Volver a Dios

Plan de 7 días: Volver a Dios

Volver a Dios: ver el mal, cambiar de rumbo y encontrar un Padre con los brazos abiertos.

Un pasaje cada día, con una pregunta para pensarlo. Tu avance se guarda en este dispositivo, sin cuenta.

  1. Día 1 · Reconocer el pecado

    David, tras su caída, pide a Dios que borre su falta

    Al director. Salmo de David, cuando vino a él Natán el profeta, después que él había entrado a Betsabé. Favoréceme, Elohim, conforme a tu amor leal; conforme a la abundancia de tus misericordias, borra mis transgresiones. Lávame mucho de mi iniquidad, y de mi pecado purifícame. Porque mis transgresiones yo las conozco, y mi pecado está delante de mí siempre. Contra ti, contra ti solo he pecado, y lo malo a tus ojos he hecho; para que seas justo cuando hablas, puro cuando juzgas.

    Salmos 51:1–4 · Leer todo el capítulo

    Para pensar

    ¿Qué dice este pasaje sobre cómo es Dios?

  2. Día 2 · Dios llama a volver

    Dios no se complace en la muerte del malvado, sino en que vuelva

    Diles: Vivo yo, declara Adonai YHWH, que no me complazco en la muerte del malvado, sino en que se vuelva el malvado de su camino y viva. Vuélvanse, vuélvanse de sus caminos malos; ¿y por qué morirán, casa de Israel?

    Ezequiel 33:11 · Leer todo el capítulo

    Para pensar

    ¿Qué palabra o frase se te queda, y por qué?

  3. Día 3 · El Padre que espera

    El pastor busca la oveja perdida y hay fiesta al hallarla

    Y todos los recaudadores de impuestos y los pecadores se le acercaban para oírlo. Y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: «Este recibe a pecadores y come con ellos». Y les dijo esta parábola, diciendo: «¿Qué hombre de ustedes, que tiene cien ovejas y pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la perdida hasta que la halla? Y cuando la halla, la pone sobre sus hombros, gozoso; y al llegar a casa, reúne a los amigos y a los vecinos, diciéndoles: Alégrense conmigo, porque he hallado mi oveja que se había perdido. Les digo que así habrá más alegría en el cielo por un pecador que cambia de mente, que por noventa y nueve justos que no tienen necesidad de cambio de mente.

    Lucas 15:1–7 · Leer todo el capítulo

    Para pensar

    El hijo mayor se enojó por la fiesta y el padre le rogó que entrara. ¿Con quién te cuesta alegrarte hoy? (vv. 28-32)

  4. Día 4 · Un corazón nuevo

    Dios promete quitar el corazón de piedra y dar uno de carne

    Y les daré un corazón nuevo, y un espíritu nuevo pondré dentro de ustedes; y quitaré el corazón de piedra de su carne, y les daré un corazón de carne. Y mi espíritu pondré dentro de ustedes, y haré que en mis estatutos anden, y mis normas guarden y las hagan.

    Ezequiel 36:26–27 · Leer todo el capítulo

    Para pensar

    ¿Qué te invita a hacer hoy, aunque sea algo pequeño?

  5. Día 5 · Reconocer el pecado

    Mientras calló, le pesaba; al confesar, Dios quitó su culpa

    Cuando callé, se gastaron mis huesos en mi rugido de todo el día. Porque de día y de noche pesaba sobre mí tu mano; se cambió mi vigor en sequedades de verano. Selah. Mi pecado te hice conocer, y mi iniquidad no cubrí; dije: «Confesaré mis transgresiones a YHWH», y tú quitaste la iniquidad de mi pecado. Selah.

    Salmos 32:3–5 · Leer todo el capítulo

    Para pensar

    ¿Con quién podrías compartir esto esta semana?

  6. Día 6 · Dios llama a volver

    «Vuelvan a mí con todo su corazón»: Dios es clemente

    Pero aun ahora, declara YHWH, vuelvan a mí con todo su corazón, y con ayuno, y con llanto, y con lamento. Y rasguen su corazón, y no sus vestidos, y vuelvan a YHWH su Elohim; porque clemente y misericordioso es él, lento para la ira, y grande en amor leal, y cambia de parecer sobre el mal.

    Joel 2:12–13 · Leer todo el capítulo

    Para pensar

    ¿Qué le quieres decir a Dios después de leerlo?

  7. Día 7 · El Padre que espera

    La mujer que busca su moneda: alegría en el cielo por uno que vuelve

    ¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende una lámpara, y barre la casa, y busca con cuidado hasta hallarla? Y cuando la halla, reúne a las amigas y vecinas, diciendo: Alégrense conmigo, porque he hallado la dracma que había perdido. Así, les digo, hay alegría delante de los ángeles de Dios por un pecador que cambia de mente».

    Lucas 15:8–10 · Leer todo el capítulo

    Para pensar

    El hijo mayor se enojó por la fiesta y el padre le rogó que entrara. ¿Con quién te cuesta alegrarte hoy? (vv. 28-32)