Salmos 139:7–10
No hay lugar adonde huir del espíritu de Dios: aun allí su mano guía
Estudiar palabra por palabra7¿Adónde iré de tu espíritu, y adónde huiré de tu rostro?
8Si subo a los cielos, allí estás tú; si tiendo mi lecho en el Sheol, mira, allí estás.
9Si tomo las alas de la aurora, si habito en el extremo del mar,
10también allí tu mano me guiará, y me tomará tu derecha.
En su contexto
5Por detrás y por delante me has cercado, y has puesto sobre mí tu palma.
6Demasiado maravilloso es el conocimiento para mí; es alto, no puedo con él.
…
11Y si digo: «Ciertamente la oscuridad me cubrirá, y la luz será noche a mi alrededor»,
12ni aun la oscuridad oscurece para ti, y la noche como el día alumbra; como la oscuridad, así la luz.
Sus palabras en el original
- אָנָהana· ¿adónde?
¿Adónde?
- אֵלֵךְelej· ir, andar
Ir, andar.
- רוּחֶruje· espíritu, viento, aliento
La idea básica es «aire en movimiento». Por eso la misma palabra puede traducirse de tres maneras, y el pasaje decide cuál: (1) «viento»; (2) «aliento», el aire que se respira y que mantiene la vida; (3) «espíritu»: el ánimo o la fuerza interior de una persona, o el espíritu de Dios, su presencia y su poder actuando. En Génesis 1:2 se habla del espíritu de Elohim, que estaba sobre las aguas.
- פָּנֶיpane· rostro; presencia
Rostro, cara. De ahí «superficie» (la «cara» de algo) y «presencia» (estar ante el rostro de alguien); con preposición significa «delante de».
- אֶבְרָחevraj· huir; atravesar
Huir, escapar. Dicho de una barra, atravesar de un lado a otro.
- אֶסַּקesak· subir
Subir, ascender.
- שָׁמַיִםshamayim· cielos
El cielo: lo que está arriba, donde se ven las nubes, el sol y las estrellas. En hebreo siempre va en plural («cielos»).
- אַצִּיעָהatsia· tender, hacer la cama
Tender, extender algo en el suelo para acostarse sobre ello.
- שְּׁאוֹלsheol· Seol (lugar de los muertos)
Sheol: en el Antiguo Testamento, el lugar de los muertos, la sepultura, adonde bajan todos al morir.
- אֶשָּׂאesa· levantar, llevar, cargar
Levantar, llevar, cargar. «Cargar con el pecado» es sufrir sus consecuencias; dicho de Dios, «llevarse» el pecado es perdonarlo.
- כַנְפֵיjanfe· ala, borde del manto
Ala de un ave. También el borde o extremo de algo (de un manto, de la tierra).
- שָׁחַרshajar· aurora, alba
El alba, el amanecer.
- אֶשְׁכְּנָהeshkna· habitar, morar
Habitar, quedarse a vivir; en forma causativa, colocar.
- אַחֲרִיתajarit· últimos, final
Lo que viene después: el final, el futuro.
- יָםyam· mar; occidente
Mar, o cualquier gran extensión de agua (también un lago). Como el Mediterráneo queda al oeste de Israel, la palabra significa además «occidente».
- יָדְyad· mano
Mano. En sentido figurado, poder o dominio («en mano de» = en poder de). También el saliente de una tabla (espiga).
- תַנְחֵtanje· guiar
Guiar, llevar por el camino.
- תֹאחֲזֵtojaze· agarrar, sostener
Agarrar; quedar atrapado.
- יְמִינֶyemine· derecha, mano derecha
Derecha, mano derecha. Mirando al oriente, la derecha es el sur. Es también el lado del honor y de la fuerza.