Marcos 2:4

«Y como no podían acercárselo a causa de la multitud, quitaron el techo donde él estaba, y haciendo una abertura, bajan la camilla en la que yacía el paralítico.»

Marcos 2:4 · traducción directa del griego
Estudiarlo en la app

Con el griego debajo

4

Marcos 2:4, palabra por palabra

podíanδυνάμενοιdynámenoi

poder

Poder, ser capaz.

Dónde más aparece «dynámenoi»
acercárseloπροσενέγκαιprosenénkai

traer

Llevar a alguien ante otro.

Dónde más aparece «prosenénkai»
la multitudὄχλονójlon

multitud

Mucha gente junta.

Dónde más aparece «ójlon»
quitaronἀπεστέγασανapestégasan

destechar

Quitar el techo.

Dónde más aparece «apestégasan»
el techoστέγηνstégen

techo

Techo.

Dónde más aparece «stégen»
dondeὅπουhópu

donde

Donde, adonde.

Dónde más aparece «hópu»
él estabaἦνén

estar

Estar en un lugar o con alguien.

Dónde más aparece «én»
haciendo una aberturaἐξορύξαντεςexorýxantes

abrir un hueco

Hacer un boquete en un techo cavando.

Dónde más aparece «exorýxantes»
bajanχαλῶσιjalósi

bajar

Bajar (con cuerdas); soltar.

Dónde más aparece «jalósi»
la camillaκράβαττονkrábatton

camilla

Camilla, colchoneta.

Dónde más aparece «krábatton»
yacíaκατέκειτοkatékeito

yacer

Estar tendido, como un enfermo en cama.

Dónde más aparece «katékeito»
el paralíticoπαραλυτικὸςparalytikós

paralítico

Paralítico.

Dónde más aparece «paralytikós»

Pasajes paralelos

Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.

El paralítico bajado por el techo

Mateo 9:1-8Lucas 5:17-26

Ver uno al lado del otro

Marcos 2:1-12

1Y entrando otra vez en Capernaúm después de algunos días, se oyó que estaba en casa. 2Y se reunieron muchos, de modo que ya no cabían ni siquiera a la puerta; y les hablaba la palabra. 3Y vienen trayéndole un paralítico, llevado por cuatro. 4Y como no podían acercárselo a causa de la multitud, quitaron el techo donde él estaba, y haciendo una abertura, bajan la camilla en la que yacía el paralítico. 5Y viendo Jesús la fe de ellos, dice al paralítico: «Hijo, tus pecados te son perdonados». 6Y estaban allí sentados algunos de los escribas, y pensaban en sus corazones: 7«¿Por qué habla este así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar pecados sino uno solo, Dios?». 8Y enseguida, conociendo Jesús en su espíritu que pensaban así dentro de sí, les dice: «¿Por qué piensan estas cosas en sus corazones? 9¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y toma tu camilla y anda? 10Pues para que sepan que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados —dice al paralítico—: 11A ti te digo: levántate, toma tu camilla y vete a tu casa». 12Y se levantó, y enseguida, tomando la camilla, salió delante de todos, de modo que todos se asombraban y glorificaban a Dios, diciendo: «Nunca vimos algo así».

Mateo 9:1-8

1Y subiendo a una barca, cruzó al otro lado y llegó a su propia ciudad. 2Y mira, le traían un paralítico tendido en una camilla. Y viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: «Ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados». 3Y mira, algunos de los escribas dijeron dentro de sí: «Este blasfema». 4Y conociendo Jesús sus pensamientos, dijo: «¿Por qué piensan cosas malas en sus corazones? 5Porque, ¿qué es más fácil, decir: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda? 6Pues para que sepan que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados —entonces dice al paralítico—: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa». 7Y él se levantó y se fue a su casa. 8Y al verlo las multitudes, sintieron temor y glorificaron a Dios, que había dado tal autoridad a los hombres.

Lucas 5:17-26

17Y sucedió en uno de los días que él estaba enseñando, y estaban sentados fariseos y maestros de la ley que habían venido de toda aldea de Galilea y de Judea y de Jerusalén; y el poder del Señor estaba para que él sanara. 18Y mira, unos hombres venían trayendo en un lecho a un hombre que estaba paralítico, y procuraban meterlo y ponerlo delante de él. 19Y no hallando por dónde meterlo a causa de la multitud, subieron a la azotea y por entre las tejas lo bajaron con la camilla al medio, delante de Jesús. 20Y viendo la fe de ellos, dijo: «Hombre, tus pecados te son perdonados». 21Y los escribas y los fariseos comenzaron a pensar, diciendo: «¿Quién es este que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino solo Dios?». 22Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, respondiendo, les dijo: «¿Qué piensan en sus corazones? 23¿Qué es más fácil, decir: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda? 24Pues para que sepan que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados —dijo al paralítico—: A ti te digo: levántate, y tomando tu camilla, vete a tu casa». 25Y al instante, levantándose delante de ellos, tomó aquello sobre lo que estaba acostado, y se fue a su casa glorificando a Dios. 26Y el asombro se apoderó de todos, y glorificaban a Dios, y se llenaron de temor, diciendo: «Hoy hemos visto cosas increíbles».

El contexto

3Y vienen trayéndole un paralítico, llevado por cuatro.

4 · Este versículo (arriba)

5Y viendo Jesús la fe de ellos, dice al paralítico: «Hijo, tus pecados te son perdonados».

Leer Marcos 2 completo

Para estudiar Marcos 2 en grupo

  1. 1. Qué dice

    ¿Qué hicieron los cuatro hombres para acercar al paralítico a Jesús (vv. 3-4)?

  2. 2. Qué significa

    ¿Por qué Jesús dijo que no vino a llamar a justos, sino a pecadores, al comer con ellos (vv. 15-17)?

  3. 3. Cómo lo vivo

    Jesús vio la fe de los amigos del paralítico (v. 5). ¿Cómo puedes ayudar hoy a alguien a llegar a Jesús?

Cómo usarla