Versículos sobre soledad
Dios no es indiferente al que está solo: la Biblia lo dice con honestidad y lo acompaña.
30 pasajes de 16 libros
1Cuando te sientes solo
- David pide que Dios se vuelva a él porque está solo y afligido
Vuélvete a mí y favoréceme, porque solo y afligido estoy yo. Las angustias de mi corazón se han ensanchado; de mis aprietos sácame. Mira mi aflicción y mi sufrimiento, y quita todos mis pecados.
Salmos 25:16–18 - El salmista se siente como un pájaro solitario sobre el tejado
Me asemejo al pelícano del desierto; soy como el búho de las ruinas. Velo, y soy como pájaro solitario sobre el tejado.
Salmos 102:6–7 - «No hay quien pregunte por mi alma», dice David, con un lazo escondido en su senda
Cuando desfallece en mí mi espíritu, tú conoces mi sendero; en la senda por donde ando me han escondido un lazo. Mira a la derecha y ve: no hay quien me reconozca; se ha perdido para mí la huida; no hay quien pregunte por mi alma.
Salmos 142:3–4 - Los amigos y cercanos de David se apartan de su llaga
Los que me aman y mis compañeros se mantienen apartados de mi llaga, y mis cercanos se quedan lejos.
Salmos 38:11 - Desde el principio, Dios dice que no es bueno que el hombre esté solo
Y dijo YHWH Elohim: «No es bueno que el hombre esté solo; le haré una ayuda a su medida».
Génesis 2:18 - El Predicador dice que dos son mejor que uno: si uno cae, el otro lo levanta
Mejores son los dos que el uno, porque tienen buena paga por su fatiga. Porque si caen, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay de él, del uno que cae, y no hay segundo para levantarlo! También, si se acuestan dos, tienen calor; pero uno solo, ¿cómo tendrá calor? Y si uno lo domina, los dos le harán frente; y la cuerda triple no se rompe pronto.
Eclesiastés 4:9–12
2Dios no te deja
- David dice que su padre y su madre lo abandonaron, pero YHWH lo recogerá
Porque mi padre y mi madre me abandonaron, pero YHWH me recogerá.
Salmos 27:10 - Sion dice que Dios la olvidó; él responde que no la olvidará y que la tiene grabada en sus manos
Y dijo Sion: «Me ha abandonado YHWH, y Adonai me ha olvidado». «¿Se olvidará la mujer de su niño de pecho, para no compadecerse del hijo de su vientre? Aun si estas se olvidaran, yo no me olvidaré de ti. Mira: sobre las palmas de mis manos te he grabado; tus murallas están delante de mí siempre.
Isaías 49:14–16 - «Nunca te dejaré, ni nunca te desampararé», cita el autor de Hebreos
Que su manera de vivir sea sin amor al dinero, contentos con lo que tienen; porque él mismo ha dicho: Nunca te dejaré, ni nunca te desampararé. Así que podemos decir confiados: El Señor es mi ayudador; no temeré. ¿Qué me podrá hacer el hombre?
Hebreos 13:5–6 - Jesús termina con una promesa: «yo estoy con ustedes todos los días»
enseñándoles a guardar todo lo que les he mandado; y miren, yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin de la era».
Mateo 28:20 - David pregunta adónde huir de Dios y lo encuentra en todas partes
¿Adónde iré de tu espíritu, y adónde huiré de tu rostro? Si subo a los cielos, allí estás tú; si tiendo mi lecho en el Sheol, mira, allí estás. Si tomo las alas de la aurora, si habito en el extremo del mar, también allí tu mano me guiará, y me tomará tu derecha.
Salmos 139:7–10 - Moisés dice a Josué que Dios va delante y no lo soltará
YHWH, él es el que va delante de ti; él estará contigo, no te soltará ni te abandonará. No temas ni desmayes».
Deuteronomio 31:8 - Jesús promete a los discípulos no dejarlos huérfanos
No los dejaré huérfanos; vengo a ustedes.
Juan 14:18 - Dios responde a los afligidos que buscan agua y no la hallan
Los afligidos y los necesitados buscan agua, y no hay; su lengua se ha secado de sed; yo, YHWH, les responderé; el Elohim de Israel, no los abandonaré.
Isaías 41:17
3Abandonados en la Biblia
- Agar y su hijo, despedidos al desierto, son oídos por Dios
Abraham se levantó muy de mañana, tomó pan y un odre de agua y se los dio a Agar; se los puso sobre el hombro, le entregó al niño y la despidió. Ella se fue y anduvo errante por el desierto de Beerseba. Cuando se acabó el agua del odre, echó al niño debajo de un arbusto, y fue a sentarse enfrente, a distancia como de un tiro de arco, porque decía: «No quiero ver morir al niño». Y sentada enfrente, alzó la voz y lloró. Elohim oyó la voz del muchacho, y el ángel de Elohim llamó a Agar desde el cielo y le dijo: «¿Qué tienes, Agar? No temas, porque Elohim ha oído la voz del muchacho allí donde está. Levántate, alza al muchacho y sostenlo con tu mano, porque haré de él una gran nación». Entonces Elohim le abrió los ojos, y ella vio un pozo de agua; fue, llenó el odre de agua y dio de beber al muchacho.
Génesis 21:14–19 - Elías huye y le pide a Dios que lo deje morir; se siente el único que queda
Él vio esto, se levantó y se fue por su vida; llegó a Beerseba, que es de Judá, y dejó allí a su muchacho. Y él fue por el desierto un día de camino, y llegó y se sentó debajo de una retama; y pidió para sí la muerte, y dijo: «Basta ya, YHWH. Toma mi vida, porque no soy yo mejor que mis padres». Se acostó y se durmió debajo de una retama; y allí un ángel lo tocaba, y le dijo: «Levántate, come». Miró, y allí, a su cabecera, había una torta cocida sobre brasas y una jarra de agua. Comió y bebió, y volvió a acostarse. El ángel de YHWH volvió por segunda vez, lo tocó y dijo: «Levántate, come, porque el camino es demasiado para ti». Se levantó, comió y bebió, y anduvo con la fuerza de aquella comida cuarenta días y cuarenta noches hasta el monte de Elohim, Horeb. Entró allí en la cueva y pasó allí la noche. Y vino a él la palabra de YHWH, y le dijo: «¿Qué haces aquí, Elías?». Él dijo: «He tenido grandes celos por YHWH, Elohim Tsevaot, porque los hijos de Israel han abandonado tu pacto, han derribado tus altares y han matado a espada a tus profetas; y he quedado yo, yo solo, y buscan mi vida para quitarla».
1 Reyes 19:3–10 - José es echado a una cisterna por sus propios hermanos y vendido
Cuando José llegó a donde estaban sus hermanos, ellos le quitaron la túnica, la túnica larga que llevaba puesta, lo tomaron y lo echaron en la cisterna. La cisterna estaba vacía; no había agua en ella. Luego se sentaron a comer. Al alzar los ojos, vieron una caravana de ismaelitas que venía de Galaad, con sus camellos cargados de goma aromática, bálsamo y ládano, que llevaban a Egipto. Entonces Judá dijo a sus hermanos: «¿Qué ganamos con matar a nuestro hermano y encubrir su sangre? Vengan, vendámoslo a los ismaelitas, y no le pongamos la mano encima, porque es nuestro hermano, nuestra propia carne». Y sus hermanos estuvieron de acuerdo. Pasaron unos madianitas, mercaderes, y sacaron a José, subiéndolo de la cisterna, y vendieron a José a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a José a Egipto.
Génesis 37:23–28 - Jeremías es hundido en el lodo de una cisterna y Ebed-melec lo saca
Y tomaron a Jeremías, y lo echaron en la cisterna de Malquías, hijo del rey, que estaba en el atrio de la guardia; y bajaron a Jeremías con sogas; y en la cisterna no había agua, sino lodo, y se hundió Jeremías en el lodo. Y oyó Ebed-melec el cusita, un hombre oficial que estaba en la casa del rey, que habían puesto a Jeremías en la cisterna; y el rey estaba sentado en la puerta de Benjamín. Y salió Ebed-melec de la casa del rey, y habló al rey, diciendo: «Mi señor el rey, han hecho mal estos hombres en todo lo que han hecho al profeta Jeremías, a quien echaron en la cisterna; y morirá donde está a causa del hambre, porque no hay más pan en la ciudad». Y mandó el rey a Ebed-melec el cusita, diciendo: «Toma contigo de aquí treinta hombres, y saca a Jeremías el profeta de la cisterna antes que muera». Y tomó Ebed-melec a los hombres consigo, y entró en la casa del rey, debajo de la tesorería, y tomó de allí trapos viejos y ropas raídas, y los bajó a Jeremías, a la cisterna, con sogas. Y dijo Ebed-melec el cusita a Jeremías: «Pon ahora los trapos viejos y las ropas raídas bajo tus sobacos, por debajo de las sogas». E hizo Jeremías así. Y tiraron de Jeremías con las sogas, y lo sacaron de la cisterna; y se quedó Jeremías en el atrio de la guardia.
Jeremías 38:6–13 - Jesús clama a gran voz: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»
Y cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: «Elí, Elí, ¿lemá sabajtaní?», esto es: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?».
Mateo 27:46 - Todos abandonaron a Pablo en su defensa, pero el Señor estuvo a su lado
En mi primera defensa nadie estuvo a mi lado, sino que todos me abandonaron; que no se les tome en cuenta. Pero el Señor estuvo a mi lado y me fortaleció, para que por medio de mí se cumpliera plenamente la predicación, y la oyeran todas las naciones; y fui librado de la boca del león.
2 Timoteo 4:16–17 - Jesús dice que lo dejarán solo, y que el Padre está con él
Miren, viene la hora, y ya ha llegado, en que serán dispersados cada uno por su lado, y me dejarán solo; y no estoy solo, porque el Padre está conmigo.
Juan 16:32
4Un lugar en la familia de Dios
- Dios es padre de huérfanos y hace habitar en casa a los solitarios
Padre de huérfanos y juez de viudas es Elohim en su morada santa. Elohim hace habitar en casa a los solitarios; saca a los presos a la prosperidad; pero los obstinados moran en tierra reseca.
Salmos 68:5–6 - Pablo dice que ya no somos extranjeros sino miembros de la familia de Dios
Así que ya no son extranjeros ni forasteros, sino que son conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios,
Efesios 2:19 - Hemos recibido un espíritu de adopción para clamar «Abbá, Padre»
Pues no recibieron un espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que recibieron un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: Abbá, Padre. El Espíritu mismo da testimonio junto con nuestro espíritu de que somos hijos de Dios.
Romanos 8:15–16 - Jesús ya no llama esclavos a los suyos, sino amigos
Ya no los llamo esclavos, porque el esclavo no sabe lo que hace su señor; pero a ustedes los he llamado amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre.
Juan 15:15 - Juan se maravilla de que el Padre nos llame sus hijos
Miren qué gran amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; y lo somos. Por eso el mundo no nos conoce, porque no lo conoció a él.
1 Juan 3:1 - El autor pide no dejar de reunirse para animarse unos a otros
Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras, no dejando nuestra reunión, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos, y tanto más cuanto ven que se acerca el día.
Hebreos 10:24–25 - La primera comunidad compartía enseñanza, pan, oraciones y bienes
Y perseveraban en la enseñanza de los apóstoles, y en la comunión, en el partimiento del pan y en las oraciones. Y a toda persona le sobrevenía temor; y muchos prodigios y señales se hacían por medio de los apóstoles. Y todos los que creían estaban juntos y tenían todas las cosas en común. Y vendían sus propiedades y sus bienes, y los repartían a todos, según la necesidad de cada uno. Y cada día perseveraban unánimes en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios y teniendo el favor de todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día al grupo a los que iban siendo salvos.
Hechos 2:42–47 - Si un miembro sufre, todos sufren con él
Y si un miembro sufre, todos los miembros sufren con él; y si un miembro es honrado, todos los miembros se gozan con él.
1 Corintios 12:26 - YHWH reúne a los desterrados de Israel
El que edifica Jerusalén es YHWH; a los desterrados de Israel reúne.
Salmos 147:2