Eclesiastés 4:9–10
Si uno cae, el otro lo levanta
Estudiar palabra por palabra9Mejores son los dos que el uno, porque tienen buena paga por su fatiga.
10Porque si caen, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay de él, del uno que cae, y no hay segundo para levantarlo!
En su contexto
7Y me volví yo y vi vapor bajo el sol:
8Hay uno, y no hay segundo; tampoco tiene hijo ni hermano, y no hay fin a toda su fatiga; tampoco su ojo se sacia de riqueza: «¿Y para quién me fatigo yo y privo a mi alma del bien?». También esto es vapor y una ocupación mala.
…
11También, si se acuestan dos, tienen calor; pero uno solo, ¿cómo tendrá calor?
12Y si uno lo domina, los dos le harán frente; y la cuerda triple no se rompe pronto.
Sus palabras en el original
- טוֹבִיםtovim· bueno, bien
Bueno, en el sentido más amplio: agradable, bello, útil, correcto, de buena calidad. Como sustantivo, «el bien».
- שְּׁנַיִםshenayim· dos
Dos.
- אֶחָדejad· uno
Uno; único. También «el primero» en una serie.
- שָׂכָרsajar· salario, recompensa
Paga por un trabajo; recompensa.
- עֲמָלָamala· trabajo duro, sufrimiento
Trabajo duro, sufrimiento.
- יִפֹּלוּyipolu· caer; decaer
Caer. En la forma causativa, «hacer caer».
- יָקִיםyakim· levantarse; establecer
Levantarse; también establecer o cumplir algo. «Levantarse contra» es atacar.
- חֲבֵרjaver· unido, compañero
Compañero, unido a otros. En Jueces 20:11, «unidos» como un solo grupo.
- לl· ¡ay!
¡ay! (grito de lamento)
- שֵׁנִיsheni· segundo
Segundo.