al esclavo del sumo sacerdote, le cortó la oreja. 52Entonces Jesús le dice: «Vuelve tu espada a su lugar, porque todos los que toman espada, a espada perecerán. 53¿O piensas que no puedo rogar a mi Padre, y me pondrá ahora más de doce legiones de ángeles? 54¿Cómo, pues, se cumplirían las Escrituras de que así tiene que suceder?». 55En aquella hora dijo Jesús a las multitudes: «¿Como contra un bandido han salido con espadas y palos para apresarme? Cada día me sentaba en el templo enseñando, y no me prendieron. 56Pero todo esto ha sucedido para que se cumplan las Escrituras de los profetas». Entonces todos los discípulos, dejándolo, huyeron.
47Mientras él todavía hablaba, mira, una multitud; y el llamado Judas, uno de los doce, iba delante de ellos, y se acercó a Jesús para besarlo. 48Pero Jesús le dijo: «Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre?». 49Y viendo los que estaban alrededor de él lo que iba a suceder, dijeron: «Señor, ¿heriremos a espada?». 50Y uno de ellos hirió al esclavo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. 51Pero Jesús, respondiendo, dijo: «Dejen, basta ya». Y tocando la oreja, lo sanó. 52Y Jesús dijo a los que habían venido contra él, los sumos sacerdotes, y los jefes de la guardia del templo, y los ancianos: «¿Como contra un bandido han salido con espadas y palos? 53Cuando estaba con ustedes cada día en el templo, no extendieron las manos contra mí; pero esta es su hora, y la autoridad de las tinieblas».
2Y también Judas, el que lo entregaba, conocía el lugar, porque muchas veces Jesús se había reunido allí con sus discípulos. 3Judas, pues, tomando la cohorte y guardias de los sumos sacerdotes y de los fariseos, llega allí con linternas, y antorchas, y armas. 4Jesús, pues, sabiendo todo lo que le iba a suceder, salió y les dice: «¿A quién buscan?». 5Le respondieron: «A Jesús el nazareno». Les dice: «Yo soy». Y estaba también con ellos Judas, el que lo entregaba. 6Cuando, pues, les dijo: Yo soy, retrocedieron y cayeron a tierra. 7Les preguntó, pues, otra vez: «¿A quién buscan?». Y ellos dijeron: «A Jesús el nazareno». 8Jesús respondió: «Les dije que yo soy; así que, si me buscan a mí, dejen ir a estos». 9Para que se cumpliera la palabra que había dicho: De los que me diste, no perdí a ninguno. 10Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la sacó, e hirió al esclavo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. Y el esclavo se llamaba Malco. 11Jesús, pues, dijo a Pedro: «Mete la espada en la vaina. La copa que me ha dado el Padre, ¿acaso no la he de beber?». 12Entonces la cohorte, y el comandante, y los guardias de los judíos prendieron a Jesús y lo ataron,
El contexto
43Y enseguida, mientras él todavía hablaba, llega Judas, uno de los doce, y con él una multitud con espadas y palos, de parte de los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos.
44 · Este versículo (arriba)
45Y al llegar, enseguida se acercó a él y le dice: «Rabí», y lo besó.
Para estudiar Marcos 14 en grupo
1. Qué dice
¿Qué hizo Jesús con el pan y la copa en la cena, y qué dijo (vv. 22-24)?
2. Qué significa
¿Por qué Jesús, en Getsemaní, oró «no lo que yo quiero, sino lo que tú» (vv. 32-36)?
3. Cómo lo vivo
Los discípulos se durmieron mientras Jesús oraba (vv. 37-41). ¿Cómo puedes acompañar a alguien que está pasando un mal rato?